VAURA (USA) – Sables, 2019

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Durante los últimos años he conocido numerosos ejemplos de proyectos que se han sumado a la fiebre retro. Huelga decir que muchos de ellos no dejan de ser añadidos a una corriente que desde hace unos años parece querer desenterrar la década de los ochenta. He tenido oportunidad de reseñar algunos como THE LION’S DAUGHTER, FOUR BARON STRIKE o ABSTRACT VOID que lograban trascender la etiqueta de revival utilizando la influencia directa de aquella época para crear algo nuevo y genuino. Cuando el nuevo disco de VAURA, Sables, cayó figuradamente en mis manos, no imaginaba que fuera a seguir por aquellos derroteros. O al menos no de la manera en que lo hace.

Su debut Selenelion hacía un ejercicio muy interesante de post-black metal, shoegaze y demás catálogo de etiquetas contemporáneas. Apenas un año después, en 2013, volvían con The missing en un cambio notable de estilo, pasando de un post black oscuro a un post metal con predominio de las voces claras. El cambio de rumbo era evidente, más aún habiendo sólo un año de diferencia entre ambos lanzamientos.

Seis años después parece que la evolución ha continuado gestándose en las mentes de sus miembros, incluso sin nuevos trabajos hasta la fecha. Tal es el viraje musical que todo resto de metal ha sido desterrado del nuevo sonido de VAURA. “Espionage” inaugura Sables apuntando directamente al núcleo de los años ochenta. Desde la vertiente más oscura del pop y el new age se aproximan hasta el rock gótico y el post punk más radiofónico, manteniendo un toque de fría elegancia más contemporánea. La línea de bajo y las interesantes propuestas de la percusión mantienen la vista puesta en el presente, huyendo de las composiciones planas que en muchas ocasiones acompañaban este sonido.

La voz de Josh Strawn se desliza cautivadora ente sensual, quejumbrosa y displicente. Con “Zwischen” demuestra que su registro es variado y, en una identidad mucho más atmosférica, pareciera por momentos que David Bowie hubiera decidido experimentar la sensación de jugar con el rock gótico.

Tan sólo dos pistas son suficientes para evidenciar que, afortunadamente, el cuarteto de Brooklyn sabe ampliar los límites y utilizar las influencias para ofrecer diferentes fórmulas dentro de un mismo esquema. “The lightless ones” es una muestra muy bien pulida de post punk moderno, mientras “The ruins (Hymne)” homenajea, aun sin guitarras pesadas, su propio pasado postmetalero.

El tercio final del álbum va decreciendo en ritmo e intensidad para ganar en oscuridad y atmósfera. “Sables” supone un cierre que mezcla el extremo más atmosférico y lacónico con los pasajes más eléctricos y unos pedales que vuelven a recordarnos sus trabajos anteriores.

VAURA suele ser catalogada como una banda experimental, aunque creo que el término “inconformista” se acerca más a la realidad. Aunque sus composiciones tienden a mostrar cierto grado de riesgo y reniegan de convencionalismos, no llegan nunca a sonar demasiado ajenos a la escena actual (y pasada, en cuanto a sus raíces ochenteras). Lo que es innegable, y de ahí la elección del término que hacía, es que no ha nacido ligado a una etiqueta, ni tiene como objetivo otra cosa que no sea avanzar en su sonido hacia un horizonte que probablemente no tenga un lugar en el que asentarse definitivamente.

Se puede afirmar con rotundidad que Sables no es un disco de metal, pero contiene sobrados ingredientes para ser disfrutado por cualquiera de nuestros lectores.

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