VAGOS METAL FEST 2019 – Quinta do Ega, Vagos – 09/08/2019

Enlaces:

Como cada año desde hace un lustro, no fuimos pocos los que nos decantamos por Vagos Metal Fest como una de esas experiencias a la que es muy difícil renunciar. Este año no fueron muchas las novedades en cuanto a la infraestructura, escenarios, etc, aunque sí me gustaría destacar el hecho de que el evento haya pasado de tres a cuatro días. En este coqueto recinto nos topamos con dos escenarios, un área de comidas y postres, otra para venta de merchandising y una zona donde relajarse en cómodas tumbonas y catar alguna de las cervezas artesanas que este año causaron verdadero fervor. Destaca también la zona de los baños, bastante amplia, limpia y escondida entre la vegetación y el cercano arenal de la desembocadura del río. Poco que añadir aparte de incidir en que en Vagos Metal Fest todo se encuentra cerca de todo y nadie necesita de un teléfono para volver a encontrar a los colegas. Comodidad y un ambiente familiar, que es lo que muchos vamos buscando.

Vagos Metal Fest es un festival que a lo largo de su historia se ha caracterizado por la variedad dentro de los estilos más clásicos del metal. De vez en cuando podemos toparnos con algo más vanguardista, si bien no es la norma ni tiene visos de serlo. Este año el cartel cobró un cariz algo más extremo con bandas de la talla de SATYRICON, VLTIMAS, NAPALM DEATH, SIX FEET UNDER, WATAIN, ABORTED, WORMWOOD o NECROPHOBIC, las cuales en su mayor parte tocaron en horario destacado.

SATYRICON dieron un show digno de ser descrito como de los más destacados. Fueron la banda principal del sábado y desarrollaron un set muy bien compensado entre temas rápidos y extremos y otros en los que nos mostraron su cara más rockera y moderna. “The ghost of Rome”, “Now, diabolical”, “Fuel for hatred” o “Supersonic journey” fueron algunos de los momentos estelares del show de los noruegos. El sonido y el ambiente que lograron recrear alcanzaron momentos mágicos, y es que la interpretación de los temas fue de un nivel superior.

Quienes también se marcaron un concierto muy bueno fueron los no menos legendarios NECROPHOBIC. La banda de black death metal salió a escena todavía pegando un sol de justicia en sus pintarrajeados rostros. No escatimaron en cachivaches de índole blacker, y la verdad es que derramaron un tonel de maldad por la verde hierba de Quinta do Ega, todo a base de temas clásicos, decantándose por los más directos y brutales como “Awakening…”, “Celebration of the goat” o “Reveletaion 666”. Nos dejaron una buena colección de poses y la verdad es que se les vio disfrutando sobre las tablas. De lo más heavy que pudimos ver este año.

La tercera banda que destacaría de las que se dieron al metal de corte más hosco es WATAIN. Veteranos ya de estos fregados, los suecos volvieron a montar uno de sus ya clásicos rituales donde el escenario se tiñe completamente de rojo y fuego. La performance de esta banda se lleva el 80% del protagonismo, pero lo cierto es que con estas premisas un tanto manidas lograron atrapar al personal en su malvada red. Un show de black metal profundo, veloz e incluso delirante por momentos. Presentaron varios temas del novedoso Trident wolf extinction, aunque no faltaron joyas del género como “Malfeitor” o “Total funeral”.

En un escalafón ligeramente inferior a los anteriores situaría el show de VLTIMAS, banda formada por David Vicent (ex MORBID ANGEL) a las voces, Flo Mounier (CRYPTOPSY) tras los parches y el guitarrista Rune Eriksen “Blasphemer” (AURA NOIR, ex MAYHEM). Este trío de calaveras apareció en Vagos con un guitarrista de apoyo, todo un veterano del underground luso como es Joao Duarte (FIILIM NIGRANTIUM INFERNALUM, ALCHEMIST, INFRA, CORPUS CHRISTII) y el bajista Ype (DODECAHEDRON). No se puede decir que hayan dado un mal concierto; de hecho fue de los más destacados de la jornada del domingo y tocaron su único disco editado, Something wicked marches in, entero y en el mismo orden; sin embargo, tengo sentimientos encontrados, ya que los temas más tranquilos y profundos no me dicen gran cosa. Estuvo muy bien la versión del “Black Sabbath” de BLACK SABBATH que siempre es un puntazo. Donde destacan realmente es en las partes veloces, y es que el personal se lo pasa en grande viendo en acción a esa bestia parda de la técnica percusionista que es Flo Mounier.

