ROTTING KINGDOM (USA) – A deeper shade of sorrow, 2020

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A estas alturas de la película casi todos sabemos que en esto de la música es muy difícil innovar. Y en el caso de géneros como el doom/death la tarea puede ser casi imposible. Así que si no vas a inventar la rueda lo que toca es parir un buen disco. Hacerlo con el máximo amor posible y aderezarlo con pequeños toques de otros estilos. O con los suficientes detalles para que le otorguen un sonido con la suficiente entidad para no ser un calco de otras bandas. Los estadounidenses ROTTING KINGDOM, creo que a sabiendas de esto, se han esforzado en ello, ya que bajo una premisa para nada novedosa y muy centrada en el sonido clásico del estilo han logrado sacar adelante y con nota este A deeper shade of sorrow.

El sonido general del disco, como he comentado más arriba, nos traslada con facilidad a la época clásica del estilo. No solo por las influencias que se pueden vislumbrar sin mucha dificultad de bandas como MY DYING BRIDE, los primeros ANATHEMA o ese sonido tan KATATONIA en algún que otro tema, sino también por la producción del mismo, huyendo de las masterizaciones cristalinas de estos días, haciendo que la distorsión de las guitarras suene crujiente, guarra y algo “neblinosa”, logrando un sonido de batería muy orgánico y en general una mezcla muy equilibrada en todos los instrumentos haciendo que el conjunto suene pantanoso y pastoso cuando debe serlo pero con la suficiente claridad para que todo se entienda perfectamente.

En las partes más tranquilas y oníricas han logrado un gran sonido, jugando muy bien con guitarras solistas algo agudas y con efectos de reverb y sets más típicos del post rock (tremenda la parte final de “The anterchambers of eternity” con el juego de riffs y fraseos de las dos guitarras), adquiriendo estos pasajes un tinte acuoso y marino que casa bastante bien con la magnífica portada de Adam Burke.

También encontramos partes con cierto aire black, con tremolo picking en las guitarras, voces más agudas y rasgadas y un aire más agresivo en contrapartida con el tono más sosegado y de pesar de la mayoría del trabajo. Salvando el tema “Absolute ruin”, que es un trallazo de puro y duro death metal old school.

En definitiva, estamos ante un trabajo muy sólido, más si contamos que es su primer opus. Con evidentes influencias, sí, pero con una construcción muy buena de los temas, con variedad en el riffing y en los tempos, que hacen que las extensas canciones se hagan entretenidas y amenas, logrando momentos muy disfrutables que estoy seguro de que harán las delicias de los amantes del género.

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