TOXOVÍBORA – Primer Ataque, 2013

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Provenientes de Hellín, Albacete, TOXOVÍBORA nos presentan su disco debut titulado «Primer ataque», trabajo en el que nos encontramos un sonido resultante de la mezcla de géneros tan diversos como el thrash metal, el groove o incluso el crossover, y en el que destacan influencias de grupos como SLAYER o PANTERA.

Este «Primer ataque» consta de ocho temas, todos ellos grabados y masterizados por Pablo Alcázar (Overwrite Producciones), y fue lanzado el pasado 18 de febrero a nivel nacional, y el 1 de marzo en el resto de Europa, a través de Code 7 y PHD.

Según palabras de la citada agrupación, este trabajo refleja perfectamente el sonido que caracteriza a la banda; base contundente, adictivos y afilados riffs de guitarra, todo ello, sumado a una voz que escupe letras comprometidas. Esto queda patente en canciones como High School Massacre, tema cuya letra cuenta la historia de un joven que, harto de los malos tratos que recibe por parte de sus compañeros de clase, decide llevar a cabo una matanza contra ellos. Esta es una de las canciones que más me ha llamado la atención, ya que este tipo de asuntos no son tratados tan frecuentemente dentro del panorama heavy. Si tuviese que quedarme con un tema del disco sería este, pues además cuenta con una instrumentación excelente, una batería realmente aplastante por Jorge Donate «Kreggor”, y una voz desgarrada muy interesante a cargo de Joaquín Fernández «Mudarra».

Otro punto a destacar son los diferentes enfoques que este grupo da al tema de las religiones. Esto se ve en canciones como Sois Un Fraude, encargada de abrir el disco, que es una crítica hacia la doble moral que imperaría en éstas y hacia cómo quienes ostentan el poder en ellas se aprovecharían de la incultura de otras personas para llenarse los bolsillos de dinero. Este tema cuenta con una instrumentación lenta al principio, para ir ganando velocidad conforme pasan los minutos. El sonido de este Sois un Fraude por momentos me recuerda a grupos como SILENT CIVILIAN; además de tener un solo de guitarra impecable y un estribillo que hace que esta canción sea difícil de olvidar.

Por otra parte, Fanático nos da una visión del mal uso que se hace del Islam en la actualidad como justificación para actos terroristas contra los denominados infieles occidentales como medio reivindicativo de fe o como medio para “lavar el cerebro” a los creyentes desde niños, convenciéndoles de que el inmolarse los convierte en verdaderos mártires de una mal denominada causa. Una vez más, sonido arrollador que en esta ocasión me recuerda a los KRISIUN de canciones como Father’s Perversion. Sin desmerecer al resto de componentes, he de resaltar la gran labor del bajo al mando de Andrés Alcaráz: consistencia y potencia son adjetivos que encajan a la perfección con el mismo.

Como dije en líneas anteriores, esta banda dice escupir letras comprometidas, como tantas otras; pero un gran punto a su favor y algo que la diferencia además de aportarles un toque innovador, es que no cae en los aburridos clichés de siempre. Prueba de esto son canciones como Promesas del Este, cuya letra nos habla de esas mujeres que, en busca de un futuro mejor, depositan su confianza e incluso su propia vida, en manos de completos extraños para encontrarse luego con una realidad absolutamente diferente y pasar así a formar parte de una red de trata de blancas. Guitarras limpias, voz afilada y desgarrada una vez más a cargo de Joaquín Fernández, además de un sonido que se acerca al thrash de SLAYER, son los ingredientes que componen este Promesas del Este

Víctima 63 nos deja un sabor agridulce, puesto que la temática de la misma gira en torno a un tema escabroso y tristemente muy presente en la actualidad como lo es la violencia de género. Digo agridulce porque, pese a enseñarnos una hiriente realidad, es un tema que insta a la mujer a levantarse contra este tipo de prácticas y denunciar a su agresor. Letra aparte, “fuerza” es la palabra que mejor se adapta a la instrumentación de esta canción; guitarras feroces a cargo de Eduardo Mellado y Luis Martínez, y una batería de una calidad inmejorable. 

Para cerrar este «Primer Ataque» suena El Día del Juicio, que se aleja un poco de la enfoque hacia temas actuales del resto del disco para, esta vez, narrar los horrores causados en las ciudades de Hiroshima y Nagasaki provocados por dos bombas nucleares en la Segunda Guerra Mundial. Comienza con una introducción lenta para ir acelerando el ritmo según avanza el tema, y cuenta con un que bajo se encarga de «dar cuerpo» a la canción, además de encontrarnos otra vez con la presencia de guitarras limpias.

En conjunto, este disco me ha parecido de gran calidad, con mucha fuerza y, en definitiva, un muy buen comienzo para esta banda. Quiero desear toda la suerte del mundo a esta prometedora agrupación, y espero que este “primer ataque” sea el primero de muchos.

 

 

 

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