WARFORGED (USA) – I: Voice, 2019

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El primer trabajo en larga duración de WARFORGED ha levantado bastante expectación para un lanzamiento de estas características. La banda, procedente de Chicago y formada por músicos de relativa experiencia, cuenta en su haber con dos lanzamientos menores como antesala de este disco, ninguno de los cuales parece haber trascendido demasiado. En cualquier caso, este I: Voice llega avalado por la colaboración de bastantes estrellas del metal extremo internacional y por una acogida más que generosa por parte de muchos oyentes.

En efecto, desde su publicación en mayo el disco ha cosechado comentarios tremendamente positivos en páginas de críticas y en medios más o menos especializados. Hay quien lo pone como un álbum rompedor o como un clásico moderno instantáneo. I: Voices es un trabajo sin duda ambicioso: la austeridad de la presentación, el aura de seriedad de la música y hasta el propio título (que promete secuelas) aseguran las altas expectativas del grupo y la confianza que deposita en su producto. Incluso se han permitido grabar un video del disco entero, algo que nunca había visto y que aplaudo:

Sin embargo siento decir desde el principio que no estoy de acuerdo con todas esas alabanzas. El estilo de WARFORGED durante la mayor parte del redondo se encuentra en algún lugar entre las propuestas de grupos como ULCERATE, GORGUTS, PORTAL o IMMOLATION por un lado y THE FACELESS o RIVERS OF NIHIL por otro, es decir, death metal oscuro y disonante basado en texturas, pero con una perceptible influencia deathcore y tendencia hacia algo que podría llamarse progresivo. Estamos hablando de riffs que más bien parecen breakdowns, consistentes en el golpeo de acordes tensos en secuencias entrecortadas acompañadas por la batería (que suele mantenerse en tempos rápidos) y voces entre el gutural cavernoso y el black metal más histriónico, con notable uso de efectos en la línea vocal.

La gracia está en que estas partes se ven a menudo interrumpidas por desarrollos armónicos, riffs más intrincados y pasajes acústicos sosegados. Estas partes son, sin ninguna duda, lo mejor del disco. En ellas la banda demuestra que sabe tocar, que sabe cómo funciona la música, y lo que es más importante: demuestra que la otra cara del grupo, comentaba en el párrafo anterior, no es fruto del desconocimiento sino una decisión deliberada.

Así, I: Voice se convierte en un extraño ejercicio de black/death metal progresivo en el que la parte black es claramente la más débil, condicionando al grupo a limitar sus habilidades compositivas en pos de la tensión forzada y constante. Sinceramente, creo que cuando el grupo se permite hacer uso de su talento tocando un pasaje acústico o una melodía consigue mucho más: no solo es que estas partes suenen más oscuras y atmosféricas que el resto del disco, sino que de no ser por ellas carecería de fundamento todo el caos formado en él. Sin embargo, cuando algún fragmento melódico empieza a tomar forma en seguida aparece otra vez ese aporreo atonal entrecortado y unas voces distorsionadas que creo que distraen demasiado.

Es evidente que la intención es hacer algo que suene incómodo, desagradable y agobiante, y entiendo ese objetivo, pero, sinceramente, creo que los recursos que utiliza WARFORGED para lograrlo son demasiado transparentes. Es como ver un número de magia sabiéndote todos los trucos. Cuando se pierde cualquier coherencia tonal o rítmica se puede tomar cualquier fragmento de cualquier tema y ponerlo en otra parte del disco y no se notaría ninguna diferencia, y acaba resultando más monótono que atmosférico. Mi conclusión es que ese afán por crear atmósfera, tan de moda hoy en día, acaba jugando en contra de la propia música. Grupos como los mencionados al comienzo de esta crítica muestran lo complicado que es mantener el equilibrio, pero también lo maravilloso que es cuando se consigue.

No creo que WARFORGED lo haya conseguido con este disco. I: Voices contiene partes que son sencillamente geniales, que demuestran que el grupo tiene un gran talento, y eso es lo más frustrante: se trata de un «puedo y no quiero». Si tienes los oídos acostumbrados a cosas como las comentadas no creo que te sorprenda, pero sin duda lo disfrutarás si amas incondicionalmente estos sonidos. Si lo que buscas es algo nuevo, creo que hay mejores alternativas.

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