VIKINGORE (ESP) + PERPETUAL NIGHT (ESP) + WINTERHORN (ESP) – Madrid – 22/09/2018

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Esto parece un chiste, pero el concierto que voy a relatar es como aquello de un español, un inglés y un alemán. En este caso una banda que empieza, una que se consolida y otra que está creciendo. Las tres, tirando de compañerismo y de entrega, se han estado intercambiando fechas estos días, y ahora tocaba que la parte andaluza del asunto hiciese lo propio con la parte madrileña. Desde el sur VIKINGORE, desde Sevilla concretamente. Una banda que desde sus comienzos, y ya llevan unos años, han sido injustamente comparados con AMON AMARTH, quizás por la tonalidad vocal de su cantante Ángel y por su imaginería y temática vikinga (aunque con matices).

También desde el sur pero esta vez desde Granada, una mezcla de death melódico a la sueca con la oscuridad finlandesa que está en pleno crecimiento creativo, PERPETUAL NIGHT, presentando un reciente Anâtman que supone su debut en largo. Finalmente los locales: envueltos en amigos y gran parte de sus familias, WINTERHORN, que aunque ya han tocado previamente en su foro, era la primera vez que lo hacían como presentación oficial de su EP de debut Rise of the frozen melodies.

Originalmente pensado para la sala Rock & Pop, el cese de actividad musical de ésta supuso su reubicación a la reabierta We Rock, pero ciertamente ganaron con el cambio, ya no solo por espacio y sonido, sino porque a fuerza de publicarlo en todas partes, las tres bandas, y bajo la tutela organizativa de los propios miembros de WINTERHORN, lograron una entrada de alrededor de 150 personas que en la Rock & Pop no habrían entrado ni con calzador. Sólo quedaba quitarse los nervios (especialmente los del bajista de la formación madrileña, Javier) y salir a escena para abrir el foro a la parte andaluza de la velada.

Con bastante retraso de inicio pese a los llamamientos a la puntualidad que los propios WINTERHORN hicieron en las redes sociales, pero que se les perdona con el objetivo de que Vasco, miembro de los míticos RANCOR y técnico de sonido en esta ocasión en la sala, consiguiese el mejor sonido, se entró en la sala y los “locales” iniciaron su actuación, acercándose a las nueve menos cuarto de la noche. Inicialmente el volumen excesivo hacía que las voces no se escucharan y la música tuviese que ser descifrada en sus detalles. Pero fue algo temporal, pues pasado el segundo tema ya todo sonó en su sitio, con un notable alto.

WINTERHORN son una banda en plena formación y crecimiento y eso se nota en la propia diversidad de sus composiciones. Unos temas tienen una influencia brutal de AMON AMARTH, otros tiran más de thrash y death técnico con cierto aire a DEATH y en los nuevos cortes que nos presentaron en exclusiva se aprecia un acercamiento más al black metal. Les falta sentarse y poner sobre la mesa todas estas influencias para decidir el camino a tomar, pero mientras pudimos disfrutar de un concierto de lo más variado, empezando precisamente con uno de los temas amon amarzianos por así decirlo, “Spitting fire”. Más técnico fue “Die violator”, cuyo título lo dice todo y que consiguió el primer pogo de la noche.

La tercera en discordia es el tema más AMON AMARTH de todos, hasta en el título, “Wrath of the wolves”. Bien es cierto que en su segunda parte cambia y se despega de esos riffs épicos y ritmos contenidos y cabeceantes, pero inicialmente si uno cierra los ojos no sabe ante qué banda se encuentra. De vuelta a la caña, la más thrash “Rise of the coven”, de la que anda circulando un vídeo por la redes, como bien dijo Christian, el cantante y guitarrista de la formación, fue la siguiente en caer. Aquí se vio que Álvaro se mantiene más en un segundo plano, siendo Christian y Javier los que asumen un papel más central en el frontal del escenario. También es cierto que el pobre Álvaro sufrió lo que todos esa noche en la posición izquierda del escenario, donde se suelen colocar los guitarras solistas: la ausencia de un foco de luz que les permitiese sobresalir. Esto es algo que la sala We Rock debería mejorar, porque la falta de protagonismo en ese lado del escenario era total.

La primera primicia de la noche (en Madrid) vendría con “Insanity”, un tema que líricamente aborda la locura como realmente el estado natural del ser humano, siendo la cordura la lucha por mantener al margen esa locura. El tema refleja ya un avance grande en WINTERHORN. Además fue presentado por Javier, que en ese momento se desató como serio candidato a protagonista de El Club de La Comedia, haciendo acto de presencia hasta su padre que andaba entre el público. El otro tema nuevo, y mi preferido, es “Dark oblivion”, cuyo inicio es puramente black, muy atmosférico y bien engarzado con los elementos death a lo Gotemburgo del resto. Otro tema de gran calado lírico filosofando sobre el olvido y la muerte, dos temas muy importantes para el ser humano.

