SHELIKES CROCODILES (ESP) – Escher’s anatomy, 2019

Enlaces:

Estoy en un momento de mi vida en el que huyo de los patrones establecidos, aprecio más los proyectos eclécticos, curiosos, atrevidos y, si se me permite, incluso extraños antes que descubrir una banda clónica que no me ofrezca nada diferente a lo que he escuchado ya.

SHELIKES CROCODILES es un proyecto que me da la sensación de haber querido desmarcarse de todo lo que se hace en la escena, igual que M.C. Escher -al que dedican este EP- hacía en el mundo de la pintura. Esta banda madrileña, fundada en 2016 por músicos provenientes de la escena hardcore, punk y metalcore, no se esconde y reconoce que tiene influencias muy diversas, pero que más que ser una banda de metal con influencias electrónicas son un grupo de electrónica que incorpora influencias de otros subgéneros; entre ellos, el metalcore.

No obstante, en las cinco canciones que componen este EP las guitarras quedan prácticamente sepultadas por capas de sintetizadores y teclados estridentes similares a los que podíamos encontrar en los dos primeros álbumes de ENTER SHIKARI, acompañados, eso sí, por voces guturales. La influencia de la banda de Rou Reynolds no solo queda patente en los sintetizadores, sino también en la forma en la que encaran el estribillo y los coros en “Daydreaming” o en la estructura del caótico single homónimo “Escher’s anatomy”: una pieza enérgica, cercana al breakbeat, con un estribillo hímnico y un breakdown rompecuellos. En el estribillo del otro single “Greenfield”, en cambio, optan por la tradicional fórmula del metalcore de combinar voces limpias con guturales.

Los otros dos temas que forman el EP son mucho menos ortodoxos y casualmente son los que abren y cierran el EP. La inicial “Salty heart” es una pieza que comienza calmada pero que rompe después de una deliciosa y saltarina línea de teclados que acaba repitiéndose en el resto del tema, mientras que “Haine” es un lamento desgarrador y casi recitado que se asienta principalmente sobre piano y batería pero que va creciendo en intensidad conforme avanza el tema.

El cuadro más emblemático de Escher son esas escaleras infinitas que parecen no llevar a ningún lado. Este primer EP de SHELIKES CROCODILES, en cambio, me da la sensación de que les puede llevar a convertirse en los IWRESTLEDABEARONCE o WE BUTTER THE BREAD WITH BUTTER patrios, ser una banda libre de ataduras, experimentar con su sonido hasta límites insospechados, huir de etiquetas y subgéneros absurdos, hacer lo que a ellos les salga en gana y, si le gusta a la gente, mejor que mejor.

Comparte: