TROMORT – Camino de la sangre, 2017

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Ya en la recta final del año, no podía dejar de escapar la oportunidad de someter a análisis el más reciente trabajo de los madrileños TROMORT. He de confesar que, a pesar de conocer a la banda, no había escuchado nada de su obra hasta que este disco apareció en nuestra intranet, y lo cierto es que su música me entró con más facilidad que con la que le entraron los clavos a Cristo.

Este Camino de la sangre, que así se titula (coeditado por Nooirax Producciones, Hecatombe Records, Dead Sheep Productions y BlackSeed Productions), es un deliberadísimo acto de cafre y funesto death metal, aplastante, rudo y demoledor como una estampida de hipopótamos ebrios de whisky. Si bien me advirtió mi compañero Raúl acerca de las similitudes con bandas como AUTOPSY, NECROS CHRISTOS o INCANTATION, pude comprobar que estaba en lo cierto tras escuchar algún tema por las redes y terminar de convencerme a mí mismo para sumergirme en la escucha de Camino de la sangre.

Tan ciertas son las similitudes anteriormente mencionadas como los flashes a otras leyendas como OBITUARY o BOLT THROWER, poniendo de manifiesto de manera totalmente definitiva que TROMORT no le hace ascos a ningún tipo de death metal ejecutado a la antigua usanza, ni al lentorro ni al más bruto, imprimiendo velocidad en los trozos requeridos para que el equilibrio entre sus (probables) influencias sea idóneo.

Del mismo modo, en las partes en las que tanto guitarras como batería aumentan la intensidad (con distintos tipos de blasting o aumentando la intensidad del doble bombo) tienen arrebatos más propios del grind, apoderándose la rabia de su música de manera poderosa, como si de un repentino éxtasis de furiosa locura se tratase. Hay pocas alusiones a géneros extremos que no haga esta gente, ya que hasta he podido percibir coqueteos con el thrash o incluso el doom, aunque igual los más duchos en la materia pueden llegar a pensar que no tengo ni idea, me la trae al pairo.

Voces muy bestias, acordes con la base musical como no podía ser de otra manera y, por supuesto, todo esto favorecido por una producción crujiente pero clara al mismo tiempo que hace que tanto cuerdas como percusión tengan ese velo de antigüedad tan atractivo, pero sin dejar que los instrumentos suenen borrosos por separado.

En resumidas cuentas, si TROMORT se lee igual del derecho que del revés, Camino de sangre se lee igual del revés que del derecho: DEATH METAL.

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