SINNERS BLEED (DEU) – Absolution, 2019

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Cada vez parece mayor el peligro que corren ciertos lanzamientos de pasar desapercibidos en estilos que atraviesan épocas prolíficas. Es complicado hacerse un hueco en una escena que rebosa calidad y, aunque esto nunca ha sido un impedimento cuando se trata de llegar al público más dedicado, hacerse un nombre en los grandes escenarios supone competir contra quienes ya lo tienen.

Pese a que Absolution es el segundo disco de SINNERS BLEED, se percibe como si fuera un debut. La banda se formó en 1997 y editó un primer trabajo en larga duración en 2003 titulado From womb to tomb. Pese a la calidad de este primer lanzamiento y al amparo del prestigio de la escena alemana, no estoy seguro de que Absolution fuera un regreso esperado por mucha gente: dieciséis años son mucho tiempo para un grupo que aún estaba en crecimiento. Yo personalmente debo admitir que no conocía a la banda, y para mí Absolution ha sido una sorpresa. Y, obviamente, si la sorpresa es agradable, las otras consideraciones no son importantes.

Pese a compartir nombre con el título de uno de los mejores temas de ENTOMBED, el estilo de SINNERS BLEED no tiene nada que ver con la escuela sueca. Absolution es un disco de brutal death metal técnico feroz, agresivo y pesado que recuerda a grupos como NILE o HATE ETERNAL. Riffs enrevesados y velocidad marcan la tónica general de un disco ciertamente extremo y caótico.

Es en los pequeños detalles donde un grupo de estas características deja ver sus señas de identidad personales, y en el caso de SINNERS BLEED yo diría que esto se manifiesta en la importancia que dan a los medios tiempos y pasajes solemnes. En ellos el grupo muestra su afinidad con un sentido de la melodía modal más tradicional, complementando a la perfección los riffs más extremos, que igualmente suenan tan grandiosos como pegadizos. Como sabéis, hablamos de una forma de tocar death metal caracterizada por la total saturación de notas y de ritmos, por lo que eso de “pegadizo” hay que entenderlo en contexto: sigue siendo una música muy cambiante que requiere de atención plena. No obstante, quien quiera simplemente ponerse el disco para mover la cabeza y disfrutar de la brutalidad también podrá hacerlo, y probablemente le resultará más facil con SINNERS BLEED que con grupos que se centran más en la parte “técnica” de la fórmula. En Absolution hay técnica, sí, pero está al servicio de la intensidad.

A este respecto, la crítica más clara que puede hacerse a un disco de este tipo es la falta de variedad. Absolution se mantiene en todo momento en intensidad máxima, y aunque consigue mostrar el talento de la banda para las construcciones más melódicas o atmosféricas, esto no se utiliza para explorar demasiadas facetas expresivas diferentes.

Habrá que esperar para ver si eso se convierte en una dificultad para destacar en un género caracterizado por su mutabilidad. Mientras tanto, si pensamos en Absolution como la presentación de un grupo “nuevo”, entonces es una gran alternativa para amantes del estilo a bandas más consolidadas del mismo. El hecho de que un disco de un nivel tan alto como este corra peligro de pasar desapercibido es síntoma de que nos encontramos en una época ciertamente dulce para el death metal.

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