VHS (CAN) – Gore from beyond the stars, 2020

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Portada del álbum Gore from Beyond the Stars de VHSEn esta vida todos tenemos pequeños placeres. Hay un grupo de gente (en el que me incluyo) al que le pones cine de terror y gore de serie B… ¡y es feliz! Cine sincero, creado de forma artesanal, que contiene mucha mala leche, humor peculiar (negro la gran mayoría de las veces) y la tan amada hemoglobina. Despierta una pasión que podría calificarse como inexplicable para muchos pero ahí está. Es un tipo de cine que sigue sus propias reglas y crea su propia cultura por muy inverosímil o absurda que sea. ¿Ves alguna divertida coincidencia? Yo sí. Muchos individuos que gustan de semejante tipo de cine forman bandas de metal y se dedican a liarla parda para divertirse. Ahí es donde entra en juego esta encantadora banda canadiense con nombre de formato extinto que tuvo su apogeo en los más extintos si cabe videoclubs en los años ochenta.

VHS es una banda igual que ese cine. Una banda que da lo que promete, y por lo tanto su capacidad de asombrar es directamente proporcional a la hora de componer. Está más vista que las carnicerías que suelen visionar en sus tan amadas películas. No es una banda que se destaque por sus cambios o una versatilidad musical sin precedentes. Más bien es una banda de sota, caballo y rey. Lo único en lo que se molestan a la hora de añadir cosas «nuevas» es en la temáticas que tratan (varía en cada disco) y, aprovechando la pandemia, se ve que vieron muchas películas de terror ambientadas en el espacio. ¿Qué mejor que plasmarlo en un disco? Si hay algo que me gustó mucho en su anterior disco es que su mezcla de thrash, death y grindcore, que puede recordar a GHOUL, EXHUMEDF.K.U., era más desenfadada y garajera. Para mí eso les hizo ganar muchos puntos, ya que el esquema de los temas parecía tener como base los grandes temas de hard rock, glam y heavy metal de la época. Esta vez la cosa no ha ido exactamente por esos derroteros. Han querido variar algunos aspectos para no repetir del todo la misma fórmula o, al menos, simular que todavía hay ideas nuevas cuando no es así. Lo que debe tener toda buena secuela que se precie de serlo, vamos.

No salgamos despavoridos o huyendo como las rubias más tontas y estereotipadas todavía. Espera a que el psicópata de turno te de caza y te cuente de que van esos cambios al menos. El tema título «Gore from beyond the stars«, o «Earth girls are easy«, en la que la colaboración del cantante Pauly de STALLION dan el punto de cachondeo ideal para un tema con ese nombre; de esta manera se demuestran lo dicho en el anterior párrafo. Son canciones que bien podrían haber estado en el anterior disco, y mantienen lo visto hasta ahora en su discografía. ¡Autentica y desenfrenada diversión! A partir de ahí cambiemos un poco el chip. Esta vez el peso de las influencias del grindcore y el death metal más pantanoso dan un nuevo toque grotesco. Igual de pringoso que la peor sangre falsa con la que te hayas embadurnado la cara. Solo les hace faltan menos de treinta minutos para demostrarlo y disolver tu cara de la misma manera que lo haría la sangre de xenomorfo.

Deliciosos exabruptos, llenos de samples y con ínfulas punkarras que no duran ni dos minutos, se ciernen sobre ti cual alíen sanguinario. No es una coincidencia que el sonido groove se haya apoderado de ellos un poquito, ni que temas como «Daddy’s home» o «He’s not a vegetarian«, con partes de breakdowns sucios y recursos cercanos mas afines a cosas como NASTY, se hayan consumado en sagrado matrimonio de manera oficial por fin. ¡Estamos en el espacio! La profundidad y la presión del mismo ha sido adquirida, dando como resultado su mejor producción en un disco hasta la fecha y unas canciones generadoras de unos tembleques que ni un flan o gelatina pueden soportar sin destrozarse en el intento. Incluso tienen para probarse a sí mismos sin pretensiones en una instrumental como «Space jam«, saliendo bastantes airosos y, cómo no, metiéndose en el papel de manera ejemplar sin que sea panacea.

Como veis, hasta los detalles más tontos, como la intro «Blast off» u outro «End transmission«, lejos de ser simples homenajes a aquellas bandas sonoras de sintetizadores de pelis y trailers de la época, bien podrían servir para ligar con entes como CARPENTER BRUT o PERTURBATOR. Pocos hay que se tomen en serio este tipo de detalles, y menos son los que, aun haciéndolo, no caen en una vulgaridad insulsa. No voy a decir que esto la quinta esencia del genero. ¡Pero qué demonios! No puedo ser imparcial con alguien que dedica temas a películas como Jason X, Xtro o Leprechaun 4. Haceos un favor, dejad de hacer de cinéfilo pedante viendo Interstellar y prended fuego a vuestra colección de blu-rays con calidad 4HD. Mierdas modernas de ultima generación que apenas entiendo sobran. ¡Pásate al puto VHS, gilipollas! Será de las mejores decisiones que tomaras a largo o corto plazo, te lo garantizo.

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