RUTHLESS (ESP) – Aftermath, 2018

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Hace poco más de un año comenté por estas páginas el debut de RUTHLESS, la banda de Iago Pregosnake, también presente en BODYBAG de Dopi (ex MACHETAZO), devota del death metal más clásico de onda sueca. Me sorprendió aquel lanzamiento, Trilogy of denial, que era una demo de tres temas, dos de los cuales estaban grabados en estudio y uno en directo. De allí se podía sacar mucho, partiendo de un sonido muy notable, oscuro y clásico, y eso que fue grabado con medios muy caseros, y con referencias a AT THE GATES, DISMEMBER, CARCASS, DISSECTION, siendo sorprendente los registros vocales también, aspirados en su mayoría pero muy variados. Era una noticia anunciada que aquello iba a tener continuidad, y esa ha sido, al límite de la campana de 2018, Aftermath. Esta vez pasamos de tres composiciones a seis, una de las cuales era el tema en directo recogido en Trilogy of denial, aunque aquí no lo reconoce ni su madre pues lo han cambiado bastante, alguna que otra intro o rayada mental y una versión en directo del “Embodiment” de CARCASS que, por cierto, tiene bastante buen sonido.

Lo primero que llama la atención de Aftermath es el diseño, obra de Oscar Lojo, tatuador en Zink Tattoos. Muy conseguida, tanto la portada como todo el interior del libreto, incluyendo el detalle del lomo bicolor que recuerda a los discos del sello de jazz Impulse. Vale que un disco es sobre todo música, pero ya de primeras una portada así es un buen comienzo y demuestra que han cuidado los detalles. Ahora me centro ya en el contenido. Y aquí voy a confesar que me debato entre saber que Iago y compañía son unos cachondos y que el tema de intros y outros no es santo de mi devoción en ningún disco. Aftermath comienza con una larga intro de dos minutos que es una mezcla de dos películas, Sin perdón de Clint Eastwood y Drácula, encajadas de tal manera que parece todo una única escena. Para mi gusto un poco más corta habría quedado mejor. Esto se va a repetir antes de “Killer serenity“, donde la hija de Iago introduce el tema con una canción infantil, que queda gracioso aunque no sé muy bien de dónde viene, y finalmente después de “In the purple“, con la frase de “como soy pobre, me cago en dios“.

Dejando esta anécdota, sólo diré que no debería desviar la atención de todo lo demás, y es que Aftermath es un disco mucho más completo y variado que su precedente. La base sigue siendo AT THE GATES y DISMEMBER con algo de CARCASS (de los del Heartwork), pero en algunos cortes le han dado una vuelta de tuerca más black melódica (que me recuerda a DISSECTION), como es el caso de la regrabada y reestructurada “Bastard unkowing“. En otras ocasiones se han acercado a un lado más técnico (aparece hasta CANNIBAL CORPSE por la mente, especialmente en “Killer serenity“, que está firmada por Mizzy, el anterior guitarrista del grupo antes de que entrara Jmz) e incluso tienen algún toque thrash a lo TESTAMENT que queda muy guapo (en la parte final de la propia “Bastard unkowing“). Dejando a un lado “Killer serenity“, que para mi gusto es la que más desentona, no por ello siendo menos notable, el resto de temas destacan por la variedad vocal y los buenos solos de Iago y Jmz, estando a la cabeza en mi lista personal “Sentients“, que es puro DISMEMBER, y la propia “In the purple“, que es una de las más pegadizas.

Lo que me atrae menos es el sonido que han conseguido esta vez. Creo que en la mezcla la batería de Moki está un poco descompensada y hace que tengan que subir el volumen del resto en las partes solistas y protagonistas (en especial las de el otro Dani, el bajista, que tiene algunos momentos muy buenos de lucimiento), y que parezca todo un poco descabalado. Sinceramente, y pese a ser una demo, el sonido pastoso y más homogéneo de Trilogy of denial me gustaba más, le daba una personalidad más clásica. Por otro lado, las voces son muy variadas, hacen un notable trabajo en todas ellas, ya sean agresivas, aspiradas, guturales y hasta habladas, pero con esta mezcla algunas suenan mejor que otras. Es sólo por rizar un poco el rizo, porque en general, cuando el oído se acostumbra, todo lo demás sale a relucir, pero quizás le deberían dar una vuelta de tuerca a esto para el futuro.

RUTHLESS da un paso adelante y, manteniendo intactas sus referencias, va más allá y ofrece un producto más completo y personal que seguirá haciendo disfrutar a los que nos gusta el death metal en su forma más auténtica, sin olvidarse de la melodía. Después de un aperitivo sabroso para abrir boca, Aftermath nos trae un primer plato con buenos ingredientes y algún aderezo un poco menos brillante, pero hace que sigamos sentados a la mesa esperando un plato principal que a buen seguro será contundente y rico en sabores. Mientras tanto, siguen siendo una banda a tener muy en cuenta.

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