SOL DE SANGRE (COL) – Despair distiller, 2021

Enlaces:

SOL DE SANGRE es una banda de death metal originada en Antioquía, Colombia. El hoy power trio está formado por Kike Valderrama como vocalista (radicado en Singapur y también voz de HEADCRUSHER), Jerónimo Álvarez a cargo de la guitarra y el bajo (radicado en Colombia y miembro tanto de CROMLECH como de ENTRE NIEBLA Y MIEDO) y Gonzalo Restrepo como baterista (radicado en Melbourne, Australia). Esta particular localización geográfica de cada uno de ellos no fue una restricción para que lanzaran este EP el día 30 de abril. La agrupación nació en 2015, desde la necesidad de tocar el metal extremo con el que sus integrantes crecieron, en los albores de los noventa, como es TERRORIZER, DEATH, MORBID ANGEL o ENTOMBED.

Este EP, que sirve de preludio al segundo álbum que actualmente se está cocinando a fuego lento, es un viaje en el tiempo recurriendo a la nostalgia de aquellos días, pero que se condimenta un poco con los elementos del metal moderno. Gran parte del material se viene gestando desde el año 2019, pero al frenarse el mundo con esta pandemia se pausó todo avance en un próximo esfuerzo de estudio. Afortunadamente, tres de estas canciones pudieron ser grabadas en batería, que a la postre se convirtieron en las integrantes de este EP que se terminó de grabar y mezclar en Estudio Retro en Medellín, Colombia, y fue masterizado por  Gustavo Valderrama (ex miembro de la banda) en Begin Studio en Vancouver, Canadá.

Si bien en el núcleo musical Despair distiller parece una secuela directa del álbum de 2018, y aunque se ven algunas pinceladas de SEPULTURA o KRISIUN en los furiosos machaques, tiene menos influencias latinas que aquel y, además, tiene el condimento de que es la primera aventura de la banda en el idioma anglosajón, ya que surge basándose más en un homenaje al death metal clásico en sí. “Tumbas del olvido”, la intro de esta breve aventura, no es más que un lúgubre preludio de dos guitarras con un sonido de lluvia de fondo, reminiscente de un gris día de entierro. Sin mediar palabra alguna, empieza a sonar “Self hatred maze”, machacando bien fuerte con un death metal que se aferra más a la visceralidad y los matices tenebrosos que a la velocidad o violencia, con la excepción de un pequeño segmento melódico que trasciende a un solo de viola para cortar un poco la furia traída desde lo más profundo del averno. Los temas finales siguen el mismo estilo, que, si bien es parejo, no es para nada monótono, y es explosivo de principio a fin. “Noise and bile”, que cuenta con Juancho Gómez, guitarrista de MASACRE, con un interesante solo, es más bien monótono, pero parejo, y resalta la agresividad vocal. “Dismal blasphemies” cierra con una velocidad explosiva, tras un ruido de interferencia en el inicio del mismo, y se torna un tanto épico en el último “blegh” antes de entrar en la última parte del álbum.

Sin duda, el tiempo se nos pasa volando, pero no hay que olvidar que, más allá de la magnitud de este lanzamiento, es solo un entremés que nos prepara para el plato fuerte, que se espera que salga muy pronto de no surgir mayores inconvenientes sanitarios. Si les gustó, síganlos en todas sus redes para no perdérselo cuando se materialice.

Comparte: