VREID (NOR) – Wild north west, 2021

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vreid_cover_wildnorthwestArriesgar y mirar hacia adelante siempre es una actitud valiente que no siempre es una decisión fácil de tomar. Para el veterano cuarteto noruego VREID explorar por entre las afueras del black metal no es novedad, si bien es en el trabajo que nos presentan este año en el que vamos a notar un mayor ahínco por ofrecer un producto novedoso y que seguro sorprenderá a quienes vengan siguiendo a esta gente desde 1994. Algún lector avispado acertará al preguntarse ¿1994?  Por contextualizar un poco, sin hacer un relato detallado (que bien lo merecería) sobre la influencia y la historia de los músicos que actualmente forma VREID, me limitaré a dar unos datos generales y ya que cada cual investigue si lo estima interesante y oportuno.

Las raíces de VREID se encuentran en una de esas bandas que se suelen catalogar como “de culto”. En este caso se trata de WINDIR, que ayudó a sentar las bases de lo que hoy conocemos como viking metal. La discografía de WINDIR es muy valorada en los círculos underground por su calidad e influencia y por haber creado algo así como una pequeña escena donde podríamos meter también a HELHEIM, a los más conocidos ENSLAVED y a otras muchas, por lo general de países nórdicos, que allá por la década de los 90 se dedicaron a confraternar con la naturaleza y reivindicar sus raíces culturales más ancestrales, temáticas a las que rindieron pleitesía dejando para la posteridad una ristra de discos destacables. Hoy en día el término viking metal se ha prostituido bastante gracias al auge de bandas mediáticas como AMON AMARTH, cuando realmente formaciones como WINDIR siempre añadieron un componente más espiritual, pagano y puro en su música. El inicio de VREID coincide con el final de WINDIR cuando fallece Terje Bakken, uno de los fundadores y compositor de ésta y que ha trascendido como figura venerable en la historia del black metal como Valfar. Comenzaba pues la andadura de VREID con el resto de componentes.

Wild north west es ya el noveno disco de estudio de VREID, lo que da muestra de la capacidad creativa y de trabajo de estos músicos. Anteriormente a este trabajo, las únicas referencias que tenía sobre esta formación eran el haber escuchado el Sólverv de 2015 y el Lifehunger de 2018, por lo que soy de los que han descubierto a esta gente algo tarde y cuando ya eran bastante populares. Dando un repaso a todos los discos de VREID es fácil percatarse de que la banda siempre ha mantenido ese espíritu WINDIR latente. Si bien en los primeros años todavía apostaban por un black metal melódico muy puro y agresivo, en la última década y sobre todo a partir del mencionado Sólverv han ido adquiriendo un cierto tono más rockero y un mayor protagonismo de los teclados. Al fin y al cabo, al igual que otras bandas coetáneas, VREID miraron hacia otros horizontes, reduciendo la velocidad para ganar en texturas y matices de una forma similar a como lo hicieron ENSLAVED o SATYRICON, con la habilidad de no perder la esencia que siempre les ha caracterizado. Con Lifehunger se marcaban un señor disco que ahora, comparándolo con el resto de la discografía y también con este Wild north west, me parece un tanto insuperable y quizás la mejor versión de VREID.

En Wild north west el cuarteto se sale del tiesto. Eso es evidente nada más suena ese comienzo cinemático con el tema homónimo o cuando se lanzan con uno de los temas más rockeros y melódicos que nunca antes hayan compuesto como es “Dazed and reduced”. Memorable también es la sensibilidad que muestran en “Swadowland” con unos interludios de piano que podrían entrar en algún disco de SAVATAGE, una pieza destinada a convertirse en un clásico del black melódico así como una “Into the mountain” que es toda una declaración de principios y en la que a modo de homenaje han utilizado unas pistas de teclado grabadas en el año 2002 por el difunto Valfar. En líneas generales, Wild north west es un disco de fácil digestión que la banda ha compuesto como si de una película se tratase, de ahí esa portada tan western y el uso de unos teclados muy rollo rock de los 70 que me han recordado a algunas de las cosas que últimamente les daba por hacer a CATHEDRAL. Las guitarras se escuchan exquisitas tanto en la parte rockera, más presente que nunca, como en las andanadas más blackers, que también las hay, sobre todo en cortes como “Wolves at sea” o “Spikes of god”. Vamos, que a esta gente no se le ha olvidado dar cera de la buena, pero no es en lo que más se han centrado. La voz de Sture también resulta destacable en este trabajo, mucho más modulada que en otros discos, serena y más narrativa.

Estamos ante un disco que puede acabar figurando como una curiosidad dentro de una ya destacable discografía antes de seguir el camino que habían dejado en Lifehunger. ¿Quién sabe? Tanto les da por seguir por este camino más rockero y en cierta manera heavy dado que son trabajos como estos los más accesibles para una audiencia más general. Esto solamente el tiempo nos lo dirá. De momento lo que está claro es que, si bien no estamos ante los VREID que sus más acérrimos seguidores cabrían esperar, Wild north west  es tremendamente disfrutable y cuenta con el sello de calidad de unos purasangres del género como mayor aval para pasar alguna buena noche donde dejarse imbuir por la espiritualidad naturista de esta gente.

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