SASQUATCH (USA) – Maneuvers, 2017

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Me ha pasado una cosa muy curiosa con este disco, y es que cuanto más lo escucho menos lo entiendo. Yo también estoy sorprendido, quizá más que vosotros, porque he cumplido la docena de vueltas de rigor y nada. No consigo encontrarle sentido.

La cosa es que cumple lo que promete: propuesta stoner/rockera con toques blues y pesadez pero con una voz agradable que casi echas de menos en algunos pasajes (salvo en punteos, esos quieres que sean eternos). E igual es por eso, se termina volviendo un poco cliché y repite fórmulas manidas que ya hemos visto en tantas ocasiones que podríamos hacer una banda parodia, como las que se hacen por ejemplo con el power metal.

No es que el disco no sea bueno, o no sea creativo. Es que los tópicos están presentes en cada estrofa, en cada verso y en cada acorde. La sobresaturación de la guitarra y el bajo me parece excesiva, pero el trabajo que han hecho con la batería es impecable. Craig Riggs es una bestia de las que ya quedan pocas, y sirve para reforzar una teoría que podría explicar por qué mi tolerancia varía con cada escucha. Este tipo de stoner rockero funciona mucho mejor en directo, donde un músico no tiene barreras físicas y puede experimentar, improvisar o hacer una jam producto de la cerveza u otras sustancias. No se si es el caso de SASQUATCH, pero sí que tengo claro que la experiencia en vivo debe superar de lejos al disco.

Se que hay gente que está más que encantada con este disco. Pero por desgracia no me veo escuchándolo de cabo a rabo una y otra vez. Podría escoger canciones que me llenan más, o que harían muy buen fondo en situaciones concretas, como labores mecánicas, o disfrutar del stoner a la manera más stoner posible… pero si intentase hacerlo con las nueve pistas que conforman este Maneuvers terminaría pasando a otras canciones, o cambiando de disco, o aburriéndome un montón. Veo un esfuerzo enorme, y una pasión que se nota cada vez que la maza golpea el bombo o un punteo se alarga de manera onírica… pero creo que el paquete completo no es para mí. No en esta ocasión.

Puede que si lo comparo con el resto de su discografía mi opinión cambie radicalmente… o puede que lo empeore. Pero voy a intentar acabar con una nota positiva. A pesar de que la sobresaturación no me haya convencido o que me cueste ver el disco como una sola obra uniforme está producida con mucha mano. Andrew Schneider ha sabido poner todo en orden, y es que si has trabajado con gente como CULT OF LUNA, BLUE MAN GROUP o THE X-ECUTIONERS, pues tienes que dar el 200%.

Que sí, que de estos tres CULT OF LUNA serían los únicos en tener cabida en esta web… pero los tres mencionados son conocidos por ser muy finos con su trabajo, con cómo tiene que sonar todo, con que sea perfecto. Artístico hasta en el plástico, podríamos decir… y, la verdad, eso lo han logrado. Schneider ha sabido llevar al siguiente nivel algo que de haber estado en manos de uno de estos “grandes nombres” pagados por la industria, o uno de estos dinosaurios recluídos en su estudio de Strattford-upon-avon o Reykjavik, como un hikikomori de la producción, el disco hubiese sido basura, porque no hubiese sido el trabajo de un grupo con un buen productor. Hubiese sido un comandante borracho, pilotando una nave espacial de gente que sabe muy bien hacer su trabajo, pero a la que no le dejan aportar.

He vuelto a poner el disco. Soy así de agónico. Y quizá hay cosas que funcionan mejor o parecen cambiar tras escuchas muy seguidas. Creo que al final lo que me pasa con SASQUATCH, más concretamente con su Maneuvers, es que requiere compromiso, constancia, y una profundidad y una inmersión muy grande.

Y eso es bueno. Si una banda de stoner no te obliga a zambullirte de cabeza, sea en disco, sea en directo, deberían cambiar de estilo, replantearse muchas cosas o dejarlo para siempre. Espero que SASQUATCH nunca lo dejen, porque es una experiencia tan extraña como agradable.

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