SADNESS (USA) – I want to be there, 2019

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Publicado por la división del sello italiano Avantgarde Music, Flowing Downward, en esta última entrega, tomando un estilo un poco más lejano al black metal y quizás un poco más afín a la línea del shoegaze o blackgaze, la nostalgia y el amor hacia una persona son los temas principales y en los que se centra a lo largo de las seis canciones que componen I want to be there. Con una duración de cuarenta minutos, el oyente se verá llevado a través de un pequeño viaje por ciertos lugares del corazón humano, y si se consigue conectar emocionalmente y prestar atención mientras tanto, queda al descubierto el valor casi espiritual de esta pieza.

Melodías de guitarra limpia dan la base a los temas envueltas en los característicos efectos de reverberación, modulación y otros hechizos mágicos propios del shoegazing. La percusión, como siempre, muy presente pero casi indistinguible en la lejanía de la amplitud en la producción, junto con los ritmos de guitarra distorsionada. Pero de entre todos estos aspectos ya característicos del proyecto me gustaría destacar la ausencia de uso de los sintetizadores y sus melodías, mucho más presentes que el resto de elementos dentro de la producción en sus anteriores trabajos. En esta ocasión se trata de un acabado algo más seco y oscuro en ese sentido, pero ideal para lo que pretende transmitir.

En cuanto a la letra y temática en detalle, no puede decirse apenas nada, ya que nuevamente Damián deja todo su ser en los gritos, lo que hace la letra ininteligible, además de no estar disponible en ninguna plataforma. Pero quizás ni siquiera sea necesario, ya que la música de SADNESS siempre ha consistido en algo más descriptivo en su conjunto que en un único elemento. Y por ello se convierte en algo tan especial para muchas personas, ya que da la libertad de interpretación personal y canalización particular de las emociones de cada una de las personas que se abran a la música. Esto queda demostrado con los varios pasajes puramente ambientales que ofrece I want to be there, que sirven de transición entre diferentes canciones y secciones dentro de las mismas, siendo en sí muy significativos también.

En conclusión, no se trata del mejor disco que ha sacado SADNESS a nivel musical, pero es sin duda alguna el ideal para escuchar una tarde de lluvia estando en soledad. El ideal para escuchar estando en crisis emocional, el ideal para llorar desconsoladamente y sentir lágrimas de amor mojar tus mejillas. El cuarzo rosa del repertorio de Damián.

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