SKELETAL REMAINS (USA) – Devouring mortality, 2018

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Si a día de hoy hablamos de una banda que haya recogido el legado del death americano de corte clásico y que pueda protegerlo durante mucho tiempo con garantías, hablamos de SKELETAL REMAINS. Estos californianos llevan desde 2011 partiendo caras, culos y cuellos (lo que es conocido en muchos ghettos como la CCC) con su death metal old school sin miramientos y no van a parar hasta que todo el mundo padezca de dolencias de alguno de los tres tipos.

Tres años después de su magnífico Condemned to misery vuelven a la carga con un nuevo LP titulado Devouring mortality, editado por Century Media Records y cuyo título y portada (como de costumbre) sirven de pistas para lo que nos vamos a encontrar dentro del redondo: devastación auditiva y cerebral a través del metal extremo.

Algo que me ha gustado siempre de SKELETAL REMAINS es la voz de Chris Monroy, que suena como si tres espectros distintos de locura se personificaran en su garganta para proferir bestiales alaridos que suenan rabiosos, agónicos y perfectos. El instrumento perfecto para transmitir la palabra del metal de la muerte.

En cuanto a la música, siguen en su línea: ritmos pegadizos e hirientes, de esos que te dan ganas de gresca, de los que, en un concierto, estarías en un pogo constante que te invadiría hasta fuera de la sala una vez acabado el evento. Además, no tienen ningún miedo en romper esquemas preconcebidos en nuestro cerebro por muchos de los pioneros, efectuando cambios de ritmo y de «riffeo» de manera tan descarada y con tanto desparpajo, que es casi irreverente, un auténtico escándalo. «Tupa-tupas«, blast beats, dobles bombos veloces… el escenario perfecto para que las guitarras cometan todo tipo de delitos promovidos por la muerte y bajo el legal velo de la música; un sinfín de magníficos riffs que flirtean casi de manera constante con el thrash e incluso nos destellan con algún breve ramalazo de otros rollos.

Encima de todo es que no hay un puto solo malo o prescindible en todo el disco. Todos son ejecutados a la perfección e integrados de manera exquisita en los temas, logrando un adictivo contraste entre las melodías que emanan de ellos y el resto de composiciones. Así que si os va el rollo que puedan llevar bandas del palo de CHAPEL OF DISEASE, REVEL IN FLESH, OBITUARY, PESTILENCE, MORBID ANGEL o incluso REVOCATION y LEGION OF THE DAMNED, ya sabes lo que tenéis que hacer, ¡zopencos y zopencas!

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