SUPER DIABLO MACHINE – Motherfucker Juice, 2013

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Si hace poco hablábamos del último trabajo de SUPPA SCOOPA, ahora le toca el turno a SUPER DIABLO MACHINE, demostrando que la escena Stoner Rock está más viva que nunca en la ciudad. Se trata del primer trabajo de la banda, y en sus filas encontramos a gente perteneciente a grupos de la escena local como BASILIADES, KUNA DE ODIO, FUNK’N BASTARDS o 23WAYS to HELL, por lo que desde un principio nos encontramos ante un valor seguro. Y es que pese a su corta vida, SDM han compartido escenario con gente de la talla de MUSTACH o SKUNK D.F, por lo que habrá que seguir de cerca la trayectoria de estos cinco muchachos.

Grabado por Fran Méndez (FREEDOM XLAVE, 23WTH) en los Freedom Xtudios, este “Motherfucker Juice” nos acerca con sus 10 temas al sonido propio de bandas como TRUCKFIGHTERS, ALABAMA THUNDERPUSSY, ASTROQUEEN o PUMPJACK, pero con cierta actitud más rockanrolera, a medio camino entre MOTORJESUS y BRAND NEW SIN. Ciertamente los ecos de MOTORJESUS se acentúen con la voz, de carácter grave y a penas rasgada, que pueden recordar vagamente al estilo de Michael Pousen de VOLBEAT, y que sin duda es una de las señas propias del grupo. Otro punto que los identifica desde la primera escucha es el uso de teclados. Algo no muy común pero que aporta muchos enteros al sonido del grupo, sobre todo al tener una sola guitarra y tratarse de riffs y estructuras simples y lineales.

Repasando la lista de temas, la intro Welcome motherfucker nos sirve como punto de partida hacia el primer encuentro a cargo de When the ravens…, tema de espíritu Rn’R que decelera en un estribillo a medio tiempo que va directo a tu cuello, en esa línea le sigue Too naughty to say no  aunque con un riff mucho más marcado y una subida final que parece diseñada para ser el punto final del concierto.

Another way  quizá sea mi preferida del disco, sobre todo por su inicio acústico con ese aire desértico que la hace hipnótica y el gran trabajo de la voz así como los arreglos que en un principio pasan desapercibidos. Casi me apena que llegue la distorsión y no poder seguir en esa nube de peyote y arena. En realidad es el tema que más se aleja del resto, y ya no solo por su comienzo, en él encontramos voces femeninas, guitarras mucho más suaves pero con más melodía y tal vez con cierto grado de experimentación. Bloodlust  retoma el sendero de sus predecesoras y de nuevo vuelve a llover plomo; Be my bitch, Lost Bullet, Get out una tras otra van cayendo hasta llegar a la curiosa Barracuda, con alma de motor en carretera pero con aire festivo que te será imposible no bailar. Tras ella Goodbye Motherfucker se despide con de nosotros con un portazo y como no podía ser de otra forma, con un buen trago de cerveza. 

 

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