SORCERER (SWE) – Lamenting of the innocent, 2020

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La relación que ha tenido Suecia con el rock, el metal y el extremo ha sido desde siempre muy buena. Por ello, no es de extrañar la gran cantidad de grupos de muchos géneros y subgéneros que ofrece la escena sueca. Incluso dentro de algunos subgéneros que, a priori, no tienen tanta aceptación o que se escuchan más minoritariamente en comparación con otros. Es el caso del doom metal, que ha visto nacer a bandazas de la talla de CANDLEMASS, ISOLE, SLUMBER, MEMENTO MORI, DRACONIAN, DOOM:VS, BELOW, EREB ALTOR o FORLORN. Doom que se ha dejado arrastrar por diferentes vertientes, pero siempre de calidad, el que sale del país custodiado por Finlandia y Noruega.

Pues a esas fabulosas bandas tenemos que sumar otra leyenda, que es sobre la que vamos a hablar hoy. Con dos períodos de actividad comprendidos entre 1988 y 1992 y otro más reciente que comenzó en 2010 hasta día de hoy, SORCERER es una auténtica reliquia del doom sueco, que vuelve de la mano de Metal Blade Records para editar su tercer LP, cosa que pone de manifiesto que las cosas de palacio van despacio.

El caso es que da igual el tiempo que pase esta gente sin sacar material, porque te calla la boca con una buena dosis de doom metal de la mejor calidad. Poco más de una hora de duración repartida en diez cortes que emanan el sentimiento más puro del doom épico, pero que a pesar de ello suena fresco y no peca de refritos de los que suele ser fácil echar mano.

Sorprende SORCERER con este Lamenting of the innocent desde el primer corte, “Hammer of the witches”, que empalma a la perfección con la intro que la precede, la cual es una instrumental ejecutada por la banda, cosa que cada vez se estila menos, lo que considero una verdadera lástima. Con ese primer corte presentan un muy buen arranque de álbum, pues a pesar de tratarse de doom de corte épico, lo que hacen en “Hammer of the witches” roza por momentos el power metal, aunque un power metal bajado de revoluciones.

Puede que la sensación power metalera esté presente a lo largo de todo el redondo, ya no tanto por alguna que otra alusión puntual en los recursos compositivos, sino por la portentosa voz de Anders Engberg, que sin duda encajaría a la perfección en unos PRIMAL FEAR o similares. Mucho control el de Anders sobre su voz, aplicando el énfasis correcto en cada momento, siendo capaz de subir bastante su registro así como de bajarlo con la misma facilidad, cosa harto complicada.

En el plano más estrictamente pesado de la obra de SORCERER, nos ofrecen un doom metal sofisticado, con mucha presencia en la mezcla de las guitarras rítmicas pero sin dejar de lado recursos de cuerdas como los sonidos acústicos con finas capas de efectos o melodías que contrastan perfectamente con esas rítmicas que suenan gruesas y machaconas. Además, esas melodías con las que aplican contraste están confeccionadas con suma dedicación, con mucho mimo, ofreciendo una alternativa paralela a las melodías que propone Anders con la voz. Es brutal el aplomo con el que estos suecos alardean del marcado estilo que el doom épico de su país ha regalado al mundo, continuando con un legado del que ellos mismos tienen culpa. No debemos dejar de mentar tampoco los solos que nos regalan los de Estocolmo, de una calidad aplastante y que encajan de manera perpetua en el contexto musical del disco.

Excelente trabajo también en la percusión, a cargo de Richard Evensand, quien perpetrase también las baterías en uno de los discos más míticos del metal extremo desde mi humilde punto de vista: Riders of the Apocalypse de DEMONOID. El caso es que Richard otorga a los temas una fluidez y variedad que a veces costaría imaginar en una banda de doom, pero juega mucho con combinaciones de platos y con redobles para que el oyente no sucumba al tedio. No me tiembla la voz al decir que probablemente Lamenting of the innocent sea uno de los discos de doom más completos y serios que he escuchado en bastante tiempo, con momentos para el “baladeo”, momentos más cañeros y durante todo el disco, por supuesto, momentos para doom al más puro estilo sueco.

Brutalísima colaboración de lujo la de Johan Längquist, actualmente militando en otra leyenda del doom sueco como es CANDLEMASS, pero que ya formaba parte de la historia viva del género al grabar, como músico de sesión, las voces en aquel magnífico LP debut Epicus Doomicus Metallicus.

Un disco que amén de ser redondo ya de por sí en su forma física lo es también hablando en sentido figurado, pues no hay relleno ni tema malo; uno de esos discos de los que cuesta escoger un tema favorito y serio candidato a marcar una época dentro de la carrera de SORCERER e incluso, me atrevería a decir, del doom contemporáneo.

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