SHEZMU (CAN) – Á travers les lambeaux, 2020

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Propuesta un tanto bizarra la que nos presenta el trío canadiense SHEZMU. Hasta la fecha habían editado varios EPs y trabajos menores y así llevan viviendo en el underground más absoluto desde el 2017. Una oscura sima de la que no van a salir a tenor de lo escuchado en este primer larga duración al cual han titulado Á travers les lambeaux. Viene engalanado con una portada del gran Salvator Rosa, pintor del siglo XVII nunca lo suficientemente valorado, en la que podemos ver cómo una deidad zoomorfa asociada a Zeus se da el banquete padre destripando a Prometeo. La cosa pinta bien guarra, y nuestros lectores, ávidos de este tipo de sucio material, estarán en estos momentos preparando cuchillo y tenedor para ser partícipes de tan sangrienta cuchipanda.

Simpleza, ruido y virulencia, estos son los tres vértices de un death metal tan podrido como la caries de un cadáver. Á travers les lambeaux es un trabajo sustentado por un bajo tocado prácticamente en su cuarta cuerda, con apenas acordes y con el volumen del amplificador bien a tope. El rasgado y sucio sonido del bajo se bate en recurrentes combates a muerte con unas guitarras que respetan el patrón clásico del death metal más cavernario y las voces acaban de dar forma a este engendro, a las veces con simples rugidos, resonancias que provienen de otra dimensión y hasta alaridos que hielan la sangre como los de aquellos siniestros nazgul que J.R.R Tolkien imaginó para asustar a sus lectores en su magna trilogía del anillo. Entre andanada y andanada de sopapos, hay algún parón surrealista en el que se aventuran con una instrumental en la que las guitarras aflamencadas nos certifican que tras toda esta ruindad se esconden, créanlo, tres músicos.

Aunque hay mucho death metal a un ritmo decadente, esta gente gana la batalla cuando pisa el acelerador y se enciende. Auténtica virulencia y modos malsanos que confirman nuestra fe en el metal extremo, sea lo que sea eso que acabo de escribir, porque es inevitable que en ocasiones me pregunte el por qué gasto horas de mi vida escuchando, y lo que es más grave todavía, escribiendo sobre esta clase de barbaridades sin encontrar, a día de hoy y tras replanteármelo en infinidad de ocasiones, una respuesta a tan resonantes e infaustos pensamientos.

Si eres de los que gustan de amontonar estiércol a paladas para después dormir encima de él, y si aun por encima tienes un algo de interés por la mitología egipcia con la que SHEZMU se identifica para juntar letras en esta apoplejía sonora de evidentes consecuencias médicas, aquí tienes material de primer orden para colmar tan deseosas apetencias.

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