SPARZANZA (SUE) – Death Is Certain Life Is Not, 2013

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sparzanza06No es que seamos depresivos y tampoco queremos que la gente piense que lo somos. Pero nos vamos haciendo mayores y nos ha tocado vivir experiencias muy duras. Por eso pensamos que todo el mundo debería vivir la vida, divertirse y disfrutar de todo lo que nos hace felices, ¿no es así?

Hace unos días Johan Carlsson, bajista de los suecos SPARZANZA, nos resumía en esas líneas su visión sobre el concepto temático de su último disco (“Death Is Certain Life Is Not”, 2013), quizás su trabajo más maduro y oscuro hasta la fecha, el cual presentarán en directo en España en los meses de noviembre y diciembre.

El caso de SPARZANZA me parece enormemente interesante en cuanto a evolución musical y manera de proceder. Por un lado, estos suecos han hecho las cosas a la vieja usanza. Es decir, nada de editar un primer LP nada más formarse como banda, ahora que cualquiera puede grabar un primer largo con muchos menos medios que en el pasado. No. Es cierto que la banda tiene ya su recorrido y no estamos hablando de unos novatos. Se han forjado un nombre en la escena de su país, así como en la finlandesa, incluso alemana. El caso es que, antes de editar “Angels of Vengeance” (2001), el grupo se comenzó a modelar y a depurarse con múltiples maquetas y hasta algún Split. El resultado se pudo ver en una ópera prima muy distinta a lo que podemos escuchar en sus últimos trabajos, pero que sonaba creíble y compacta.

Por otra parte, si se escucha aquel debut y este último disco veremos que ambos trabajos poco tienen en común, y sin embargo, escuchando la discografía completa de la banda advertiremos que la evolución ha sido, cuando menos, coherente y fiel a unos principios básicos.

En aquellos dos primeros discos, editados por el sello francés Water Dragon, SPARZANZA mostraba un stoner metal de tempos medios y lentos mezclados con temas endiabladamente rápidos, de guitarras afinadas más graves, siendo el punto de inflexión “Banisher Of The Light” (2007), donde ya se podía escuchar algún tema “diferente” hasta entonces (me viene a la cabeza Going Down), apostando por un metal más agresivo y metalizado a la par que moderno y contemporáneo. Quizás, con un hipotético disco editado entre éste y el anterior (el lapso es de cuatro años)  esa evolución se entendiera mejor. Y aún así se deduce fácilmente. El groove y la carga melódica siempre han acompañado a SPARZANZA.

De hecho, ese groove de las guitarras se puede advertir especialmente en el tema que da título al disco y en Legion, de imponente estribillo. En ambos temas se sigue la tónica de todo el redondo: el acento melódico y la combinación de voces guturales y graves con limpias, tan propias del metal de nuevo cuño.

¿Ejemplos de esto último? Muchos. Pienso ahora mismo en Walk Into The Fire (de riffs y ritmos que enganchan sobremanera) y The Enemy. Dualidad interesantísima, muy bien combinada y, a la vez, diluida con acierto.

Death Is Certain Life Is Not” (2013) podría ser a SPARZANZA lo que “Planet Panic” (2002) a PRETTY MAIDS, es decir, su disco más oscuro. De hecho ambos trabajos creo que están, no íntimamente ligados, pero sí relacionados en algunos aspectos, entre ellos las líneas melódicas y vocales, y la pesadez instrumental. When The World Is Gone, The Fallen Ones y Death Inside me recuerdan a aquel disco de los de Ronnie Atkins, solo que extremadamente más asociado al metal contemporáneo.

El énfasis en la melodía, repito, es fundamental. Por eso, a pesar de la oscuridad del disco (en este sentido Ad Viventes puede ser el ejemplo más claro de ello) éste tiene una luminosidad considerable. Quizás, en este sentido ayude la producción, nuevamente a cargo de Rikard Löfgren en Leon Music, aunque el responsable directo es, una vez más, el carácter melódico de la banda. Endeavor The Dark puede ser otro ejemplo claro de esta dicotomía tan bien resuelta por el grupo.

Y si además, dejamos como broche final la fantástica When Death Comes, una balada que habla sobre cómo da la bienvenida a la otra vida una persona en el lecho de muerte, el resultado no puede ser otro que sobresaliente en todos los aspectos.

Si ya con “Folie à Cinq” (2011) el grupo comenzaba a mostrar sus credenciales fuera de sus fronteras (ya no solo por ser seleccionados como mejor álbum de metal en los American JPF Awards) creo que “Death Is Certain Life Is Not” (2013) debería servirles para consolidarlos dentro de la escena europea. Bravo por ellos.

 firmatopo

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