WITHERFALL (USA) – The curse of autumn, 2021

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Todas aquellas personas que hoy en día todavía conservan la fe intacta en el heavy metal y en primos cercanos como el power metal están de enhorabuena, porque los norteamericanos WITHERFALL acaban de estrenar su nuevo y flamante trabajo. Sin ofrecer nada realmente novedoso, esta gente se maneja en unos estándares de calidad que no se pueden ignorar y que acaban por confirmar aquella máxima que dice que en cuestión de música no se trata tanto de géneros que están o no de moda en un determinado momento, sino de cómo esa música se ha trabajado y se nos hace llegar.

WITHERFALL son de esas formaciones que si repasamos integrante por integrante difícilmente podríamos pensar que van a cascarse una mediocridad. Si empezamos por la base rítmica puede que tardemos en cerrar la mandíbula. El gran Marco Minnemann es el nuevo batería de la banda y este The curse of autumn su primer trabajo para WITHERFALL y espero que no el último. Tenerlo a escasos metros junto con sus THE ARISTOCRATS es una experiencia que todo el mundo debería vivir alguna vez. Aunque esta sea una recomendación que se escapa, por estilos, de lo que nuestros lectores pueden venir buscando a este portal, no puedo dejar de hacerlo porque me parecen unos genios. Marco Minnemann es de esos músicos tan versátiles que lo puedes ver tocando en la banda de JOE SATRIANI, en la de STEVEN WILSON, en los antes mentados THE ARISTOCRATS o haber sido tanteado para sustituir a Mike Portnoy en DREAM THEATER. Nunca el uso de mayúsculas ha estado tan justificado. Un tío este Marco que podríamos asociar al espectro progresivo, ¿verdad? Pues nada más lejos de la realidad. Ahí está su aportación a bandas de death metal como NECROPHAGIST, EPHEL DUATH o ILLOGICIST. Decir que es uno de los atractivos para este nuevo lanzamiento de WITHERFALL es una obviedad, en el que se nos ofrece una masterclass para demostrar cómo puede ajustarse a parámetros más power metal sin apenas despeinarse.

¿Pero qué sería de un percusionista sin un buen compañero en la base rítmica? Pues posiblemente un feriante cualquiera o un vendedor de clinics. El señor fundador de esta formación, Anthony Crawford, no sólo tenía clara cuál sería la orientación a seguir o por qué parámetros quería transitar allá por el año 2013 cuando se juntó con el no menos genial guitarrista Jake Dreyer. ¿La cosa era hacer unos ICED EARTH en una vena más progresiva, un equipo B? Vale, te lo compro. La cosa es que Anthony sigue dando clases magistrales a las cuatro cuerdas desde entonces. Dos de dos. A Dreyer ya lo he mencionado. Pues nada, que el tío venía de hacer carrera con ICED EARTH. ¿La cosa va clarificándose? Ambos, Crawford y Dreyer, se juntaron con el no menos competente vocalista Joseph Michael, el cual ha hecho carrera con SANCTUARY y MIDNIGHT REIGN, con ese tono tan característico que nos recuerda a una mezcla entre Matt Barlow y el más gritón Tim “Ripper” Owens.

Realizadas las presentaciones vamos a resumir lo que nos ofrece este The curse of autumn. El disco se presenta con un arte de portada exquisito que sigue la tónica dominante en la banda con esa iconografía donde los colores cálidos y apagados junto con el simbolismo que representa la figura femenina son lo dominante. Kristian Wåhlin es el ente tras el que se esconden todas las carátulas de WITHERFALL y es un personaje respetado en la escena por haber puesto trazo y color a algunos de los discos más destacados del metal extremo de bandas como EMPEROR, DISSECTION o DARK FUNERAL. El disco casi alcanza la hora de duración, se compone de nueve temas y dos instrumentales que ayudan a dinamizar la escucha. Ha sido producido entre la banda y Jon Schaffer, líder de ICED EARTH. Pendiente de juicio en el momento en el que escribo estas líneas, Schaffer ha de estar reflexionando profundamente sobre las consecuencias de llevar su ideario político más allá de sus posibilidades. Cuando vuelcas toda la inteligencia en tu trabajo y no dejas nada para el día a día pueden pasar cosas como estas. Tras haber sido detenido como uno de los presuntos adalides del ya famoso asalto al Capitolio de EEUU (nada más y nada menos), el barbudo y querido músico se enfrenta ahora a un futuro incierto y con toda la parroquia metalera dividida entre los que lo defienden a ultranza y aquellos que prometen utilizar la discografía de ICED EARTH como combustible en las próximas hogueras de San Juan. Es realmente una pena que todo haya acabado de esta forma, con los integrantes de ICED EARTH abandonando el barco como el que escapa de un tsunami y con DEMONS AND WIZARDS pendiendo de un hilo tras haber invertido grandes recursos en su vuelta y tras las gran aceptación que había tenido su disco de retorno y, por supuesto, un marronazo para el sello discográfico Century Media Records.

The curse of autumn arranca con una intro de esas que podrían haber firmado los BLIND GUARDIAN del Somewhere far beyond pero con un aura más oscura, que acaba fusionándose con “The last scar”. Muy buena idea la de poner uno de los mejores temas del trabajo justo al principio. Una maravilla. Lloro de emoción. Vaya ejercicio de chulería la de todos los músicos, especialmente una base rítmica sonando como una banda de esas de thrash death metal técnico a lo ATHEIST. El vocalista lo da todo y se marca un estribillo de los de poner los pelos de punta, y nuestro amigo Dreyer haciendo diabluras a su antojo en las seis cuerdas. “The last scar” es como cuando ICED EARTH le miraron a los ojos a SYMPHONY X y salieron airosos del envite. La siguiente “As I lay away” es otro temazo, más pesado y melódico pero igual de contundente. En las vocales se permiten aires a lo VIRGIN STEEL y las partes más aceleradas nos recuerdan al power italiano de mediados de los 90, rollo VISION DIVINE. La banda hace de todos estos ingredientes una coraza original y peculiar y poco a poco el sello WITHERFALL se va imponiendo, contentos nosotros de tanto orden clásico traído al presente. El falso medio tiempo “Another face” confirma el excelente arranque del disco sacando aquí ya toda la vena progresiva de la que son capaces. Tema con el que disfrutar de un exquisito trabajo de guitarra y voz. Ésta acaba solapándose con el primer corte de gran calado del disco, que no es otro que “Tempest”, otra lección magistral que casi alcanza los nueve minutos y donde hay un poco de toda la cosecha que nos habían presentado en la tríada inicial. El grueso del disco es bastante turronero con temas algo más cortos y contundentes de los cuales destacaría “The other side of fear”, aunque todos ellos quedan opacados una vez arranca la opus final “…And the all blew away”, que, sobrepasando el cuarto de hora, se postula como el tema más épico y progresivo que hayan compuesto nunca. Toda la tralla de la banda aderezada con un bajo atronador, guitarras españolas de las que parecían erradicadas en el heavy metal y toda una suerte de golpes de efecto que mantendrán los auriculares pegados a tus sucias orejas.

The curse of autumn es el disco que ICED EARTH llevaba quince años buscando hacer, pero ha sido WITHERFALL quien lo ha firmado.

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