THAW (POL) – Grains, 2017

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Hay muchos métodos de distinguir a buen grupo de uno malo, cada cual tendrá sus criterios, pero en este caso si una banda utiliza un recurso que uno detesta, y no con moderación precisamente, y aún así consigue que te tragues su obra una y otra vez, algo bueno tendrá. Detesto el drone, no soporto a SUNN O))), EARTH y similares, aunque no discuto a quien realmente sepa sacarle provecho de verdad. No obstante THAW no es un grupo de drone metal, sería una definición incompleta e incorrecta. Es sólo uno de sus ingredientes. El resto lo completa unas buenas dosis de black, ambient y algo de noise y death metal. Una mezcla que en principio parece no desentonar; son estilos oscuros y abrasivos, pero lo difícil es trasladar eso sobre el papel, equilibrar las distintas partes de tal manera que sirvan a un propósito superior. Y vaya si lo han hecho.

Este no es el primer disco de esta banda polaca, ya van cuatro, pero como mi compañero José Manuel dijo en la reseña de BLEED FROM WITHIN, a veces es mejor escuchar un disco nuevo sin compararlo con los anteriores para no tener prejuicios. No he escuchado los demás trabajos y aun así he quedado maravillado con este Grains. Es una obra breve, apenas cinco temas en cuarenta minutos, y no le falta ni le sobra absolutamente nada. Además el orden de los temas no podía estar hecho mejor, lo cual es lógico: si eres un grupo que quiere crear un ambiente, unas sensaciones, tienes que cuidar muy bien el tiempo, qué va primero, con qué vas a sorprender, cómo vas a hacer el cierre… Porque todas estas obras se plantean como una gran canción, no estática, sino con sus altibajos.

Si somos poco honestos y a un interlocutor ajeno le decimos que THAW hacen black metal y vienen de Polonia, tendrá los referentes típicos: BEHEMOTH, MGLA, BATUSHKA… y en efecto los primeros instantes de “The brigand” refutarán esto, pues comienza como el lado más lento y oscuro de la escuela polaca, similar a KRIEGSMASCHINE o BLAZE OF PERDITION. La sorpresa vendrá cuando el oyente compruebe que el hieratismo va a más, y más, hasta que de pronto estamos escuchando unos riffs larguísimos, interminables, acabando con un casi imperceptible ruido blanco. Sólo hemos comenzado y ya sabemos que esto no es tu típico grupo de black metal polaco. El drone continuará en “The thief“, para terminar de enfangarse en el dark ambient, usando incluso un vocoder para aumentar (más aún) el desconcierto presente. “The thief” abandona por completo el black para introducirse de lleno en el dark ambient y el drone. Y he aquí la magia de este grupo, tienen tan dominados los elementos de desarrollo de su música que no se hace plomizo, incluso me atrevería a decir que se hace ameno. 

THAW nos quieren poner a prueba, y si habíamos soportado el corte anterior, “The cabalist” es SUNN O))) puro y duro, con esas notas abiertas saturadas de reverb que a un volumen lo suficiente alto pueden hacer daño de verdad. Pero el viaje continua y hay objetivos más importantes que irritar al oyente. Por ello la canción debe evolucionar nuevamente al dark ambient para enlazarlo con “The harness“, quizás el punto más experimental de todo este opus. No es una canción abrasiva como podía serlo la primera mitad de “The cabalist“, aquí todos los elementos se presentan de una manera bastante tranquila, desde los sintetizadores que crean un leve noise hasta las guitarras, con una distorsión suave y unos riffs que son más cercanos al post rock. Sinceramente no sé cómo calificar a este corte, y habría sido una manera bastante inaudita de acabar este Grains, de la zona de confort a la incógnita más absoluta. Pero aún no ha acabado el partido y “Wielki piec” rompe la dinámica presente hasta ahora volviendo a unos terrenos más reconocibles. Volvemos a una amalgama de death, doom y black que recuerda a DRAGGED INTO SUNLIGHT. Después de todo lo vivido, sentimos alivio con este oscuro y denso cóctel final. Es lo más metal que vamos a encontrar en todo este Grains

Lo mejor de todo el álbum es el equilibro entre todas las partes. Si todo hubiese sido black metal o drone, posiblemente el tedio se apoderaría de nosotros. Lástima que saliese a finales de 2017; si no, ya tendríamos uno de los mejores álbumes de 2018.

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