SMOULDER (CAN) – Dream quest ends, 2020

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Desde el último tercio del pasado año hasta ahora ha sido la época de mi vida en la que más bandas canadienses he descubierto o consumido. No ha sido algo premeditado, pero sí algo satisfactorio en un elevado porcentaje.Entre esas bandas canadienses que he ido descubriendo desde finales de 2019 hasta ahora se encuentra SMOULDER, agrupación formada hacia 2013 y que además de una demo tiene en su haber un LP con el que me engancharon a la primera y este EP que comentamos para esta ocasión, editado a través del italiano sello Cruz del Sur Music.

Dream quest ends presenta treinta y siete minutos clavados de épico heavy/doom manufacturado con devoción, con maneras clásicas y con autenticidad suficiente como para que, a pesar de no ofrecer alternativas revolucionarias dentro del género, el oyente se enganche con facilidad. Esos treinta y siete minutos han sido repartidos en dos temas nuevos, una versión de MANILLA ROAD y tres temas extraídos de su demo de 2018. No está mal para mantener el feedback con sus seguidores y también para ganar visibilidad de cara a ganar nuevos fans.

Se me ha antojado un poco cortito, incluso para ser un EP, porque uno de los temas sacados de esa demo ya lo incluyeron regrabado en su LP y la versión de MANILLA ROAD tampoco es que cambie en exceso con respecto a la original, a excepción de que SMOULDER le ha bajado un puntito las revoluciones y que, obviamente, la voz de Sarah es muy distinta a la de Mark Shelton, siendo además uno de los elementos más representativos en SMOULDER. En efecto, su frontwoman aporta personalidad, garra y poder en las lineas vocales y consigue que, a pesar de que la música, como decía, no resulte revolucionaria, los de Toronto tengan un buen motivo con el que poder despuntar. Muy buena interpretación por parte de una voz peculiar, pues se antoja más grave de lo que quizá estamos acostumbrados muchos cuando escuchamos a una mujer cantar en una banda de metal.

Con respecto a la música, epicidad por parte de las guitarras, que emanan melodías evocadoras de fantásticas epopeyas, de aventuras a través de mazmorras y de búsqueda de la gloria y la venganza como forma de vida. Melodías que, por otra parte, están debidamente reforzadas por líneas de cuerdas rítmicas que mantienen un buen equilibrio entre el heavy metal clásico y el doom tradicional.

Nada destaca en lo puramente instrumental, prueba de que los egos de estas personas no están por encima de la música ni de la propia banda, cosa que se echa de menos dentro del mundillo. Humildad, honestidad y hacer lo que realmente te gusta. En eso se basa SMOULDER y en eso residirá, muy probablemente, la clave de su éxito.

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