Tras estas presentaciones vino el momento “familiar” en donde Christian llamó a Ángel de VIKINGORE a escena para cantarse una versión. Todos pensamos que sería una de AMON AMARTH, pero sería demasiado gracioso y evidente, y optaron por una muy propia para los que somos de los ochenta y que a Christian quizás le pille un poco joven, el “Slave new world” del Chaos A.D. de SEPULTURA que, todo hay que decirlo, sobre todo por la voz, sonó un poco rara, pero al menos personal. El final del concierto vendría con los que para mi gusto son los mejores temas de WINTERHORN, “The putrefaction of humankind”, donde el espíritu de Chuck Schuldiner sobrevuela por todos lados, y finalmente el himno “Winterhorn”, que Christian, con bastante respuesta, nos hizo corear. Se cerraban así cincuenta minutos de buen rollo y donde se ve que WINTERHORN apunta maneras, a poco que definan su camino de manera clara.

No dejaron de decir los miembros de WINTERHORN que lo mejor estaba por venir, y desde luego que tenían razón, y no porque ellos fueran peores. Con un cambio relativamente rápido de escenario que a algunos que salimos a tomar el aire casi nos pilla por sorpresa, los siguientes en salir para descargar una hora de reloj (el concierto más largo de la noche) fueron los granaínos PERPETUAL NIGHT. No los conocía hasta que mi compañera en la web Vanessa Bathory reseñó su debut en largo, Anâtman. Aires finlandeses, con algo de Gotemburgo… Parecía que WOLFHEART, INSOMNIUM… se dieran la mano con DARK TRANQUILLITY e IN FLAMES en sus mejores años. Pero también algún toque más doom y expresivo tipo SWALLOW THE SUN en su debut. Vamos, todos ingredientes para que me gustaran. Y así fue en estudio.

Pero en directo ha sido aún mejor. Para mi gusto, y sin hacer de menos a WINTERHORN, a los que aún les queda terreno por recorrer, ni a VIKINGORE que no me pillaban por sorpresa por ya haberles visto, PERPETUAL NIGHT fue la sorpresa para mí esta noche. Gozaron del mejor sonido de la noche, muy equilibrado en sonido y ecualización, y su música fue la que más me envolvió, y logró engancharme hasta el punto de convertirme en asiduo para el futuro a todo lo que saquen. Como están de gira, vinieron preparados con sus telones con dibujos de lobos y un repertorio centrado en su debut, sin olvidar temas de sus dos EPs previos, recogidos en un doble trabajo relativamente reciente, Between light and darkness. Precisamente la extensa “Anâtman” fue el punto de partida de un concierto que fue impresionante de principio a fin.

Tras saludar al respetable echaron la vista atrás precisamente con “Between light and darkness”, con unas melodías que se quedan a la primera, especialmente con el sonido tan sobresaliente que tuvieron. De nuevo a su debut, “Wild”, mucho más DARK TRANQUILLITY, fue la siguiente, quedando claro que aunque el protagonista visual es César, Raúl y Carlos se reparten su papel, siendo conscientes yo creo del tema de la iluminación de la sala, porque estuvieron todo el rato cambiando sus posiciones. El cuarto en discordia era Mateo Novati, que es batería para el directo de la banda y que le podemos ver también en bandas compañeras de estilo y propuesta como ETERNAL STORM, al, cual dicho sea de paso, era una gozada verle, haciendo cambios de todo tipo y tocando descalzo para mayor precisión de los pedales.

Siguiendo el orden de su debut y demandando más calor por parte del respetable, siguieron con “The howling”, tras la cual se tomaron un breve descanso en forma de interludio para recordar cuando comenzaron allá por 2012 con el tema que abre su primer EP, “Voices of the apocalypse”, con bastante presencia de teclados y ambientaciones pregrabadas que restan un poco de fuerza al directo. De nuevo al debut, donde lo dejaron, con el tema que más influencia del death metal clásico tiene, “Nothing remains”, que para mí fue lo mejor de su actuación. Sencillamente brutal por su pesadez. Tras la tempestad viene la calma en forma de ambientaciones más hímnicas y aires más doom que me recordaban a SWALLOW THE SUN con “Raindrops” para hacer un alto en su debut y volver al pasado y de paso mostrarse fans de El guardian entre el centeno con “The catcher in the rye”.

El final lo pusieron con su tema más personal, “Absence of reality”, que cierra su debut como también cerró un concierto que a mi me supo a poco y que hizo que más de uno fuéramos al merchandising a adquirir algo de ellos, en mi caso la doble reedición de sus EPs anteriores, ya que Anâtman ya lo compré al leer la crítica de mi compañera Vanessa. Los granaínos son la consolidación de la noche, y creo que no tardará mucho en oírse hablar más de ellos por méritos propios.

