THULCANDRA (DEU) – Ascension lost, 2015

Enlaces: Web Oficial Facebook Youtube

thulcandra00Como si el espíritu del todopoderoso Jon Nödtveidt hubiera poseído a estos alemanes, y los hubiera inducido a crear el tercer disco de la era “pre cárcel” de DISSECTION, llega este Ascension lost, dispuesto a dejar una huella en los corazones de los más nostálgicos amantes del mejor black metal melódico jamás practicado sobre este planeta. Pero antes de que siga con este análisis y de que empecéis a preguntaros si soy alguna especie de tarado, quisiera presentaros a los alemanes en cuestión.

THULCANDRA nace en Munich hacia 2003, grabando un par de años después una demo que jamás vio la luz; el suicidio de uno de sus guitarristas provocó que la banda estuviera unos años inactiva, pero más tarde, en 2008, retomaron las armas y en 2010 lanzan su primer LP titulado Fallen angel’s dominion (con versión de quien os podéis imaginar).  Tan sólo un año después de este trabajo, vuelven a la carga con su segundo larga duración, Under a frozen sun, todo ello a través del sello austriaco Napalm Records, como es el caso del disco sobre el que hoy estáis leyendo.

Cuatro años han pasado desde entonces para que estos alemanes lancen el álbum que seguro les hará consagrarse en la escena extrema como uno de los mayores referentes del black metal melódico.  Ascension lost, es una auténtica joya traída al mundo para que todo aquel que la escuche quede congelado por su belleza oscura.

Los calificaría de una “versión 2.0” (aunque no con esto digo que sean mejores) de la banda sueca, dado que la mezcla de esta vena DISSECTION casa a la perfección con un exquisito black metal en la más pura onda escandinava. No entraré en discusiones o debates sobre qué estilo hacían la ya difunta banda sueca, pero yo soy de los que piensan que junto a bandas como AT THE GATES o GATES OF ISHTAR crearon lo que a día de hoy (y desde hace tiempo) conocemos como death metal melódico, por más o menos tintes de black metal que pudieran tener algunas de estas bandas.  Y es algo que THULCANDRA han sabido aprovechar, esa influencia “Jon Nödveidtiana” llevarla a su terreno, inyectando más black metal y más tralla. Es imposible que salga algo malo de esto.

Comienza el disco con “The first rebellion”, con una sentimental melodía delicada como una crisálida pendiendo de la rama de un árbol, que no tarda en abrirse y dejar paso a los poderosos riffs que se gasta esta gente. Guitarras muy directas, como podremos comprobar con cada tema que escuchemos y con aires a los también suecos WATAIN. Siete minutos que me hacen recordar en un par de ocasiones a perlas como “Thorns of crimson death”, de los anteriormente mentados DISSECTION.

Pero con todo esto no quiero que penséis “joder, ¿estos pavos son una copia?”, porque nada más lejos de esa realidad. Es cierto que la fuerte influencia de los padres del black/death melódico se hace palpable en la música de THULCANDRA, pero su distinción está bien plasmada en temas como el que sigue a la que empezaba el disco; “Throne of the will”,  con un inicio de incertidumbre, me hace pensar en un híbrido entre DARKTHRONE y BLODSRIT con toques muy a lo CARPATHIAN FOREST; en ocasiones muy “blackenrollesco”  y a ratos muy agónico y con un aura de lamento muy fuerte.

Pegado a estos dos cortes nos encontramos con uno de mis temas favoritos de esta obra maestra. “Deliverance in sin and death” tiene de todo. Ese toque DISSECTION del que os hablo sin parar, toques muy a lo VINTERLAND con esos pasajes a medio tiempo a mitad de canción que le dan todavía más sentido al total de la composición; un solo idóneo y ejecutado con mimo que hace que quieras que suene en bucle…teclados de apoyo muy cuidados con un sonido muy a la antigua pero actual al mismo tiempo, otorgan calidez al sonido, pero gelidez a la música. Un uso más que adecuado de estos en un estilo que de no usarse con atino, muchos estarían rabiando a la mínima. Es algo que me gusta también de una banda de black metal melódico; que las melodías las lleven las guitarras y, que si se usan teclados, que no jueguen un papel demasiado importante, ya que así se mantiene una mayor sensación de oscuridad.

 Como bien apuntaba unas cuantas líneas sobre esta, las guitarras en Ascension lost son las claras protagonistas sin necesidad de jugar un papel virtuoso ni vertiginoso. Ejecutan a la perfección su cometido, que es el de transmitir sensaciones y las transmiten todas. Transmiten dolor, agonía, frío, odio…aunque en esto del odio y la agonía juega un papel muy importante la voz. El trabajo de Steffen Kummerer  (militante también en OBSCURA) en las voces es impecable, ya que en todo momento cada una de sus variaciones y modulaciones emite cada sentimiento de los que buscan estos alemanes.

Destacar otro de mis cortes favoritos, “Exalted resistance”, con un inicio devastador, con una melodía de las que  dan ganas de fruncir el ceño, y poner las manos hacia arriba con los dedos flexionados en gesto inigualable de poder. Muy cañero.

Hacer mención especial también a “The second fall” (en la que también me recuerdan a los suecos LORD BELIAL) y “Sorrow of the one”, con rasgos puramente DISSECTION (quizá en las que más) y que hacen de este disco una obra en la que se hace difícil escoger un tema favorito, ya que sinceramente, todos me han parecido auténticas maravillas, incluyendo el interludio y la outro, hechas con un gusto sensacional.

Muy probablemente en la mayoría de reseñas acabo diciendo que los seguidores del estilo en cuestión deberían escuchar los discos que reseño (ya que por suerte me gustan bastante todos los discos que critico) pero en esta ocasión dejaré al lector decidir si realmente todo lo que he escrito sobre THULCANDRA  y este Ascension lost es cierto o si simplemente soy un enamorado del género.

 

 firmajavig

Comparte:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

COMENTARIOS