VOLAC COLDHEART (FRA) – Ne souriez pas, 2019

Enlaces: Facebook BandCamp

VOLAC COLDHEART es el pseudónimo bajo el que se oculta un músico francés cuyo trabajo es autodenominado como «hysterical metal». El nivel de histeria es, a priori, difícil de calcular, pero la portada de un disco consisteste en la fotografía invertida de dos plátanos sobre fondo azulado es una clara invitación a indagar con la promesa de encontrar algo cuanto menos extraño.

Colère” abre el disco con una suerte de avantgarde death y unos teclados de fondo con cierto toque arábigo. Experimental pero dentro de unos límites reconocibles. Es con “Insonmies” cuando el asunto comienza a adquirir tintes bizarros. Nada menos que un tema que está a medio camino del  trap y el hip hop, con teclados mutando entre lo electrónico y la banda sonora de una película de terror de los años ochenta que posteriormente incorpora una voz gutural hasta el final. Si leerlo te parece extraño, imagina intentar describirlo mientras lo escuchas.

Antes de que nuestra ojiplática expresión recupere la compostura, “Ne souriez pas”, que nombra también al álbum, nos asalta con algo que podríamos denominar como cercano al electro industrial, en la que una voz en off parece dar instrucciones para una adecuada automatización del comportamiento. Con “Embrasse moi” saltan todas las alarmas mentales, y esta enajenación francófona nos arrastra por un charco de lodo que mezcla indistintamente, y sin transiciones, southern rock, blues o un piano de jazz. A mitad de pista entra también una buena porción de metal potente y voz gutural. Aún sigo sin entender cómo han ejecutado semejante mezcolanza sin resultar cómica.

Podría analizar de igual manera cada una de las seis restantes canciones, y en cada una de ellas encontraríamos material suficiente para realizar la autopsia musical de esta asombrosa criatura y su extraña anatomía. Como en “Déception” y su desempeño electrónico explotando en el tema más extremo, con el doble pedal a punto de arder.

Finalizando el álbum, pareciera que VOLAC COLDHEART comienza a enmendar el caos con que su traviesa histeria ha subvertido nuestros oídos. “Degout de soi” es la primera (y penúltima) pista de metal estrictamente hablando y, tras la tormenta entrópica que la ha precedido, suena deliciosamente “ordenada”. Cerrando el disco, “Merci” adquiere un cariz más profundo y, con un estilo de delicado post metal, nos revela el enigma que ocultaba hasta entonces. Todo un viaje a través de la demencia para mostrarnos un paisaje cálido y hermoso, aunque no queda claro si la intención última es mostrar un ápice de cordura en la mente atribulada o por el contrario nos advierte sobre la gran nube tóxica que rodea una ínfima porción de claridad mental.

Comparte:

COMENTARIOS