SPIRIT ADRIFT (USA) – Divided by darkness, 2019

Enlaces: Facebook

No exagero cuando digo que el disco sobre el que hoy escribo es uno de los cinco que más me ha gustado este 2019. Tampoco exagero cuando digo que este año ha sido uno en los que más doom he escuchado en mi puerca vida. 

Lo cierto es que creo que 2019 es uno de los años en los que más música he escuchado en toda mi existencia, tanto por cantidad como (sobre todo) por variedad. Y es que creo que lo que han provocado SPIRIT ADRIFT con Divided by darkness en mi persona hacía tiempo que no lo conseguía ninguna otra banda.

Llevo meses con el disco en repeat, disfrutando cada tema como si fuera la primera vez que lo escucho, y esto, tratándose de un disco de doom, es decir mucho. No es que sea un estilo que no me guste, pero desde luego sí es uno de los que menos he escuchado a lo largo de mi vida. Eso sí, como decía, me estoy resarciendo en ese aspecto.

SPIRIT ADRIFT nacía como un proyecto en solitario de Nate Garrett, quien a algunos os puede sonar por formar parte del combo de death metal GATECREEPER entre otros. Fue a partir de su segundo LP, Curse of conception, cuando el proyecto pasó a ser una banda al completo.

Pues bien; hechas las presentaciones comenzamos a hablar puramente de música: ¡menudo discazo! Este es uno de esos discos en que cada canción te cuenta una historia, independientemente de la que ya de por sí te cuente su lírica. La épica que emana de las guitarras a cargo del propio Nate Garrett y de Eric Wagner es tal que, aunque no entren (quizás por los pelos) dentro del doom metal épico, el pecho se te hincha y el puño se te levanta victorioso, sin que te puedas dar cuenta.

Cada ritmo, cada melodía, cada riff, cada progresión de esas precisas y gloriosas guitarras está compuesta y ordenada con un criterio y un gusto bestiales, echando mano de recursos muy propios del heavy metal clásico, sobre todo en lo que a las melodías y los solos se refiere. Te hacen pensar en bandas como BLACK SABBATH, CANDLEMASS, PALLBEARER (sobre todo en el inicio de “Angel and abyss”), CATHEDRAL o CRYPT SERMON

Se le ha dado una importancia notable al sonido del bajo, que en el doom suele ser más protagonista que en otros géneros, pero en Divided by darkness suena impoluto y definido, notándose de igual manera cuando acompaña a las guitarras, a la batería o cuando se aventura a crear estructuras o melodías diferentes a las seis cuerdas para aportar dinamismo. Además de esto, la labor tras los platos es importantísima, pues no se limita a seguir ritmos preestablecidos, sino que juega mucho con contras, con los platos y con las figuras de bombo que emplea Marcus Bryant

Encima de todo esto, las líneas vocales de Nate son bestiales, con un brillo y un color muy característicos; sin duda una voz que, a pesar de sonar clásica, desprende personalidad y buena interpretación. 

Si tuviera que destacar algún corte entre todos los auténticos temazos que componen Divided by darkness, escogería el tema que da título al disco, la ya mencionada “Angel and abyss”, “Tortured by time” o “Hear her”, en las que hasta se pueden intuir ramalazos stoner. Como veis, un disco de doom que puede sonar clásico, épico, heavy, stoner o incluso progresivo por momentos, es algo que no se puede pasar por alto. Espero que a todo el mundo le guste tanto como a mí.

Comparte:

COMENTARIOS