STELLAR MASTER ELITE (DEU) – Hologram temple, 2019

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«En un mundo en el que `lo bueno´ es obvio, es sencillo hacer el bien, ¿pero qué haríamos si las condiciones cambiaran? ¿Seríamos capaces de discernir la diferencia?«. Esta reflexión, que podría ser un extracto de algunos de los éxitos de ciencia ficción más reconocidos de la literatura, es sólo una de las cargas de profundidad filosófica que STELLAR MASTER ELITE nos lanza en su nuevo trabajo Hologram temple. Este cuarteto alemán lleva desde 2011 trepanando pensamientos para implantar en ellos laberínticas disyuntivas. El subconsciente, la naturaleza de nuestra propia conciencia o la realidad de la propia realidad han hilado una gran urdimbre de cuestiones que esta vez aborda la relación de la humanidad con la tecnología y los difusos límites de esta simbiosis.

La propia música es una metáfora perfecta que consigue sumergir al oyente en esta frontera entre lo orgánico y lo artificial. «Null» abre el disco con una breve intro muy drone en la que una transmisión radiofónica da paso a unos primeros compases de un blackened doom denso y tenebroso. Durante más de cinco minutos son envuelve esta atmósfera opresiva aderezada por un teclado que aparece ocasionalmente en forma de sucesión de notas repetitivas que imprime un cierto halo de inquietud. Hacia el final de la pista el doom cede terreno al black y comenzamos a experimentar la elaborada trama de tempos que van a atraparnos hasta el último segundo.

Las composiciones de Hologram temple no pasan por ser enmarañadas, siendo que a menudo encontraremos recursos más o menos ortodoxos. Esto hace que creamos estar ubicados sobre un terreno conocido, familiar. Nada más lejos de la realidad. La clave del sonido de STELLAR MASTER ELITE es el manejo de los tiempos, no tanto en el sentido de variaciones de ritmo muy abruptas sino en la capacidad para zarandearnos de una sensación a otra sin previo aviso. La mayor parte de los temas se componen de fragmentos, como decíamos, no muy complejos, pero combinados, enlazados o yuxtapuestos de manera que nunca se nos permite asentarnos en una misma emoción. Que no pretenda ser intrincado no quiere decir ni por asomo que nos encontremos ante una obra simple. Este constante sonoro requiere toda nuestra atención para adentrarse en un paisaje que puede mostrarse etéreo y viscoso al mismo tiempo.

«Freewill decrypted» suena más convencional, aumentando y decreciendo las revoluciones en una travesía de ida y vuelta al black y al doom, «Ad infinitum» se adentra en lo experimental incorporando transmisiones radiofónicas y un toque más «post». En «The beast we have created» volvemos a ser manipulados por un inicio que recuerda vividamente a los maestros VADER para ser arrojados a los pies de un black crust a lo DARKTHRONE. Segundos después volveremos a la vorágine de tempos y sintetizadores que ponen un punto industrial y en «Black hole dementia» golpea una sacudida de hardcore que se desvanece hacia un tercio final entre el ambient y el drone. Tras los frenéticos y constantes cambios de ritmo de «The secret of neverending chaos» volvemos al drone, al ambient y la electrónica en un epílogo exultante.

Hologram temple te desafía de muchas maneras. Con su cadencia cambiante, sus aristas experimentales, la atmósfera densa que construye y las punzantes tribulaciones, señalando la frontera entre lo humano, lo artificial y lo virtual con una gran interrogante. Una obra de arquitectura distópica, tenebrosa y extenuante.

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