VITA IMANA – Oceanidae, 2014

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vitaimana66Tuve la suerte de reseñar el anterior trabajo de VITA IMANA, Uluh (2012), para este mismo webzine, y me puse entonces como objetivo intentar desmarcarme del contexto que rodeaba un redondo que triunfó a todos los niveles. Toda esa brutal promoción realizada por Sobry Music, aparte de la inercia experimentada por su aparición en el Wacken Open Air, hizo que, en muchos casos, se extremaran las alabanzas a un grupo que seguía creciendo y que ya era uno de nuestros productos más exportables al exterior. Ya lo dije: ¿era Uluh para tanto? El tiempo dictaría sentencia, si éste ya la ha establecido juzga decidirlo a cada uno. Yo, al menos, intentaré responder a esta pregunta valorando su continuación, este Oceanidae que tengo entre mis manos.

Para ello, esta vez, sí entraré a evaluar el contexto en el que ha sido grabado. Creo que Oceanidae no se podría entender de manera distinta. Hablamos de VITA IMANA, un grupo que, cuando aún no había editado su primer disco, ya llamó la atención de Dave Rotten, quien lo incluyó en el recopilatorio Spain Kills Vol. 10 (2008) con la canción “Gondwana”, uno de esos temas que con el paso del tiempo se ha convertido, por derecho propio, en un clásico de la banda. Dos años más tarde el grupo edita su primer largo, En otro lugar (2010), tras el cual comienzan a conquistar España y Europa (¿quién no recuerda su actuación en Wacken ese mismo año, donde dos de sus canciones interpretadas en el festival alemán quedarían inmortalizadas un año más tarde en el single / EP Romper con todo (2011)?

Ahí no queda todo. De hecho, lo mejor estaba por llegar y se llamaba Uluh (2012), un disco que ganó tanto a medios como a público con un metal bastante más maduro e inspirado, con un mayor número de momentos relajados, que ayudaban a enfatizar una brutalidad musical muy bien representada en el dvd que acompañaba la edición en cd. Aparte del “Making Of” del disco, el dvd traía consigo la actuación íntegra del Wacken y más actuaciones en directo. Sabia decisión el mostrar uno de los puntos fuertes del grupo. Antes de la edición de su punto cumbre en popularidad VITA IMANA ya había fichado por Kaiowas Records, filial de Roadrunner en España. ¿Después de ello? Participaciones en festivales tan importantes como Sonisphere o Resurrection Fest, por citar dos ejemplos, y una prensa especializada y público rendidos a los pies de un grupo cuyo techo no sabíamos dónde podía estar.

Bien, con Oceanidae lo destrozan. Si bien me parece una continuación y evolución lógica de Uluh, consigue una mayor espontaneidad y frescura, y –por paradójico que resulte- es un álbum más maduro. Conserva esos punteos tan característicos del grupo en su última obra, con una deshamletización de su sonido (aunque el grupo no esconda la influencia haciendo participar a Molly y Luis Tárrega en el dvd Alive in Madrid que acompaña el cd), y acentúa un tribalismo mejor empastado que en Uluh, no digamos respecto a En otro lugar. Rápidamente se puede ver en cortes como “Equilibrio” y “Oxígeno”, donde esas atmósferas viciadas de su primer disco, que podían hacer recordar a SEPULTURA, ahora se convierten en un soplo de aire fresco.

Por tanto ese progresivo desprendimiento de dos de sus primerizas influencias, ya mostrado en cierto modo en Uluh, queda reflejado de forma más diáfana en Oceanidae. Además, toma nota de los posibles errores de su obra anterior, situando las partes más lentas y evocadoras de forma menos concentrada (véase el final de “Equilibrio”, “Mar de Cristal” con esos solos tan interesantes, e “Hydros”). Las melodías son menos artificiales y más inspiradas, mostrándonos un grupo mucho más espontáneo y natural, descubriéndonos un álbum más cromático.

Ese cromatismo no significa que el grupo renuncie a la brutalidad. De hecho hay temas como “Ablepsia” que son carne de directo, aparte de contar con salvajadas como “Manos de sangre” y “Seis almas”, que creo que pueden convertirse en otros clásicos dentro de los set list de la banda en vivo. Lo único que no me ha convencido, y que pierde respecto a Uluh, es el tema que da nombre al disco, y que lo cierra al igual que el anterior. En este sentido han vuelto a optar por la continuidad: tema largo homónimo que sirve como cierre, pero en esta ocasión no mejora lo anterior.

¿El sonido? A la altura de un álbum como Oceanidae. Grabado y mezclado en los Sadman Studios de Madrid bajo los mandos de Carlos Santos y la producción de David Sobrino y la propia banda, ésta decide masterizarlo en los Sterling Sound Studios de Nueva York, estudios que han trabajado con grupos como GOJIRA, DREAM THEATER o LAMB OF GOD. El resultado habla por sí solo.

Por lo demás, e intentando responder a la pregunta abierta que dejo al principio y que planteé en mi anterior reseña: ¿era Uluh para tanto? Tengo mis dudas al escuchar Oceanidae, un caleidoscopio de ideas que encajan mejor que nunca en la trayectoria discográfica del grupo y que, además, lo hace desde la naturalidad y espontaneidad. Sin embargo Oceanidae no se podría entender sin Uluh, y eso siempre se lo tendremos que reconocer a un muy buen disco que, en esta ocasión, ha sido mejorado.

firmatopo

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