VIOLENT EVE – Exile, 2013

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violenteve03Tras un tiempo prudencial desde su salida a la luz, y dejar unos buenos posos desde su primera escucha, es el momento de destripar un álbum del que quería escribir desde hace tiempo: Este «Exile» es el segundo álbum de VIOLENT EVE, el primero tras el cambio de vocalista de los madrileños, que cuentan con integrantes de calidad contrastada en la escena metalera nacional: David Ramos y Edu Brenes (SKUNK D.F.), Dani Fernández (ex-DARK MOOR) y Diego López (ex-SILVER FIST). Y al menos en esta grabación se denota que el recién llegado Jurh posee un abanico más amplio de registros, sobre todo en los pasajes más melódicos, en detrimento de una menor brutalidad de la que hacía gala el anterior vocalista, Zyrus. No por ello este «Exile» es un álbum especialmente melódico, de hecho de ninguna manera se puede decir que ahora suenen más blandos (como se suele comentar cuando una banda de estas características tiene escarceos con las voces melódicas). Se trata de un derroche de energía e intensidad, si cabe con matices más elegantes y menos crudos que en su debut «Eleven reasons to kill«.

 El álbum abre con una intro suave, con un increscendo que rompe en Mind Detonation, un tema cargado de energía, con un estribillo enfermizo, que visto lo que nos espera después se podría calificar como un medio tiempo «algo suave» que pega un subidón brutal a partir del vertiginoso solo, al que le sucede una salida del tema notablemente más dura, tanto en los riffs como en la voz de Jurh. Este final de tema enlaza a la perfección con el siguiente corte, Consumed, que bien podrían firmar los mejores PANTERA del Southern Trendkill. En The nexus tenemos a un Edu martilleante a la batería en las estrofas, y unos estribillos melódicos más abiertos, lo que se podría definir como la tónica estructural en los temas de este álbum. Hacia la mitad de la canción tenemos unas variantes rítmicas intercaladas con unas voces que te dejan helado, una locura de tema, realmente…

 
El tema homónimo de este Exile no da tiempo al descanso, sin duda podría decir que este álbum -y este corte en concreto- es desquiciante, enfermizo como ya he comentado en el primer tema: te acelera las pulsaciones aunque te tumbes a escucharlo «tranquilamente» en la comodidad de tu hogar. Incluso el inicio pausado de The darkest day ever tiene ese halo tétrico, esa sensación angustiosa de que de un momento a otro te van a sacudir una descarga de 1000 Voltios… y, aunque de forma muy progresiva, el tema acaba volviendo a la contundencia de los demás cortes.
 
Bloodlust: el temazo. Sin más. Perfecto: se trata del tema elegido para el primer vídeo del álbum. Estrofas bestiales, estribillo melódico, con unos arpegios de guitarra excelentes. Los riffs son brutales, no sobra ni falta nada… Un clásico desde ya, y un tema que no se os irá de la cabeza. Of flesh and bone es un tema de corte similar a Mind Detonation o The nexus, con ese estribillo de camisa de fuerza, y una sección final que enlaza con Walking to nowhere, tema más machacón y acelerado, pero con un estribillo muy curioso, que – podéis empezar a lanzarme piedras – me recuerda al Dave Graham del «Violator»Forgiveness, una tregua de minuto y medio a modo de arpegios, da paso al último corte: Through the universe, que fluctúa de forma muy elegante entre riffs poderosos y medios tiempos más musicales.
 
En resumen, un compendio de destreza y técnica instrumental: no he recalcado en ningún momento la labor de los «cuerdas» de esta banda porque es una tónica a lo largo de todos los cortes, con unos arreglos muy estudiados para crear esa atmósfera tóxica y macabra a lo largo de todo el trabajo. La incorporación de Juhr a las voces se me antoja de todo un acierto, ya que el álbum y la banda en su totalidad ganan un sonido mucho más reconocible, y por tanto menos identificable con otras bandas del género…
 
 
firmagerardolópez
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