Sólo faltaban los vikingos sangrientos sevillanos de VIKINGORE, a los que ya pude ver de teloneros de MANEGARM hace un tiempo y que me agradaron mucho. Ya llevan trece años, pero sólo Ángel resta como miembro original imprimiendo su sello personal a las voces y la temática lírica y visual del grupo. Precisamente por este lado pueden ir las odiosas comparaciones, por el timbre de voz profundo de Ángel y esa temática vikinga que les hace ser comparados con AMON AMARTH. Sin embargo, con el tiempo, los cambios de formación y en especial su último disco Enraged, se han ido despegando. Yo ya dije en aquella ocasión con MANEGARM, cuando aún no tenían el segundo disco grabado, que eran como unos CANNIBAL CORPSE vikingos, y es que de hecho sus letras son más sangrientas y la música mucho más técnica y menos épica en algunos momentos. Este nuevo disco me lo confirma.

No habían vuelto a pisar Madrid desde aquella fecha, y qué mejor ocasión que ésta y siendo los últimos de la noche. Al igual que PERPETUAL NIGHT tocarían también una hora, si bien en un principio parecía que se iban a quedar algo más cortos, pero nos dieron una sorpresa al final. Comenzando con “Ymmir’s disembowelment”, nos dimos cuenta de dos cosas: que el volumen iba a ser algo excesivo, aunque se oyese todo con notable nitidez, y que da igual que se presenten sólo con un guitarrista si éste es Adrián Mejías y enfrente tiene a Gonzo (ex-KILLEM) con su imponente bajo de siete cuerdas delante de su no menos imponente cuerpo de pura fibra. Entre ambos el nivel técnico de los temas roza lo exagerado. No hay espacios vacíos; cuando Adrián solea, Gonzo acompaña y llena todo con personalidad. A veces de hecho se llegan a tapar uno a otro en su lucha individual.

Por detrás, David Rubio hace gala de sus gustos más black metaleros, con una pegada muy acelerada y sutil al mismo tiempo, construyendo entre los cuatro una personalidad que les separa de su etiqueta y que les hace tener en cuenta como la banda en evolución positiva de la noche. Ya va siendo hora de dar continuidad a un Enraged mucho tiempo fuera, pero según me confesó Angel, en cuanto acaben de girar se ponen con ello, porque girar y dar forma a un disco resulta imposible, salvo que te llames METALLICA y casi hasta otros te compongan…

Como se puede ver en la apertura, dirigida a su debut Wolves in the battlefront, el setlist de VIKINGORE iba a estar bastante equilibrado entre ambos. Lo siguiente en caer, también del debut, con la voz de Ángel muy saturada, sería “Feasting upon the butchered”, para tampoco abandonar este trabajo con la muy coreada en su estribillo “Forgotten by the gods”. Una vez más el mejor frontman que puede tener esta banda es Ángel , que con su gracejo y su energía se mete a cualquiera en el bolsillo, y esta noche no iba a ser diferente, pidiendo ruido y movimiento una y otra vez.

Al igual que PERPETUAL NIGHT también se trajeron cierta escenografía, aunque más anecdótica, en forma de telones medievales con simbología vikinga. Parecía que presentaban el debut, más que el nuevo disco, porque la siguiente fue precisamente “The wrath”, a la que enlazaron otra del debut, “Justice’s fall”. En todas ellas era evidente que Ángel, además de buena voz y técnica, expresa e interpreta muy bien, algo que en un cantante gutural no es fácil.

Ya iba tocando ir al nuevo disco con un setlist equilibrado, como dijo Ángel, y dado el calor reinante fuera (que no dentro, que el aire acondicionado me dejaba tieso) nos invitaron al infierno con “Nastrond”. Le siguió “Swallowed by the sea” con protagonismo inicial para Gonzo y la icónica “Enraged”, donde Ángel se terminó de desmelenar bajando al foso para incitar al pogo. Volviendo al debut, la siguiente fue “The undead’s rising”, seguida de la brutal “The Draugr” del nuevo disco, para acabar con lo que ellos llamaban el nuevo himno de VIKINGORE, “Stomped and raped”, muy apropiada para lo que decía de mezcla entre CANNIBAL CORPSE y AMON AMARTH.

Parecía que se había acabado, pero como los allí presentes corearon su nombre y querían más, decidieron tirar de repertorio y terminar de equilibrar la balanza, tocando de su debut la rápida y agresiva “Red fog”, con la que sí pusieron punto y final a una hora de cuernos y sangre que les consolida como una banda en alza.

Entre las tres bandas, lo vivido fue una fiesta de amigos y familiares, de cercanos o lejanos que se acercaron. El caso es que las tres bandas obtuvieron su detalle esa noche y eso supongo que será gratificante.

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