RORY KELLY (USA) – Kings never sleep, 2014

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Rory KellyDesde Carolina del Norte nos llega el nuevo  disco de RORY KELLY. Hablamos de un músico autodidacta  que anteriormente formó parte de las formaciones de los thrasheros INTETHOD y CRANK COUNTY DAREDEVILS, grupo de sleaze rock que llegó  rápidamente al éxito internacional. Con semejantes antecedentes a sus espaldas y tras la disolución de su banda anterior, en 2010 Kelly decide formar su propio proyecto musical, fichando nada más y nada menos que a su padre, Mike Kelly, con el que lleva tocando desde que era niño. Con su progenitor a la batería y un oído curtido por las experiencias anteriores, su primera banda RORY KELLY TRIPLE THREAT editó Get Me Back To You. El rollo swamp rock  de este disco lo puso en el punto de mira de las buenas críticas norteamericanas y el artista giró durante dos años por todo el sureste de EE.UU.

Después reclutó a Billy Miller, bajista veterano tras su paso por bandas como VOODOU o SUPER SPORT y lo convirtió en componente fijo de la banda. Consolidado un ritmo más estable y profesional con la entrada del bajista, el trío lanza Don´t Shake my family tree siguiendo una línea que combina lo mejor del country, del roots rock y del blues. Con esta mescolanza RORY KELLY se consagra con un grupo de influencias marcadas y con un funcionamiento fácil y eficaz en directo.

Después de un período de descanso y varias giras, tanto como por América como por Europa (incluida una extensa gira en 2012 por nuestro país) por fin tenemos entre manos su nuevo trabajo: Kings never sleep .

¿Y qué nos ofrece este álbum?. Pues obviamente, southern rock. Pero un southern rock con muchísimos matices, ya que el álbum se haya influenciado por una base de blues en los punteos de la guitarra, unas distorsiones sucias y por supuesto un deje country muy ameno que hace que la escucha del cd se pase en un suspiro. Tampoco hay que olvidar algunos matices folk que se alzan en ciertos momentos .

En general el trabajo podría ser un ejemplo más de los innumerables grupos sureños de roots rock  sureño  pero lo cierto es que Kings never sleep tiene mucho que ofrecerle al oyente. No se queda en un simple trabajo de rock guarro ni tampoco llega a lo superfluo de la típica banda sonora de peli yankee ambientada en Texas.

El álbum da el pistoletazo de salida con “Lay to Waste”, un espectacular tema que nos introduce a los 10 tracks que vienen después, con potentes punteos y distorsiones sucias. “Kings never sleep” es el tema que le da nombre al álbum y lo cierto es que no es para menos, que el tema  supera a su predecesor ofreciéndole un toque más country. Acto seguido viajamos a una peli western con “Black Widow”,  un medio tiempo muy envolvente que nos transmite automáticamente la imagen  de un cowboy malote mirándote por encima del ala ancha del sombrero. “Walking Wounded” sorprende por su energía, y es un tema con ciertas influencias trashers que no dejan atrás la línea que hasta el momento ha seguido el disco. La voces en esta canción se tornan más distorsionadas y rasgadas.

Continuamos con “Menace to society”, el blues se impone con unos ritmos pegadizos y unos puentes muy potentes. En “Wouldn´t Listen” escuchamos guitarras acústicas que emulan las melodías de un banjo , una voz más distorsionada y un aire más country si cabe. Una melodía pegadiza hasta la médula. Con “Stood your ground” parece que el ritmo se relaja con una intro más tranquila digna de los canadienses NICKELBACK, sin embargo los sureños vuelven a meter caña después de la intro, realizando un efecto realmente desgarrador.  Le sigue “Hittin the botton” un tema más cercano al rock progresivo que al southern rock con unos coros agudos de ultratumba muy acertados y un estribillo muy potente.  Punteos perfectos , bajo mi opinión, el mejor tema del álbum. Look Away” nos ofrece más de lo mismo, solo que esta vez el bajo se impone con un ritmo excepcional. En 16 Tons” nos encontramos con más coros y con un cariz más ochentero con aires de heavy metal clásico, además de unos punteos más rápidos.

El colofón del disco es “Hasta la muerta” (si, muerta, no muerte, el porqué de ese título me es desconocido), un título en castellano que nos trae un tema instrumental  con un bajo funky y una batería más psicodélica que le dan al tema un aire tarantinesco. No me ha parecido el tema más acertado para finalizar el disco, el tema anterior hubiera sido más apropiado, pero lo cierto es que el instrumental no suena mal a pesar de ser diferente al resto del álbum.

11 tracks de duración entre dos y cuatro minutos muy ágiles y fáciles de escuchar. El fallo del disco es que todos los temas se parecen algo entre si y eso puede llegar a cansar un poco, pero si escuchas los temas por separados te percatas de que la calidad es innegable. Las mezclas son  brillantes, no es de extrañar ya que hablamos de un artista de renombre internacional.

En resumen, un trabajo preciso con un buen sonido que el oyente sabrá apreciar. La sensación que deja  Kings never sleep es sin duda la de “ahora voy a repetir los temas que más me han gustado hasta la saciedad”.  Una banda que seguirá donde está si continua con su línea y que sin duda atraerá a bastantes amantes del country a sus directos. Esperamos verles pronto por nuestras tierras ibéricas.

  

firmaclara (1)

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