VAMPIRE (SWE) – Rex, 2020

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Hace ya tres años desde que comentase lo que supuso el segundo larga duración de los suecos VAMPIRE aquí, en Subterráneo Webzine, tu web de confianza, hijo de puta. With primeval force fue de lo mejorcito de su año y ahora los de Gotemburgo vienen con una nueva obra bajo el brazo para demostrar que aquella magnífica obra no fue una casualidad. Editando de nuevo bajo el estandarte de Century Media Records, Rex, que así ha sido denominado este redondo, es el tercer disco en larga duración de estos sofisticados macarras que, si con este lanzamiento no consiguen consagrarse, alguien debería hablar con el ministro de exteriores sueco y su monarquía para que declarase la guerra al resto del planeta.

La pericia con la que este combo mezcla el death, el thrash, el black, el heavy e incluso el speed metal es absolutamente rotunda, como si de un certero híbrido entre CELTIC FROST, DISSECTION y DESASTER se tratase, pero recordando también a otras tantas bandazas dentro del rollo, véase NECROWRETCH, DESTRÖYER 666, ANTICHRIST, WATAIN o incluso BATHORY. Con semejantes referencias, tanto clásicas como más actuales, VAMPIRE se postula como una de esas bandas actuales a tener muy en cuenta, ya sea por contenido o por autenticidad. Con respecto a este nuevo opus, continúan la estela marcada por su predecesor, pero habiendo aumentado la presencia de ciertos elementos que convierten a Rex en el trabajo más maduro y completo de estos suecos.

Antes de comentar esos pequeños pero significativos cambios, comentaré que me gusta más la producción de este LP que la que se le dio a With primeval force; en este caso, las guitarras suenan un poco más sucias que en su predecesor, aumentando un poco esa vena macarra que tan bien queda en este tipo de música.

Suena un poco más a thrash esta nueva entrega de VAMPIRE, uno de esos pequeños y significativos cambios que he percibido con respecto a With primeval force, y la verdad es que le ha venido como anillo al dedo este nuevo enfoque. Como comentaba un poco más arriba, no se despega de lo que ya venían haciendo los de Gotemburgo, pero sí que aporta lo suficiente como para verse cierta evolución. Además de esto, las alusiones al heavy metal son más que obvias, ya sea por el macarreo de algunas guitarras rítmicas, por muchos de los punteos y melodías empleadas e incluso (y sobre todo) por los solos. Encima, de cuando en cuando hay incluso algún guiño por parte de las voces, como ese grito en el inicio de “Wiru-Akka”. Por otro lado, parte del riffing y melodías creadas hacen que sea inevitable pensar en la escuela sueca de black/death melódico, cosa que hace igualmente inevitable que pensemos en los ya mencionados DISSECTION.

Y aunque la base musical sigue también basándose de manera clara en el death metal primigenio, las voces hacen que muchas de esas partes que instrumentalmente te hacen pensar en thrash/death (o death/thrash, tanto monta…) old school se tornen más próximas al black metal de la primera oleada e incluso a bandas de proto black. Nos regalan esas líneas vocales algún que otro “ugh” al más puro estilo Tom G. Warrior, por si dudábamos en algún momento que a estos VAMPIRE les mola CELTIC FROST.

Percusión a la altura de las circunstancias, repartiendo “tupa-tupas” por doquier, sin mostrarse demasiado expeditiva, pero que cumple de sobra con lo que pide Rex.

Sin más que añadir excepto que me ha parecido un puto discazo, me despido de vosotros y de la vida, porque dudo que se vayan a hacer más discos como este en lo que queda de año. ¡Adiós, cabrones!

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