REST IN ME (DZA/POR) – Alia EP, 2017

Enlaces: Facebook BandCamp

Empezaré la reseña con algo de cinismo, el hecho de que REST IN ME, debido a la procedencia libanesa de su cantante (el resto del grupo es portugués) y canten en árabe (la lengua de dicho país), no los hace similares o influenciados por ORPHANED LAND, que suelen ser la vara de medir para todo aquel grupo que venga del Magreb o Medio Oriente (la manía occidental de homogeneizar lo extraño). REST IN ME son mucho más sencillos y no tan sobrecargados como los israelitas.

Por ende, aquí no encontraréis ni sitares, ni sazs, ni buzukis, ni cualquier otro instrumento que suele ser utilizado en el folk medio-oriental. La instrumentación es más común: guitarra, bajo, batería, sintetizadores y voz. Y sin embargo el propio grupo autodenomina su música como «una fusión entre metal y música norte africana». ¿En qué se basan pues, para tal afirmación? En la voz de Rim Bouali, no sólo por el ya mencionado idioma, sino también por la técnica vocal empleada, con esas notas bastante prolongadas y melódicas, que prácticamente enlazan una palabra con otra,. Algo que sí es típico de la música medio-oriental cuando esta cuenta con recursos vocales. Y también en algún que otro uso de la escala frigia dominante, esa que tanto usan NILE y hace que el oyente le de ese matiz de etnicismo a la música.

Pero por lo general es un EP bastante conservador y breve. Esto no debe tomarse como algo malo, el grupo ha decidido ir a lo seguro, con un metal oriental fácil de escuchar, que tira bastante por lo ambiental, buscando relajar al oyente y sumirlo en trance. Hay que tener en cuenta que esta es su primera referencia discográfica. Lo malo es que por lo general los temas se parecen bastante, tan vez más homogeneidad de la deseada, por mucho que «Assafi ala ma madha» comience con unas notas de piano, los cortes se rigen por el mismo patrón. La única diferencia es «Aziz Aliya» que podríamos decir que es la canción experimental del disco, pues aquí reinan los sintetizadores sobre el resto de instrumentos, aunque la voz, como en todo el EP, tiene el protagonismo absoluto. Quizás por esa naturaleza tan distinta que tiene, sea la canción que más me ha gustado, sin menoscabar al resto.

Pero por lo general aquí todo es a pequeña escala, cuatro temas de veinte minutos, a modo de toma de contacto con su folk ambiental, más un pequeño espacio para la experimentación, colocado al final de manera muy adecuada por si al oyente le ha gustado el lado normal del grupo, que se sumerja entonces en otro territorio algo diferente.

Independientemente de los fallos que pueda tener, como esa ya mencionada homogeneización, son buenos cortes, arriesgan poco, pero lo que hacen, lo hacen bien. Van sobre seguro… Pero firmes. E incluso consiguen recrear cierto aura de relajación que al fin y al cabo era su objetivo. El evocar el trance típico de la música oriental, pero con guitarras eléctricas.

La siguiente tarea debe ser el disco completo, arriesgarse e imbuirse más aún en sus raíces. La base es la adecuada.

Comparte:

COMENTARIOS