SIGH (JPN) – Heir to despair, 2018

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Cuando hablamos de heavy metal en Japón una inmensa mayoría no tiene mucha idea de lo que se cuece por allí. No sé si es porque hay poca escena o simplemente es un gran desconocimiento en general. Servidor no es experto ni quiere hacerse una tesis doctoral sobre el tema, pero sí sabe que en todos los sitios hay bandas interesantes y geniales esperando a ser descubiertas. Japón no va ser menos. Una de esas bandas son los extravagantes, vanguardistas y veteranos SIGH, nuestros protagonistas de hoy y probablemente de las bandas más personales que existen ya no solo en su país sino en todo el mundo, lo que dice mucho en su favor.

Su líder y ecléctico vocalista Mirai Kawashima se ha encargado de que sea así desde sus inicios hasta el día de hoy, y es que se podrán decir muchas cosas de SIGH tanto buenas como malas pero lo que está claro es que nunca han grabado dos veces el mismo disco y siempre están en continua evolución. Hace cuatro años SIGH nos sorprendía con Graveward, su disco con más influencias heavys, power metaleras y sinfónicas. Mirai no quedo satisfecho con el disco, pero el “mal” ya estaba hecho y tal fue su descontento que a la hora de anunciar este disco lo anunció como un disco muy diferente a Graveward, y no solo eso. Dijo que iba a ser su álbum más personal  y que no iba a gustarle a nadie. Afortunadamente no acertó en lo último.

El caso es que Heir to despair levanto expectación y cumplió lo prometido. Nos vuelve a mostrar a los SIGH más vanguardistas y también es el primer álbum en el que prácticamente todas las letras están en japonés. Además de eso el álbum cuenta con instrumentos típicos de Japón como el taishokoto o el shamisen que, junto a otros más conocidos como la flauta, el flautín o teclados, se encargan de darle al álbum un toque más oriental y exótico si cabe todavía.

Para muestra de ello la inicial “Alethia”, que sería una digna banda sonora para ambientar cuentos como Aladdin o Ali Baba y los cuarenta ladrones pasada por el filtro de SIGH. El tema va desarrollándose místicamente en parte gracias al protagonismo de los instrumentos de viento y desemboca en un final algo imprevisto pero conocido. El single “Homo homini lupus”, que no representa en absoluto el sonido del álbum es muy deudor de las influencias power metaleras de Graveward y cumple con su función de single efectivo y directo. Como curiosidad podemos destacar la escueta colaboración de un gran conocido de la escena y viejo colega de Mirai llamado Phil Anselmo; ambos coincidieron en la banda de culto NECROPHAGIA. “Hunters no horned” se presenta con bastante carga dramática y cierto ligero ambiente festivo/silvestre que podría cuajar bien en unas de esas obras de teatro que hacen en Japón. “In memorial delusional” es rápida e incendiaria. Por un momento parece que nos vamos a encontrar con los SIGH de Hangman’s hymn – Musikalische exequien o Scenes from Hell, pero solo son esbozos, ya que el toque exótico y oriental del trabajo consigue que no vayamos por esos derroteros y sea un compendio de esos discos y este. La parte más vanguardista del trabajo viene en las tres partes de las que se compone la canción “Heresy”, que tira principalmente de electrónica relajante con tintes psicodélicos que llevan a la paz mental y al trance mientras Mirai recita de forma lírica. “Hands of the string puller” consigue levantar el vuelo rápidamente y recuperar el tiempo ofreciéndonos el tema mas black metalero, bailable, directo y folk del trabajo dando lugar a una de las canciones mas consistentes del disco. Por último, el tema título “Heir to despair” tira de todos los recursos disponibles para crear un tema de gran belleza acústica y oriental en la que SIGH se deja llevar y el black metal prácticamente desaparece para ofrecernos música que esta fuera de etiquetas, de prejuicios y de reglas. En definitiva, puro vanguardismo de calidad.

No nos encontramos ante el mejor disco de SIGH; ese puesto se lo dejamos al oyente ya que la variedad en su discografía da para todos los gustos, pero es otra gran muestra del buen hacer de la banda y de una creatividad desbordante que parece no tener límites.

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