TREURWILG (NLD) – An end to rumination, 2020

Enlaces:

No puedo negar que me ha costado volver a escribir. Cuando todo el mundo “disfrutaba” de su tiempo libre en estos días extraños, y se lanzaba al vacío de la creatividad más pueril (no consigo entender el placer que se experimenta al cocinar un pastel, lo siento), yo me veía inmersa en toda una suerte de experimentos online que abducían mi vida y mi mente de tal manera que era incapaz de hacer otra cosa.

Escribo todo esto para justificar que hace unos meses llegó a mis manos An end to rumination de TREURWILG y era incapaz de escuchar o escribir sobre ellos (y sobre cualquier otro; me quedé bloqueada). En el momento en que conseguí darle al play del reproductor y escuchar los primeros compases del tema que abre su trabajo me arrepentí de no haberlo hecho antes y estar tan desconectada de la música.

An end to rumination es el segundo larga duración de TREURWILG y narra, a lo largo de sus cinco temas, el viaje interior de una persona por cada uno de sus miedos. Es un disco conceptual que, en sus palabras, pretende hacernos viajar por las fobias y debilidades de cada uno de los componentes de la banda. Para ello, la letra de cada tema ha sido escrita por un miembro diferente dejando que sus demonios privados quedaran reflejados.

Con la intención de dar un aire más crudo a An end to rumination, la grabación, aunque en estudio, fue a la vieja usanza: directamente, sin segundas tomas ni sobreproducción y como si de un ensayo grabado en el local se tratara. Tal vez querían conseguir que tuviera esa esencia de los temas que salen mágicos cuando los tocas en el local (eso nos pensamos cuando en realidad vamos fumados y con demasiadas birras encima) o esos directos clavados. A veces esos temas se vuelven de plástico en el estudio según el tipo de producción que se haga, pero pienso que en este caso les hace un flaco favor con la calidad del sonido final y esa magia se desvanece.

Entiendo que los experimentos nos gustan a los músicos y que necesitamos dejar fluir la creatividad, pero cuando escuché Departure, su primer trabajo, me decepcionó pensar como hubiera sonado An end to rumination con esa producción. Confieso que utilicé varias fuentes de sonido para conseguir otras percepciones en cada escucha y observar si me dejaba algún detalle, pero recordé que la calidad del sonido (no demasiado correcta) era lo que me había llamado la atención la primera vez que los escuché.

Seguramente a los puristas del funeral-death-doom les guste la idea y el concepto que destila este trabajo por lo crudo que puede parecer sonar, pero a servidora le falta la contundencia que he llegado a escuchar en el primer trabajo. Volviendo a mis primeras palabras y las energías renovadas para volver a escuchar música con los primeros compases de sus temas, al fijarme más en cada detalle me di cuenta que tenían un aire demasiado igual entre ellos y que se repetían estructuras e incluso la “magia” de empezarlos con el dialogo de una guitarra acústica y otras más crudas.

Es una lástima que algo que empezó tan bien y con tantas esperanzas haya acabado tan flojo. Tienen buenas intenciones y su estilo me gusta pero me resultaron demasiado repetivos al final y no consiguieron engancharme totalmente. De todas maneras, no quiero acabar esta breve reseña sin comentar que se merecen una escucha y que cada uno juzgue lo que le parece An end to rumination. Tal vez es que mis demonios interiores de la actualidad se mueven en otra sintonía diferente y no hemos conectado. Al menos han conseguido que vuelva a escribir y pueda dar forma a mis ideas con estas palabras mientras escucho su primer trabajo Departure.

Comparte: