POUNDER (USA) – Uncivilized, 2019

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Al igual que el año pasado fue el año del death metal técnico, este perfectamente podría ser el año del heavy metal, dada la cantidad de bandas de calidad que han editado auténticos discazos. HAUNT, RIOT CITY, SMOULDER, TRAVELER (los canadienses), SANHEDRIN, LUNAR SHADOW, TANITH, ATLANTEAN KODEX, CHEVALIER… Estas y otras tantas que me dejo, unas jóvenes, otras relativamente jóvenes, que están volviendo a llevar el heavy metal en muchas de sus vertientes a sitios a los que muchos (me incluyo) pensábamos que ya no volverían a llegar.

Pues aquí están POUNDER, otros encargados de llevar el estandarte del heavy metal, ondeante, hasta los confines del mundo. Y es que a pesar de que ya llevan unas pocas pequeñas ediciones de material, este Uncivilized se trata de su debut en larga duración. Editado a través de Hells Headbangers Records, los cuarenta y dos minutos de tachas, cuero y greñas que nos ofrece este trabajazo son dignos de destacar, incluso entre bandas más veteranas. 

Su madurez es muy probable que sea debida a que entre sus filas cuentan con dos músicos de la talla de Tom Draper (CARCASS) a la guitarra solista y Matt Harvey (DEKAPITATOR, EXHUMED, GRUESOME), además de con el bajista Alejandro Corredor (NAUSEA), con lo que, a pesar de que probablemente no lleven mucho tiempo formados (no he encontrado información al respecto), se notan muy buenas tablas y criterio.

Lo cierto es que se nota que Matt Harvey lleva más tiempo cantando death metal que heavy metal, pues, a pesar de que no lo hace mal, no me convence del todo, porque en determinados momentos en los que la guitarra pide una entonación o melodía determinada, lamentablemente, la voz de Harvey se queda un poco corta. Es una voz que encajaría más en un combo de speed metal que en uno de heavy de este corte. De hecho, hay trozos en los que POUNDER arremete con puntazos un poco más thrasheros o propios del speed metal en los que la voz casa mucho más, pero teniendo en cuenta las eufóricas guitarras solistas de Tom Draper me hubiera gustado que la voz fuera un poco más melódica y menos macarra.

La verdad es que las guitarras de Draper son antológicas, la flor y nata del disco y probablemente del género en lo que va de año. Está constantemente lanzando poderosas melodías, riffs que se entrelazan con las rítmicas sin la necesidad de repetir exactamente lo mismo doblando o armonizándose una guitarra a la otra y unos solos que a lo mejor no son superoriginales, pero sí que consiguen que te pongas a practicar tu air guitar, a pesar de lo peligroso que resulta cuando lo haces conduciendo un autobús urbano. Y cuando un solo de guitarra convierte la responsabilidad de transportar de manera segura a varias decenas de personas en algo secundario, es porque es un solo extraordinario.

Para las líneas de percusión han contado con Gus Rios (GRUESOME) como músico de sesión, quien cumple sin romperse mucho la cabeza, pero que sobra para dar una base consistente al conjunto sin que se pierda calidad.

Heavy metal clásico, de calidad, con cierto toque macarra, con mucha melodía de las que se te quedan enganchadas en la mente como cuando haces algo guapo por primera vez. Tan sólo por esas guitarras, Uncivilized merece la pena en cada minuto de escucha.

 

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