SOMBRAS DEL DESTINO – Sueños perdidos, 2015

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sombrasdeldestino33Quebrantahuesos (2012), el disco debut de este grupo de Jaén, había dejado un gran sabor de boca entre la comunidad metalera estatal, y podemos afirmar que este Sueños perdidos es absolutamente superior (y ojo, que aquel debut estaba realmente bien), en todo, desde el sonido (criminal) hasta las composiciones, cuidado todo al mínimo detalle.

Ya abriendo el disco nos encontarmos con una bofetada de puro power/speed metal llamada «Embaucadores de la razón», que nos habla de los políticos, tema que nunca (y hoy en día, menos) pasa de moda, y que nos deja bien claro qué nos vamos a encontrar en la hora que tenemos por delante. Ni sé por dónde empezar, porque este disco roza la perfección lo cojas por donde lo cojas. Meritorio de más sabiendo que SOMBRAS DEL DESTINO es un grupo de power/speed metal, o heavy potente, o como lo queráis etiquetar, y cantado en castellano. ¿Cuántos grupos en España hay así? Pues bastantes, y ya se sabe, a mayor cantidad, mayor exigencia. ¿Qué aporta este quinteto que sea tan especial entonces? No lo podréis saber hasta que escuchéis este disco. porque si de verdad os gusta lo que engloba el término «heavy metal», adoraréis desde el primer segundo esta maravilla de álbum.

La banda está pareja al sonido de los mejores SARATOGA (léase Tierra de lobos, por ejemplo) o incluso a cualquier grupo de power melódico germano, como si cogiérais a GRAVE DIGGER y le quitáseis la paja innecesaria de los teutones. Hay guiños también al heavy clásico estatal en temas como el que da título al disco o «El filo del cuchillo» y reminiscencias de los MURO de Telón de acero en «Viejo amigo». Pero donde se crece el grupo es en los cortes más potentes del trabajo («Crees mal», «Triste función»,…), donde aplastan sónicamente al oyente.

Todos los elementos de Sueños perdidos están perfectamente sincronizados. La sección rítmica nos guía de forma magistral por un trabajo donde Ángel Ruiz modula su voz a su antojo, con agudos excepcionales sin llegar a la estridencia en ningún momento, y las grandes protagonistas del disco, las guitarras, brillan con un sonido tan brutal como cristalino. Aparte de las melodías engendradas por los dos guitarristas, los solos perpetrados por Víctor M. De La Chica están muy cerca de la perfección, no hay una nota al azar, y cada uno de esos solos no suena a relleno como ocurre, cada vez más, por desgracia, en el metal.

El grupo se atreve también con un tema en inglés, «Nevermore», que como bien indican, es una bonus track en su pleno sentido, es decir, un bis, un regalito que no es propiamente una canción del disco. Y digo esto porque, sin duda, es la más floja de todas, demasiado clásica, y con un inglés que no pega con su cantante. Aún así, loable el homenaje al gran Edgar Allan Poe. A mejorar también lo que es la parte estética del grupo, me refiero a portada, diseño de la letra y logo y galleta del cd, que por desgracia no queda lo profesional que debiera y no hace justicia a lo que está contenido en el propio cd.

Puliendo estos aspectos, estamos ante una de las destacadas bandas de heavy metal estatales, sin envidiarle nada a las «grandes», y de verdad, espero que este trabajo (y, madre mía, los sucesivos, ¿qué nos ofrecerán en el futuro escuchando este discazo?) les coloque en su lugar. Sobresaliente.

miguelfirma

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