TRIBULATION (SWE) – Down below, 2018

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La banda sueca TRIBULATION, formada en 2005, reaparece tras su aclamado Children of the night con su cuarto disco de estudio, Down below, el segundo de la mano de Century Media. Su recorrido se ha basado en una evolución desde el más crudo thrash que practicaban con su anterior banda, HAZARD, de la que formarían parte tres de los miembros actuales, a excepción del batería Oscar Leander, reclutado para este nuevo trabajo; pasando por los dos primeros trabajos en la línea del death de sus compatriotas ENTOMBED, hasta la fórmula recreada desde su anterior disco, convirtiendo su sonido en un arte de sombras, de claros oscuros, que hacen de los terrores más comunes una melodía elegante y atrayente, encontrando así su esencia.

El cuarteto de Arvika pareciera salido de cualquier secuela de las más icónicas películas de la célebre compañía cinematográfica Hammer, recuperando la estética y el estilo que podemos encontrar en sus clásicas historias de terror, entrelazada con la voz desgarrada y de ultratumba por parte de Johannes Andersson.

Como en un cuento de hadas surgen los “niños de la noche” para hacernos recorrer un sendero entre rosas y espinas, en un disco repleto de influencias de corte black ‘n’roll codeándose en ocasiones con los terrenos del death, algunas pinceladas progresivas e incluso evocando algunos pasajes salpicados de psicodelia.

Una de las características más destacadas del álbum es el gran peso de las guitarras, muy mimadas por parte de Jonathan Hulten y Adam Zaars, que mediante sus omnipresentes melodías consiguen compartir con la voz el papel protagonista, como puede advertirse en “The lament”, “Lady Death” y “Cries from the underworld”, en las que ambos elementos se alternan para tomar las riendas, formando probablemente sus canciones más accesibles.

Con “Nighbound” encontramos un ritmo más cercano al rock, recordándonos en ciertos momentos a los míticos IRON MAIDEN, e incluyendo un solo de guitarra como una de las señas de identidad que aparecerá en diferentes momentos, mientras que en “Subterranea” un dueto de guitarra y piano nos envuelve en una atmósfera más pesada, introduciéndonos en un tema más denso y oscuro, en el que el sonido se desenvuelve en notas más graves.

En “Purgatorio” sale a relucir la vertiente más gótica en forma de composición instrumental, que podría formar parte de la filmografía de Tim Burton, en la que un dúo de guitarras muy etéreas se acompañan de la colaboración de Anna Von Hausswolff, cantante sueca, que a modo de interludio nos sumerge en una languidez sombría ofreciendo un pequeño reposo. Tras este parón “Lacrimosa” ofrece los momentos más cercanos al black metal, que nos evoca a bandas como TAAKE y los más recientes SATYRICON, con una pausa central ornamentada con unos cantos gregorianos que contribuyen a crear una ambientación más oscura.

The world” aporta un punto épico en contraste con una letra breve, enigmática y esotérica, como una visión mística de nuestro planeta, que nos encamina a la recta final del disco con “Here be dragons”, en el que el ritmo vuelve a decrecer hasta un medio tiempo melancólico que se acerca al post-black para dar paso a un final apoteósico en el que las guitarras vuelven a cumplir un papel destacado que despiertan ya el anhelo de un nuevo álbum.

No hay duda de que con Down below TRIBULATION se desenvuelve en perfecto equilibrio entre la escena underground y el mainstream asentándose sobre un estilo más personal que ya lograron con su anterior trabajo. No deja de asombrar lo bien que les queda este traje hecho a medida que han ido zurciendo hasta conseguir sonar auténticos y genuinos con esta oda a la muerte, un cántico a todos los seres ocultos, a los misterios de la noche y los deseos más mórbidos entre el éxtasis y la levitación.

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