REEK – Necrogenesis, 2014

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reek01Como madrileño que creció escuchando thrash metal, siempre he tenido algo de envidia (de la sana) del arraigo que ha tenido el género en Cataluña. Por todos son conocidos los nombres de las bandas que conforman una escena que se ha convertido en un referente en el underground a nivel nacional. El último nombre del que he tenido noticia es el de REEK, una joven formación de Sabadell que aspira con este primer album a conseguir un lugar en el panorama.

No les faltan méritos para ello. Necrogenesis da cuenta desde el principio de las armas del grupo: un buen nivel técnico y unas intenciones claramente enfocadas a la construcción de un sonido propio. El thrash metal de REEK es por ello ecléctico, elaborado y de visibles inclinaciones progresivas.

Sin embargo no debemos precipitarnos. No creo que el estilo de REEK sea, al menos por ahora, algo completamente rompedor y único. La música presentada en Necrogenesis hace evidente que el grupo no sólo pretende constantemente desmarcarse de las tendencias más estereotípicas, sino que de hecho tiene talento para conseguirlo. Pero aun así la mayor parte de Necrogenesis puede identificarse fácilmente con el viejo thrash americano, especialmente con el sonido Bay Area, aunque no en exclusividad. La búsqueda de perfección técnica y de diversidad hace que los horizontes estilísticos se amplíen, por lo que no es raro encontrar en el disco partes que recuerden a grupos tan distintos entre sí como TESTAMENT, DEATH ANGEL o ANNIHILATOR.

La técnica y la diversidad son los aspectos más notables de REEK. Los temas presentan numerosos cambios arbitrarios de ritmo, intercalando incluso pasajes acústicos, resultando en una variedad que ayuda a hacer la escucha interesante y sorprendente, en lugar de limitarse simplemente a ofrecer exhibicionismo instrumental. Cito como ejemplo algunos de mis temas favoritos: “Hypochondriac”, en la que un claustrofóbico compás compuesto de curiosa construcción armónica se alterna con explosiones de tralla y unas líneas de bajo bastante imaginativas, y “Pernicious gerontophiliac commitment”, que cuenta con un trabajo de guitarras que me recuerda a los primeros tiempos de MEGADETH además de una letra, cuando menos, peculiar.

El problema que veo en todo esto es que entre las partes más progresivas y las de thrash más directo se da un contraste aún demasiado fuerte para mi gusto. Creo que el camino para lograr algo realmente único debe tender hacia la integración completa de las dos vertientes que presenta la banda, y al menos en este trabajo creo que aún resulta sencillo diferenciar entre los momentos más ambiciosos formalmente y los riffs de thrash de toda la vida.

Si Necrogenesis no es una obra sobresaliente es por este motivo. Porque que REEK pueda llegar a ser una banda sobresaliente no lo pongo en duda, dado que tienen un talento del que muchas bandas más reconocidas carecen. Y si se alimenta, el talento madura. Si todo va bien, no me extrañará que REEK acaben sacando algún disco que sea una obra maestra. Hasta entonces, Necrogenesis seguramente no se convertirá en un nuevo referente, pero será una opción interesante para quienes busquen thrash metal con aderezos de muy buen gusto.

firmaantonioandrades

 

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