VEONITY (SWE) – Sorrows, 2020

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HAMMERFALL, DREAM EVIL, LOST HORIZON, TWILIGHT FORCE, PERSUADER, CRYONIC TEMPLE, DYNAZTY, BLOODBOUND, FALCONER… No cabe duda de que la lista de bandas que ha aportado Suecia al power metal no tiene nada que envidiar a ninguna otra de las grandes escenas europeas del “género de los dragones”. A esta atractiva lista tenemos que añadir el nombre de otros suecos, formados hacia 2013 en Vänersborg y con un EP y cuatro discos en larga duración contando Sorrows, su más reciente obra, editada a través del sello italiano Scarlet Records. VEONITY puede convertirse fácilmente en uno de los máximos exponentes suecos del power metal e incluso, si me apuras, en toda Europa. Power metal actual, cañero, con personalidad y al mismo tiempo con predisposición a mostrar cuáles han sido sus influencias.

Pues presentaciones aparte, Sorrows es un serio candidato a ocupar puestos altos dentro de las listas top de este infecto año, que al menos no nos joderá una de las pocas cosas que jamás le fallará al ser humano: la música. Es el primer disco que escucho de VEONITY y estoy seguro de que a raíz de ello profundizaré más en su discografía. Casi cuarenta y siete minutos de power metal contemporáneo en que, no cortos con cumplir las expectativas, las superan con creces.

Para comenzar con algo, me gusta mucho la voz de Anders Sköld (también encargado de las guitarras rítmicas), pues, al no partir de un registro excesivamente agudo, cuando sube el tono hacia esos espectros el contraste es brutal. Igualmente brutal es la capacidad de Anders para elevar el tono hasta agudos de esos que obligan a poner la misma expresión facial que cuando te pegas una hostia en el dedo pequeño del pie contra la cómoda que tu tía abuela Gladys te dejó como única herencia tras su muerte en un cómico accidente de tráfico, al mismo tiempo que alzas el puño en gesto de aprobación rotunda. Además, deja respirar muy bien a la instrumental, proponiendo melodías vocales que no resultan para nada empalagosas, modulando para enfatizar según qué momentos y/o sentimientos. Fantástica labor de Anders, quien está perfectamente acompañado a lo largo de todo el disco por coros que, además de reforzar las líneas principales de voz, hacen lo propio con los teclados. Añado una mención especial a la colaboración de Jonas Heidgert de DESTINY y DRAGONLAND en «Where are memories used to grow «.

Las guitarras, como en la mayoría de casos en este tipo de bandas, son muy probablemente el corazón de este trabajo, ofreciendo un vastísimo abanico de riffs, melodías y solos que, como decía unos párrafos más arriba, superan con creces todas las expectativas que tenga cualquier fan del power metal que se precie. Son también las principales culpables de que el sonido de VEONITY sirva de eslabón entre el power metal europeo de los 90 y el más actual, otorgando muchísima personalidad a estos suecos. Se aprecian modos que podrían encajar perfectamente en bandas más extremas, otros con regustillo folclórico en algún que otro tema (como en “Center of the storm”, por poner un ejemplo claro) y mucho flirteo con lo épico, aunque sin llegar a zambullirse demasiado en esas aguas, y, en definitiva, mucho criterio componiendo y mucho dominio ejecutando.

En lo que al apartado rítmico se refiere, dado que en muchas ocasiones las guitarras proporcionan las rítmicas a base de auténticos “riffacos”, tanto bajo como batería se encargan de acentuar las tónicas, reforzándose así entre ellos al mismo tiempo que llevan a esas guitarras por sendas no tan habituales. Aparte de esto, la percusión lleva a cabo algunos dibujos (sobre todo con el bombo) que refuerzan un poquito esa sensación de coqueteo con géneros más cañeros.

Fans de GAMMA RAY, LOST HORIZON, IRON SAVIOR, SAVAGE CIRCUS o FREEDOM CALL, sed bienvenidos. La nueva era del power metal de los 2020 no ha hecho más que comenzar.

 

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