SILENTVICE (ESP) – Letters to Death, 2019

Enlaces:

No debíamos dejar pasar más tiempo sin hablar de Letters to Death, segundo y hasta la fecha último disco de los madrileños SILENTVICE, lanzado de forma independiente el 26 de marzo del pasado año. Cuatro años han tardado en dar continuidad a su discografía desde que en 2015 sorprendieran gratamente con su álbum debut The last breath of an innocent heart, algo que dice mucho de la complejidad compositiva que implica moverse en estilos progresivos. Y es que hay que estar muy inspirado y poseer gran sensibilidad artística para lograr alcanzar el corazón del oyente moviéndote entre el death metal progresivo y el doom atmosférico. Una apuesta sin duda arriesgada que los madrileños defienden con más que dignidad.

Letters to Death es una reafirmación de que SILENTVICE es una banda muy interesante, de lo mejorcito del panorama estatal en su estilo. Sus canciones demuestran personalidad, imaginación y coraje, tratan de darle un toque muy personal a su música y eso es algo que valoro especialmente. Si bien es cierto que aunque compositivamente es un trabajo de excelente nivel, opino (y, en fin, creo que es evidente) que su sonido no consigue hacer justicia a unos temas que reclaman mucha más presión y contundencia. Especialmente la base rítmica se me queda muy débil y sin la pegada necesaria para un estilo tan profundo y con tanta carga emocional como es el doom, que exige sentir bien en el pecho cada golpe como si te fuera a destruir por dentro.

Este aspecto condiciona muchísimo a la hora de escuchar cualquier disco hoy en día con la cantidad de oferta musical que existe, y opino firmemente que con una producción más ambiciosa estaríamos hablando de Letters to Death como uno de los discos nacionales de 2019. Y la verdad es que es una lástima que no sea así, porque, insisto, compositivamente es un trabajo muy complejo, oscuro, con mucha profundidad, melodías que hablan por sí solas y pasajes instrumentales muy cálidos y atmosféricos que consiguen penetrar en lo más hondo. Un álbum con gran sentimiento y sensibilidad que posee alicientes suficientes para emocionar a cualquier amante del género.

Cabe destacar el trabajo vocal de Alberto Torres, miembro principal de SILENTVICE. Es capaz de desenvolverse cómodamente en diferentes ambientes. Su versatilidad y su amplio registro son uno de los aspectos que más dinamismo y personalidad otorgan al desarrollo del álbum, moviéndose entre voces melódicas que aportan color y diferentes matices y gritos guturales muy jugosos y con mucho cuerpo. También es destacable el trabajo melódico instrumental, especialmente en temas como «I accept”, “The next year” o “Infinity”, con poderosos riffs, pasajes sobrecogedores y los maravillosos teclados y coros de Bea García, de la que desde aquí me declaro fan oficial. Y, por último, también subrayable es el tema “Subdivision”, con un estribillo muy pegadizo y la chispeante colaboración vocal de Neuros, cantante de INSANIAM.

Sin lugar a dudas, SILENTVICE es una de esas bandas que enriquecen la escena musical metalera en nuestro país, y que nosotros como espectadores tenemos la obligación de apoyar para que puedan sostenerse y mirar hacia delante. Hasta la fecha han demostrado ganar más puntos con sus shows en directo que con sus trabajos discográficos, y verdaderamente espero que esto cambie y que en futuros discos tengan la posibilidad de sonar con la contundencia que la calidad de sus canciones precisa, porque estoy seguro de que sólo a partir de ese momento tanto la prensa como el público empezarán a tratarlos como realmente merecen.

Comparte:

COMENTARIOS