SVARTIDAUĐI (ISL) – Revelations of the red sword, 2018

Enlaces: Facebook

La muerte negra se abalanza sobre nuestras fútiles cabezas, agitando sus fatídicas alas desde la gélida Islandia, uno de los países que puede presumir a día de hoy (desde mi humilde punto de vista) de tener una de las escenas más potentes y con más personalidad dentro del black metal.

Por supuesto, como en la mayoría de ocasiones, se puede percibir la enorme influencia que marcó y sigue marcando la primera y segunda oleada de black metal old school escandinavo, pero por lo que he podido escuchar (y he escuchado bastante black islandés) las bandas de la tierra del hielo tienen, en su mayoría, una personalidad y ciertos factores comunes que las hacen diferentes, elevando el atractivo de estas por encima de muchas otras pertenecientes a escenas de otros países.

En el caso de SVARTISAUĐI, sobre quienes escribimos hoy, se han ido abriendo paso de manera aparentemente discreta, pero lacerando con malicia los oídos de los que han tenido a bien prestar atención a su música. No es de extrañar que en poco tiempo (su primer LP es de 2012) hayan escalado de la manera que lo han hecho, poniéndose al frente de esta potentísima oleada de black islandés.

Es, sin lugar a dudas, este Revelations of the red sword el mejor opus de SVARTIDAUĐI hasta la fecha, en que han aumentado esa sensación de agobio con arpegiados casi constantes, sonando de base oscuros y sofisticados, combinados a su vez con maléficas melodías que tejen estructuras capaces de transportarte a un plano donde solo existen la muerte y la decadencia.

Las voces, a medio camino entre los registros agudos y los medios, acompañan con ese mensaje, favoreciendo esa sensación de trastorno del espacio tiempo, como si de una fulminante ingesta de ácido lisérgico se tratase, mezclándose con la música para entrar por tus oídos y dar la sensación de fundirse con tu sangre, provocando una euforia violenta, casi hiriente. De esta misma manera suenan los vocablos expelidos por Sturla Viđar, violentos e hirientes como puñaladas asestadas con un oxidado cuchillo.

No menos importante es el trabajo de percusión, acompañando con interminables blast beats pero imprimiendo pausa cuando la ocasión lo requiere; buenos juegos de platos y criterio total a la hora de introducir fills. Dominio total a las baquetas, vamos.

Un discazo como la copa de una secuoya del parque de Yosemite. Si te va lo que practican bandas como MISÞIRMING, SINMARA, ZHRINE (islandesas las tres, por cierto), DEATHSPELL OMEGA, SHRINE OF INSANABILIS o AOSOTH, no dudes en darles un muerdo a estos dementes, porque sucumbirás a su locura.

Comparte:

COMENTARIOS