VIOLENT EVE – A great day, 2016

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violenteve-agreatdayVuelven los madrileños VIOLENT EVE con el que es ya su tercer trabajo en larga duración siguiendo la estela de su interesante EP Devourer del año pasado. Aquel lanzamiento recuperaba en parte las sonoridades más extremas tras un segundo album, Exile, que se centraba en explotar la parte más accesible de la música del grupo. Era fácil suponer que A great day seguiría esa senda recuperando la faceta más atronadora de VIOLENT EVE, aunque faltaba por saber cómo asimilaría la banda toda la experiencia de tres discos similares en cuanto a presentación que sin embargo contaban con diferencias sutiles pero importantes en sus fundamentos.

En efecto, VIOLENT EVE siempre se han movido entre distintas tendencias del metal contemporáneo y alternativo como el death melódico, el metalcore o el groove, adoptando sin tapujos muchos de los clichés más reconocibles de estos estilos. A great day es un testimonio inequívoco de esta tendencia, una forma de proceder que tiene tanto ventajas como inconvenientes.

La ventaja principal es que el disco cuenta con un espectro sonoro bastante amplio; el principal fallo, que el movimiento de unas partes a otras de este espectro no es tan frecuente como podría. A great day explota, en mi opinión más que ningún otro disco de VIOLENT EVE, la influencia metalcore del grupo. Para mí esto supone una pequeña decepción, porque Devourer parecía sugerir que el grupo recuperaría la afinidad con el death metal en mayor medida, pero los elementos death/thrash de A great day son posiblemente demasiado escasos para quienes se sintieran atraídos por esta faceta de la banda en sus comienzos.

En realidad esto no tiene nada de raro. Se trata de elementos musicales que siempre han estado en VIOLENT EVE, y en este caso es de suponer que simplemente se han encontrado más cómodos con ellos que con otros. Esto no quiere decir que estemos ante un disco de metalcore del montón: sigue habiendo variedad en la música de VIOLENT EVE, como dejan de manifiesto muchos momentos bastante heterodoxos. En este sentido lo más destacable son algunos interludios melódicos en «Nihil» y «The wrong shore» (primer y último corte, respectivamente) además de la casi instrumental «Guiding lights» al completo. Estas partes son las más ambiciosas del disco musicalmente, además de ser las únicas que ofrecen algún respiro en un album lleno de tralla y parco en melodías. También hay temas como «Harmony» o «Eye of providence» que dejan ver el gusto por el groove de PANTERA o MACHINE HEAD. Incluso en algunos instantes del disco se aprecian toques, no sé si intencionales o no, de rítmicas latinas y de swing.

Todo esto me hace pensar que es una lástima que no se aprovechen más estos recursos, por muy sutiles que resulten, porque la mayor parte del disco se mantiene en los parámetros del metalcore americano. Con muy buena mano, por cierto: el disco está lleno de mala leche y es tremendamente intenso. Obviamente contribuye una muy buena producción, pero está claro que el mérito es de los pesadísimos riffs y una voz muy enfermiza. Los breakdowns son prácticamente omnipresentes, pero a mí no me han terminado de convencer. Y no porque sean malos, sino porque son muy típicos. El apoyo del bombo a cada golpe de guitarra, las disonancias, los acentos sincopados… todo suena genial, pero tristemente no puede decirse que sea original, ni siquiera en los breakdowns técnicamente más atrevidos («One enemy«, por ejemplo, recuerda mucho a algún riff de MESHUGGAH). Hay que recordar que el breakdown es un recurso que, cuando se usa con demasiada frecuencia, ve su efectividad expresiva seriamente mermada. Las voces melódicas, como ejemplo de lo contrario, se han mantenido en cantidades moderadas, lo que hace que resalten especialmente cuando aparecen. Si todas las voces en el disco fueran iguales se volvería demasiado plano, que es lo que ocurre con el exceso de ralentizaciones y beatdown. Los momentos más dinámicos y auténticamente brutales de A great day están probablemente en «Do or die» y «The burnout«, que son mis favoritos porque en ellos el grupo levanta bastante el pie del freno.

En suma, A great day acaba siendo un muy buen disco de metalcore que se ve apoyado por rasgos de estilos emparentados que le dan variedad y color. Desafortunadamente, el disco no es tan atrevido como tal vez habría sido deseable, y creo que gustará más a los fans del moderno hardcore y el metal americano que del europeo. VIOLENT EVE dominan con maestría en A great day los rasgos más identificables del género, por lo que hablamos de un álbum muy bueno cuyo único fallo importante es no ser demasiado original. Si este defecto es lo suficientemente grande como para eclipsar las virtudes del disco es algo que tendréis que decidir por vuestra cuenta.

firmaandrades

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