VULTURE INDUSTRIES (NOR) – Stranger times, 2017

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Si hay bandas a las que el calificativo de “personales”, “propias”, “originales”… les viene que ni pintado, o para entendernos, “son más raros que un perro verde”, una de ellas es VULTURE INDUSTRIES. Llevan un porrón de años, aunque con este nombre algo menos, desde 2003, pero desde que los escuché por primera vez me vi sorprendido por una mezcla de sonidos y atmósferas en donde la música estaba al servicio del espectáculo, más que al revés. Una especie de ópera macabra que podría recordar a ARCTURUS, a la etapa más avanzada de ULVER, ENSLAVED y compañía por ciertos aires progresivos, a GREEN CARNATION o a THE VISION BLEAK por el uso de toques de inspiración gótica. Pero sobre todo a lo que recordaba era a una especie de obra teatral musicada.

En los cuatro discos que tienen en su haber este aire escénico se ha ido incrementando, al mismo tiempo que los elementos musicales se han ido enriqueciendo con pasajes de todo tipo, más o menos avanzados, pero siempre intrigantes e interesantes. Además la voz de Bjørnar Nilsen ha ido creciendo y ganando en matices, hasta el punto de que todo, música, composición, letra y propia imagen parece girar a su alrededor. En este sentido Stranger times es un paso más a por ejemplo The tower, obra precedente y que ya era una culminación de riquezas estilísticas y estructuras, pero que ahora se ve incrementada en calidad y efecto caleidoscópico en Stranger times. Es un disco coherente en su hilo conductor, muy bien llevado en ritmo, en detalles y en sonido. De hecho es apabullante la producción, me recuerda a los mejores tiempos de TOM WAITS cuando sus bandas estaban al servicio de la profundidad de su voz.

Dos cosas hay que advertir en mi opinión. Stranger times no entra a la primera. Y es IMPRESCINDIBLE escuchar este disco en el orden en el que ha sido concebido, por razón de sus idas y venidas, por el perfecto uso de la tensión dramática y de las atmósferas musicales. La historia es un constante vaivén de puntos de inflexión, en donde lo pasajero se junta con la inmensidad del océano (como ejemplo, los tres primeros temas, siendo los dos primeros un excelente preludio al magnífico y extasiante “Strangers”, cargado de mellotron y de ambiente circense, o la casi hablada “The beacon” que sirve para que las guitarras tengan más protagonismo, mientras que más adelante estos parlamentos se tornarán casi doom a lo MY DYING BRIDE, con un toque post punk a lo MY BLOODY VALENTINE, en “Screaming reflections”).

Si se escuchan los temas por separado o salteados corre el peligro de perderse “algo”, uno tendrá la sensación de no saber muy bien por dónde está. Lo cual no quita para que los temas tengan su propia personalidad e individualidad. Este disco es una obra teatral dividida en nueve actos y todo cobra sentido una vez que se escucha del tirón. Como en los otros discos de VULTURE INDUSTRIES pero en este caso yo creo que con efectos multiplicados, porque Øyvind Madsen y sus compañeros se ponen al servicio de Nilsen y de un dramatismo que nos va atrapando como si fuera una banda sonora (me recuerda al efecto que tenía el último trabajo de DIABOLICAL MASQUERADE, Death’s design, que también fue concebido de forma similar).

Stranger times es un disco inquieto e inquietante, lleno de detallismo y de riqueza musical, con momentos de auténtico éxtasis y recovecos en cada surco. VULTURE INDUSTRIES sigue siendo una rara avis de esas que se prodigan poco en los mundos discográficos actuales, pero por eso mismo la sorpresa ante discos como este sigue estando asegurada. El riesgo aún es posible y este disco es un buen ejemplo.

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