 

Algo más timoratas pudimos ver a formaciones como ABORTED, quienes tocaron como primera banda del sábado, una posición quizás derivada de asuntos logísticos pero que acabó lastrando un poco el concierto debido al escaso tiempo del que dispusieron. Apenas les dio como para calentar. Por lo demás este envite destacó por la intensidad propia de las bandas británicas de death metal.

No podemos hablar muy bien de los isleños TYR, quienes se quedaron un poco en tierra de nadie y dieron un recital bastante plano, si bien hay que reconocer que tenían a mucho público de su lado aupando cuernos y cervezas al aire en una imagen que por repetitiva quizás rayó en la parodia. También eran muchas las esperanzas depositadas en WORMWOOD, que venían con el calentito Nattarvet bajo el brazo acabado de publicar. Tras disfrutarlos durante algunos temas, en casi ningún momento me trasladaron al oscuro mundo que recrean en sus discos, quizás porque la banda se muestra algo estática o porque la atmósfera de sus discos está demasiado lograda o simplemente porque tocaron como cierre de la jornada del sábado y ya el cansancio era un lastre.

Hay un par de bandas que en mi opinión se merecen un gran azote, y esas son NAPALM DEATH y SIX FEET UNDER. No entiendo en qué se ha convertido una banda tan legendaria como NAPALM DEATH que ahora mismo es puro y auténtico ruido difícil de aturar. Si descontamos a los que ya van con intención de montar el pollo en las primeras filas, el resto alternábamos momentos de desconexión con otros donde el mito de esta formación cobraba forma de estimulante.

Pero si con NAPALM DEATH todavía uno puede pasar un rato divertido y canalla, así sea por ver a Marc Greenway pisando uvas como un poseso, lo de SIX FEET UNDER clama al cielo. A la pésima calidad de sus discos de estudio ahora tenemos que añadir que aparecen encima del escenario con las pistas del bajo grabadas. Primer sopapo en la frente. El señor Jack Owen se tiró parte del concierto con cara de “que hago yo aquí” y como colofón, un tal Chris Barnes empeñado en hacer el ridículo en vez de cantar, con unos chillidos reiterativos que, si bien al principio hicieron su gracia, acabaron por cansar a un público que acabaría desfilando en masa hacia otros menesteres cuando aún restaba media hora de sarao. El volumen tan alto resultaba incluso dañino. Eso sí, todo hay que decirlo, en las primeras filas el ambiente fue muy belicoso, y es que no hay como juntar a dos ex CANNIBAL CORPSE para liarla parda, así sea por temas como “The enemy inside”, “Revenge of the zombie” o “Torn to the bone”.  En honor a la verdad estuvieron mejor en los temas propios que en las versiones, y es que fue atacar con el “Death or glory” de HOLOCAUST o las “Stripped, raped and strangled” o la icónica “Hammer smashed face” de los CANNIBAL CORPSE y aquello parecía una desbrozadora sin gasolina.

Si hay una formación que triunfó en la jornada del domingo esa fue DAGOBA. Sin discusión. Tras haber cancelado el año pasado, arrasaron a su paso por Vagos con una energía desbordante, buenos temas con mucho groove y un sonido prácticamente perfecto. Creo que no miento si digo que fue el show más incendiario de todos los que pudimos ver. Tampoco lo hicieron nada mal IRON REAGAN, que tenían bastante terreno ganado al militar en la banda hasta dos componentes de MUNICIPAL WASTE, por descontado una de las más presentes en las camisetas del personal. Dos docenas de temas, todos ellos cortos y directos a la yugular, hasta que de un plumazo aquello se acabó. No pudimos más que decir aquello de “¿pero ya está?”.

 


Unos veteranos como SDI estiraron bastante la goma. La gente estaba de su lado, y es que en Portugal es mucho el respeto que se le tiene a bandas de culto como esta. Gozaron de un buen sonido, y la veteranía y el saber estar de sus integrantes ayudaron a la hora de disfrutar con un concierto de esos en los que la seriedad no está reñida con el desenfreno.

Hubo bandas que dieron buena cera thrasher, como el caso de los portugueses INFRAKTOR, que demostraron el buen nivel que se gasta este género en toda la península ibérica, o los veteranos EXUMER, que dieron un concierto muy intenso justo en el momento en el que el sol más pegaba, por lo que fue uno de esos momentos donde la cerveza y el desenfreno colectivo tomaron el control.

Obviamente, no nos podemos olvidar de unos veteranos de la escena como DEATH ANGEL. Eran la banda más esperada por muchos en la jornada del viernes y la verdad es que su recital fue un poco decepcionante, ya no por la actitud de la banda, que lo bordan siempre, sino por aspectos técnicos como el sonido y sobre todo las luces. Una banda de este calibre no puede tocar bajo una eterna penumbra en lo que casi podríamos tomar como una analogía de la carrera de esta infravalorada banda. Se empeñaron a fondo con lo mejor de su catálogo y algún que otro tema de nueva hornada del recién editado Humanicide. Fueron apenas una docena de temas, aunque ya hacia el final la desconexión del público era evidente.

