RESPETO (ARG) – El eclipse de la razón, 2020

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El álbum debut de RESPETO es un ejemplo perfecto de anacronismo musical. No es un trabajo que encaje en la recién estrenada década de los 20; más bien lo haría a mediados de la década de los 2000. Imaginemos un grupo que se inspira en los IN FLAMES de aquel periodo temporal, pero lijamos los (pocos) remanentes de death metal melódico que les quedasen y los sustituimos por la banda de hardcore más popular de entonces: HATEBREED, pero también procuramos eliminar los elementos más bestias de New Haven para que el resultado sea algo más accesible. Suena raro en palabra escrita, pero no tanto al oído. 

En El eclipse de la razón los argentinos se han enfocado mucho más en la melodía que en la agresividad (perdonen la redundancia). Si hay breakdowns al final de una canción, no van a estar en una afinación extremadamente grave, ni serán excesivamente largos. No son el actor principal para hacer 2step en cualquier sala de conciertos. El tono de voz de Leandro es áspero, muy lejos de rugir o de cualquier tonalidad gutural; importa bastante más que vaya en cadencia con el ritmo del tema, casi rapeando, como en «Impulso«. Habitan aquellos riffs herederos (muy lejanos) de la escuela de Gotemburgo, pero no irán en la dirección que cualquiera podría pensar al conocerlos por primera vez.

En cada tema siempre hay una melodía principal que persiste de manera recurrente, mute más o menos a lo largo del corte, como en «Honor» o «Conciencia«, tratando que cada canción sea lo más identificable posible con respecto a sus hermanas. Nada es extremo, todo está en el punto medio, lo ideal para llegar a un público amplio. Como un licor de baja graduación.

Parece evidente que el grupo quiere llenar ese hueco de banda reivindicativa y pegadiza que tenían aquellos A.N.I.M.A.L. en su día. No sólo por las letras combativas, sino por cómo quieren grabarse en tu cerebro, ya sea mediante gang vocals, la cadencia rítmica ya mencionada y, en menor medida, estribillos melódicos (si hubiesen empleado aquello del poli bueno/poli malo no tendrían ni la mitad de credibilidad). Al final del día, sirve para que sean pegadizas. 

Y para coronar todas estas características, llegamos finalmente a la producción. Si El eclipse de la razón no suena ultrapesado es por su simplicidad, por no contar con ochenta pistas simultáneas. Podría poner la mano en el fuego y decir que no hay más tracking del necesario: voces, un par de guitarras, bajo y batería. Es un disco sencillo, al menos en apariencia, y por ello creo que es el momento idóneo para desdemonizar el concepto de sencillez. Porque al no recrearse en complejos cambios de ritmo, ni en un horror vacui solista, posiblemente se impregne más que otras tantas producciones que salen cada mes en cualquier parte del mundo. 

Es incluso gratificante que RESPETO hayan optado por un enfoque tan directo, sin mil vueltas de tuerca. Cierto es que tras algunas escuchas no hay más que sacar. Lo que ves es lo que hay, en otras palabras. Pero a veces para destacar no necesitas ofrecer más ingredientes, sino una receta básica pero bien realizada.

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