REBEL WIZARD (AUS) – The voluptuous worship of rapture and response, 2018

Enlaces: Facebook

El prolífico compositor y multiinstrumentista Bob Nekrasov aseveraba que, en lo referente al metal, el positivismo y el negativismo no son excluyentes, coexistiendo como las dos partes de un todo. Su proyecto REBEL WIZARD parece haber sido creado para dar muestra empírica de este razonamiento demostrando que, a fecha de hoy, no existe un límite conocido a la hora de conjuntar dos elementos disociados y dotarlos de sentido.

Tras un excepcional debut y una infinidad de EPs, Voluptuous worship of rapture and response irrumpe como un exquisito delirio que convierte el choque de conceptos antagonistas en una obra de arte. Huelga señalar que no todo el arte es “bonito”.

Hasta ahora habíamos asistido a un cierto auge del llamado black’n’roll, cuya fórmula pasaba por atemperar las cualidades de ambos estilos musicales, para suavizar sus aristas y emparentar sus vértices con más facilidad. La auténtica novedad en la propuesta de REBEL WIZARD reside en el extremo opuesto, uniendo la melodía y accesibilidad de la NWOBHM con la suciedad de un black metal crudo y subterráneo. Todo ello sin recurrir a filtros, eslabones o artificios. Dos extremos fusionados a tumba abierta.

La impresionante capacidad para enlazar continuamente melodías y líneas de guitarra pegadizas y asequibles y convertirlas en un una excrecencia de black metal sucio, acompañados de unos alaridos distorsionados propios de frenopático, supone una combinación tan directa y simple que resulta abrumadora. También hace evidente la gran creatividad de Nekrasov, al tiempo que muestra su talento polifacético a la hora de componer y grabar cada uno de los instrumentos que suenan.

Por si esta enajenación sonora no fuera suficiente, las virtudes musicales están acompañadas por el decidido compromiso de no tomarse a sí mismo demasiado en serio. El macarrismo socarrón que desprende, del que el entrañablemente insoportable Abbath estaría orgulloso, alcanza cotas hilarantes en el nombre de temas como “Drunk on the wizdom of unicorn semen”, “Healing the chakras with heavy negative wizard metal” o “The poor and ridiculous alchemy of Christ and Lucifer and us all”, y dinamitan la aparente solemnidad que dejaba entrever el título del álbum. Esta amalgama de irreverente esoterismo punk funciona a la perfección como nexo entre dos almas, jugando con los clichés del lóbrego misticismo del black metal y el hiperbólico chulerío encurtido del heavy metal.

No es casualidad esta dicotomía tan marcada, pues viene a dar forma al razonamiento según el cual lo positivo y lo negativo coexisten en el metal. Tan pronto nos invade una sensación de épica urbana al más puro estilo JUDAS PRIEST, como caemos en una espiral de rabiosa misantropía que firmarían nombres como DARKTHRONE o los clásicos MAYHEM. La percusión también parece dispuesta a pisotear nuestra cordura, y no tiene reparos en machacarnos alternando entre punk, thrash, crust o heavy, pero siempre con una intensidad terrorífica. Las omnipresentes melodías de guitarra no se quedan atrás, y toman formas que nos recuerdan a Hendrix, a IRON MAIDEN, a PINK FLOYD y, en general, a cualquier cosa que cause un acusado contraste con el sonido de zulo insalubre que emerge de la garganta de Nekrasov.

Si queremos encontrar algún significado oculto en esta loca propuesta, podríamos hallar un mensaje casi subliminal, sea casual o planeado, que nos llevaría a cuestionar las normas sociales y las fórmulas a las que solemos someternos sin plantearnos su validez. No obstante, las pretensiones más evidentes de este desaprensivo artista pasan más por ofrecer un pasatiempo gamberro que por dejar frases dignas de un meme con la cara de Paulo Coelho.

Sea como fuere, REBEL WIZARD es una incongruencia realmente divertida y no exenta de talento. Su escucha puede acabar por destrozar las certezas acerca de lo que es adecuado y lo que no lo es, y al mismo tiempo sentir este derrumbe como un alivio, al tiempo que convierte un severo caso de trastorno bipolar musical en un hilarante y adictivo descenso hacia la tragicomedia definitiva.

Comparte:

COMENTARIOS