Mucho público con camisetas death, thrash y black a lo largo del fin de semana. Esto da cuenta de la deriva extrema a la que se ha visto abocado el festival en los últimos años. Con todo, Vagos no se resiste a géneros como el power y el heavy metal. En mi opinión los de ALESTORM, STRATOVARIUS y PRIMAL FEAR fueron muy buenas elecciones, sin olvidarnos tampoco de los siempre divertidos MIDNIGHT PRIEST.

Los que dieron el mejor show en lo musical fueron los veteranos STRATOVARIUS. Cierto es que a esas horas de domingo en el recinto estábamos ya en familia, y es que tras NAPALM DEATH mucha gente cogió las de Villadiego. Temas ya clásicos como “Black diamond”, “Hunting high and low”, “Forever” o “4000 rainy night“ sonaron majestuosos esa agradable noche de verano. Kotipelto mantiene la voz como si no pasaran los años por él y con la boca abierta nos dejó el virtuoso bajista Lauri Porra. Podrían haberse ahorrado algún solo e incluir un par de temas más y habría sido un concierto para recordar.

Muy parecido podríamos comentar sobre los veteranos germanos PRIMAL FEAR. También sonaron muy bien, como casi todas las bandas que tocaron en el escenario grande. Ralf Scheepers es un portento, y aunque no sea del agrado de todos los presentes temas como “Angel in black”, “The end is near”, “Chainbreaker” o “Metal is forever” fueron coreados con furor por el público de Vagos.

Pero si hay una banda que realmente montó la FIESTA, así con mayúsculas, esos fueron ALESTORM. Dentro de lo ridículo que aparentan ser como banda de heavy, power metal o folk power o lo que demonios sea que hagan, hay que reconocer que se tienen a su público ganado y que éste siempre responde generando un gran desmadre. Hacia la mitad de su actuación los fotógrafos obviamos a la banda para acabar retratando a la multitud de personas que en oleadas arribaban al foso, montados en colchonetas y disfrazados de plátanos, osos amorosos y personajes de variada índole. Realmente infame, pero qué bien nos lo pasamos.

 

Entre lo positivo me gustaron mucho LETTERS FROM THE COLONY, de lo más moderno que pudimos ver en esta edición. No jugó a favor de esta banda el tocar en el escenario pequeño, fuente de la mayor parte de críticas por la ecualización. La verdad es que Vagos lleva años con este problema. Concierto de los de estar con los brazos cruzados pero muy disfrutable por la calidad técnica de sus músicos.

Otros que dieron un recital potente y bastante interesante fueron IGNEA, que puede que nos recordaran un poco a una versión más burra de ARCH ENEMY. Esta es una de esas bandas de las que vamos a escuchar hablar mucho en un futuro no demasiado lejano. Me recuerdan un poco al pelotazo que dieron JINJER hace unos años.

De lo que menos, pues tenemos a la banda portuguesa THE GODIVA,  que dieron el show más grandilocuente de la edición, y es que la cosa pintaba muy bien con ese dark metal tan portugués y acompañados además de hasta cuarenta músicos de orquesta. Ver a toda esa gente en el escenario causaba impresión. Pero lo que podría haber sido épico se quedó en una anécdota debido a que las guitarras sonaron muy bajas y que, junto con una dinámica muy recurrente, no tardaron en aburrir a un personal ya cansado a altas horas del viernes. Con todo, muchos disfrutamos de la orquesta y sobre todo del coro de voces; tal es así que cuando se despidieron y el director pidió a sus músicos que se levantaran y saludaran al público, éste respondió con cinco intensos minutos de aplauso ininterrumpido. La mayor parte de chicas y chicos de la orquesta estaban enormemente sorprendidos ante tan salvaje audiencia.

¿Se puede hacer un ridículo más espantoso que el de SIX FEET UNDER? La respuesta en SÍ, con mayúsculas. Lo de VISIONS OF ATLANTIS fue un buen crimen. Guitarras imperceptibles, sonidos pregrabados, indicios de playback, estilo un tanto fuera de lugar, etc… No voy a entrar en detalles para no regodearme demasiado.

A partir del viernes la organización empezaría a emitir por las pantallas el anuncio con las primeras bandas para la edición de 2020 junto con las fechas. Vagos Metal Fest 2020 se celebrará entre los días 30 y 31 de julio y el 1 de agosto y las primeras confirmaciones son las de TESTAMENT, ASPHYX, TROLLFEST y HARAKIRI FOR THE SKY.

Comparte:

COMENTARIOS