XIV DARK CENTURIES (DEU) – Waldvolk, 2020

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Turingia es un estado de Alemania centro-oriental conocido principalmente por sus extensos bosques, montañas y villas medievales. Es uno de estos sitios donde, si vas de viaje (no he tenido el placer todavía), seguro que te entran ganas de quedarte allí a vivir.

Pero no es este el motivo por el cual un servidor conoce esta bella región del país teutón. La primera vez que leí este nombre fue en un disco de uno de los máximos y más venerados exponentes del metal de corte pagano que ha dado este estado: MENHIR. En 1999 lanzó el combo de Breitungen Thuringia, una obra de culto dentro del pagan black metal, como prácticamente todas las que ha sacado MENHIR.

Desconozco si la banda que hoy nos atañe considera a MENHIR una de sus influencias, pero sí hay algo de lo que estoy seguro: Turingia o Thuringia sí es una influencia en común entre estas y otras tantas bandas que ha dado este bello trozo del planeta. Y es que en lo estrictamente pagano/folclórico hay un buen puñado de bandas que comparten raíces y legado, sonando en muchas ocasiones elementos en común que las hacen formar parte de una peculiar y reconocible (aunque poco reconocida) escena en la que, a pesar de mandar bandas como XIV DARK CENTURIES o los ya mencionados MENHIR, podemos encontrar a otras como ALLVATER, HELRITT, ODAL, FIMBULVET, MOURNING ENDS, ODROERIR, TUMULUS o SURTURS LOHE. Pero es que si nos salimos del pagan metal o el pagan black metal, o incluso si miramos a otros géneros, podemos darnos cuenta del potencial de esta pequeña región: BARASTIR, FARSOT, FJOERGYN, FLAMMENSTURM, GERNOTSHAGEN, WOLFSMOND, YLMGARD, COLDWORLD, HEMFAHRT, HATESPAWN, IMPENDING DOOM, DIE APOKALYPTISCHEN REITER, EISREGEN, HEAVEN SHALL BURN… Como podéis leer, lo de Turingia es simplemente bestial.

Pero hoy nos centramos en XIV DARK CENTURIES y su nueva obra Waldvolk, su cuarto LP, editado con Einheit Produktionen. Para la ocasión, han tenido el detallazo de regrabar e incluir un par de temas del único EP que aparece en su discografía, Jul, y un tema del que hasta la fecha es mi disco favorito, Skithingi. Me ha hecho muchísima ilusión que XIV DARK CENTURIES volviera a la actividad discográfica, pero más aún que hayan incluido “Julenzeit”, “Bragarful” y “Runibergun” en este CD. 

Me considero bastante fan de esta banda, como del sonido turingio en general, y es que los de Oberhof no tienen disco malo, practicando desde sus inicios un pagan black metal con tintes folclóricos que con el paso del tiempo ha ido adquiriendo otras connotaciones que han enriquecido la obra de estos alemanes. Ya en sus primeras obras daban pistas de estas connotaciones, pero terminaron de eclosionar probablemente en el Skithingi, su LP de 2006. En aquel disco ganaron en calidad de producción, en detrimento de ese sonido que evocaba a lo medieval, pero aumentando la presencia de elementos folclóricos para equilibrar un poco esa sensación de antigüedad que les otorgaba aquella producción. Además de esto, tiraban mano mucho más a menudo de melodías de guitarra que recuerdan al heavy o al power metal clásico, así como características cabalgadas de guitarra rítmica que podríamos considerar casi marca de la casa.

Desde entonces han mantenido ese sonido más actual, más cercano al folk metal europeo de corte moderno pero sin sobreprocesar los instrumentos, manteniendo parte de esa autenticidad que desde sus inicios ostentaba la banda. Waldvolk ha mantenido esas premisas, aunque suena quizá un poquito más procesado, aunque sin pasarse, que sus predecesores. Compositivamente hablando, considero que es un buen compendio de las distintas épocas de XIV DARK CENTURIES, pero al mismo tiempo es la evolución lógica de Gzit dar faida, así como éste lo fue a su vez de Skithingi: más despegados del black metal, mucho más afines a ese pagan metal que abraza la melodía, el folk y el metal extremo casi a partes iguales. No faltan las voces limpias características, los coros, los ritmos agitadores de cabezas, machacones, ni las melodías pegadizas, los violines (ejecutados, por cierto, por Veit de ODROERIR), guitarras acústicas, ni por supuesto esos magníficos teclados que hacen que esa epicidad y sensación gloriosa se multipliquen. 

Discazo, con todas las putas letras. Siguen sin defraudar y es algo de lo que uno puede estar seguro cuando escucha un nuevo disco de XIV DARK CENTURIES, una de las auténticas joyitas del metal turingio.

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