TOTENGOTT – Doppelgänger, 2017

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Desde Asturias nos llega el primer larga duración de TOTENGOTT, un grupo que nació como un tributo a la banda suiza CELTIC FROST y, como ellos mismos dicen, para ”reivindicar la importancia del mal y la morbilidad de composiciones por encima de la técnica, crudeza por encima de la demostración”, por lo que podemos ir imaginando por dónde van a ir los tiros de este Doppelgänger. Tres temas pesados, fangosos y cadenciosos de primigenio y puro heavy/doom metal es lo que nos van a ofrecer estos tres asturianos.

Nuestra agonía empieza con “Delusion of negation”, el tema más corto y el más directo del disco. Una intro con sonidos oníricos, “operísticos” y de ambientación tétrica nos da paso a un riff ultra pesado y monolítico, que desencadena en un sucio riff macarra y crust que va a llevar la voz cantante en casi todo el tema. Como he comentado este es el tema más directo del disco, entendiendo por directo como el más rápido, y da pocas concesiones a la parte más doomera del grupo. Pero cuando lo hace es con riffs realmente pesados y lentos, lo que le da aire al tema y permite un diferenciación acusada de las dos vertientes de la canción.

El siguiente tema, “Satan beside you”, empieza con otra intro de ambientación oscura, jugando con los platos y timbales y ruidos siniestros de fondo para romper en un riff rápido que casi al instante se transforma en uno sabbathiano, lento, cadencioso y malévolo acompañado por la voz rota de Chou. Precisamente en este tema introducen varios tipos de voces, la principal ya comentada y otra más profunda, pero sin llegar a gutural, que va doblándola y dando un juego de repeticiones que le da un toque extra de teatralidad a la canción.

A mitad del tema hay un parón y un riff pastoso y denso, el cual nos adentra, aún más, en la sensación de estar en medio de algo oscuro y malévolo. Un nuevo juego de voces, con cierto reverb, que a mí me ha recordado a una especie de invocación, también ayuda mucho a esa impresión. A partir de este punto, la canción hace un back in time y repite esquemas ya presentados en el inicio de la misma.

Y para acabar con el compacto está la canción que da nombre al mismo, “Doppelgänger”, un tema de 21 largos y agónicos minutos donde el grupo da rienda suelta a todas sus influencias, donde podemos transcurrir por pasajes lentos y agónicos para acto seguido ser atacados por riffs afilados, sucios y veloces que te dejarán supurantes cicatrices en el cuerpo. También hay cabida para partes más ambientales, entendiéndolas como momentos en donde la tensión y la sensación de algo malévolo y opresivo se apodera por completo de la canción. A esto ayuda la incursión de los teclados, que por primera vez hacen acto de presencia en todo el disco, y las notas no melódicas que aportan ese aire estridente y que hace erizar el vello.

Doppelgänger es un disco sin alardes técnicos, pero que cumple a la perfección con su cometido, que no es otro que transportarnos a un paraje de maldad y desasosiego. A ello ayuda la producción del disco, con ese sonido tan crudo, donde todos los instrumentos están en su sitio y sonando sucios, rabiosos o pesados según le convenga a la canción. La única pega que le pondría, y esto es algo totalmente personal, es que los teclados a veces me suenan algo secos. Un poco de sustain creo que les hubiese ido bien para crear aún más colchón de fondo y acentuar las atmósferas que ya hay. Por lo demás, disco perfecto para volver a los inicios de todo y para escuchar en compañía del Cthulhu de turno.

Por último, hay que comentar que este disco es la regrabación de su segunda demo, con alguna variación, como por ejemplo en las intros, y con mejor sonido y producción.

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