WINTERLORE (USA) – Winterlore, 2016

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6PAN1T-C PSDDesde el otro lado del charco llega a nuestro poder un nuevo trabajo de WINTERLORE. La banda de Utah, formada en 2004 y disuelta tras la demo que editaron un año después, resucitó en 2010 para trabajar en nuevo material que plasmarían tres años más tarde en su álbum Four swords against the pious.

A decir verdad, este nuevo opus es lo primero que escucho de WINTERLORE y no me ha desagradado. Los de Salt Lake City tienen claro qué es lo que les gusta, lo que quieren transmitir, y lo plasman con facilidad: black metal crudo y frío, con un sonido a la vieja usanza que hace que esa crudeza se multiplique.

No nos encontramos ante una nueva entrega de «una banda más del palo old school», pero tampoco son el súmmum de la innovación, para qué nos vamos a engañar. Pero cuando haces algo con devoción, suena auténtico, y eso es siempre un añadido en cualquier trabajo; otras bandas, por pecar de pretenciosas, se acaban por convertir en una parodia de lo que intentan representar o transmitir, pero en este caso, el poder y el saber hacer han ganado esa batalla. Esta gente transmite, a pesar de no ser muy técnicos, ni muy rápidos, pero como bien apuntaba unos renglones por encima, sus cortes son gélidos, en los que las guitarras se encargan de lanzar afiladas dagas de hielo a través de nuestros oídos. Riffs al más puro estilo de la second wave de black metal, con ligeros toques paganos y pequeñas dosis de melodía que, utilizadas como es debido, adornan con tímida melancolía los episodios de este LP.

Bandas como BLACK FUNERAL (aunque en menor medida y sonando un poco más limpios), BLODSRIT, SATANIC WARMASTER, FUNERAL MIST, o incluso KRODA («Marching hordes on the warpath»), invaden con frecuencia mi cerebro con cada repetición de Winterlore. No sé si estas bandas serán la mayor influencia de estos estadounidenses, pero seguro que alguna de ellas la han escuchado o escuchan con frecuencia.
Me flipa cuando juegan con los medios tempos y de pronto cambian a blast beat, de esos que son «tupa-tupas» acelerados, de los blasting primigenios pero que quedan tan bien como líderes en la base rítmica de este tipo de discos.

Esporádicas incursiones de fondos de teclados, coros limpios o flautas dibujan la nieve en el horizonte de los paisajes narrados en este Winterlore, un trabajo que los nostálgicos del género seguramente recibirán con agrado.

firmajabo

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