SETH (FRA) – La morsure du Christ, 2021

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Portada del álbum "La Morsure du Christ" de Seth.En el ya lejano 1998, en lo que podría considerarse el principio del fin de la segunda oleada de black metal que sentó las bases del estilo, los franceses SETH lanzaron su primer LP. El álbum pasó algo desapercibido, o al menos esa es la constancia que nos queda de la época; y no obstante, Les Blessures de l’âme reunía todos los ingredientes para convertirse en un referente: la música era densa y oscura, pero a la vez poseía un sentido melódico y una nitidez en la producción que lo elevaba por encima de sus contemporáneos. Otro elemento destacable era su intencionalidad sinfónica: cada canción se enlazaba perfectamente con la siguiente, de un modo similar al que podríamos esperarnos de un buen disco de rock progresivo-sinfónico.

De manera similar a lo que ocurrió con otras bandas del género, a lo largo de los 2000 SETH sacó unos pocos álbumes salpicados de toques industriales, ninguno de ellos demasiado convincente. También de manera similar a otras formaciones, a mediados de la década se sumieron en un parón indefinido que duró varios años, y que no les vería resurgir hasta el The Howling spirit de 2013, un trabajo algo más convencional que los anteriores, pero también más sólido. Sin embargo, es en este recién lanzado La morsure de Christ que la banda se ha propuesto, por todo lo alto, recuperar el espíritu que hizo tan único a Les blessures de l’âme.

Las pistas son más que obvias: el retorno a la lengua francesa, que a mi parecer nunca deberían haber abandonado; un mayor enfoque conceptual, palpable sobre todo en las transiciones entre temas; y, por si faltara algo más, una canción titulada «Hymne au vampire (Acte III)«, continuando la saga iniciada en el álbum original de hace más de veinte años. ¿Hace falta añadir algo más? Otro detalle no relacionado con esto pero difícilmente ignorable es el diseño de la portada, recreando el incendio que arrasó el tejado y la aguja central de la catedral de Notre-Dame de París en abril de 2019. Reconozcámoslo; algún grupo de black, tarde o temprano, iba a hacer referencia al suceso. SETH han sabido aprovechar la idea, e incluso lo han llevado más allá, componiendo un tema de letras magníficamente blasfemas como es «Ex-Cathédrale«.

Entrando en el terreno propiamente musical, salta a la vista que los años de experiencia de la banda no han sido en vano. La atmósfera orquestal, acentuada por un trabajo excelente en los omnipresentes teclados, es el pilar central sobre el que descansan las composiciones, volviendo de esta manera a las raíces de Les blessures de l’âme. Si bien la producción era más que decente tratándose de un álbum de 1998, en La morsure du Christ es poco menos que exquisita, con el cierto sello de calidad que garantiza una discográfica como Season of Mist. Los instrumentos suenan totalmente cohesionados, lo que confiere un sentido holístico que ya les gustaría alcanzar a muchos otros artistas del género. Ninguna interpretación destaca por encima de las demás, pero merece una mención especial el esfuerzo que se ha puesto en darle variedad al apartado vocal. Ya de por sí, la voz no es de las más convencionales dentro del black, y las variaciones en su registro que podemos encontrar a lo largo del álbum enriquecen mucho la escucha. No cabe duda, además, de que el cantar íntegramente en francés acaba de darle el punto extra de personalidad que necesita para sobresalir.

Otro aspecto que hace aún más entretenida la escucha es la presencia razonable, pero no abusiva, de interludios acústicos, además del papel preponderante de los teclados que mencionaba en el párrafo anterior. Ejemplos de ello serían las secciones finales de «Hymne au vampire (Acte III)» o «Le triomphe de Lucifer«, que con sus solemnes líneas de órgano cierra el disco de manera perfecta. La morsure du Christ es un álbum redondo y elegante con el que SETH ha sabido recoger el testigo del injustamente olvidado Les blessures de l’âme de 1998. Quizá en futuros trabajos podamos esperar de ellos un poco más de exploración musical, pero por ahora lo que tenemos entre manos es una obra de gran calidad que marcará un antes y un después en la historia de la banda.

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