POSSESSED (USA) – Revelations of Oblivion, 2019

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Normalmente suelo hacer una breve introducción para presentaros a la banda que escoja reseñar, ¿pero de verdad es necesario con nuestros protagonistas de hoy en un medio que se especializa en metal? De ser así tenemos un problema gordo porque, vamos a ver… No voy a pedir que conozcas a la banda al dedillo ya que al final cada uno se especializa y tira por su vertientes favoritas dentro del metal; no hay nada de reprochable en eso. La cuestión es que si de verdad te interesa el metal extremo en global uno de los grupos a los que uno se tiene que remontar es a POSSESSED. Un grupo que plantó las semillas para que los grupos de metal extremo que tú escuchas existan y culpable de que un don nadie como yo esté escribiendo estas líneas en Subterráneo Webzine. ¡Así que un poquito de por favor! Dicho esto, creo que ha quedado claro que con su escasas referencias son una institución y que, a pesar de haber estado en inactivos en estudio, llevan un tiempo girando con su material de culto.

Hoy en día, con el auge revival y las famosas reuniones que conllevan nuevo material, no podían permitirse faltar a la fiesta. Lo que podemos esperar de ellos en este disco es más de lo esperado: autenticidad y ser fiel a uno mismo al mismo tiempo; no hay tiempo ni ganas de rizar el rizo. No obstante utilizan el truco de producción moderna pero añeja y un aumento de la melodía para mantenerse jóvenes. Que no cunda el pánico con esto último; no han hecho como KREATOR sacrificando intensidad en su última y actual etapa. Han sabido integrarlo de manera natural sin que eso sea una traición a ese sonido que crearon. Old school fresco y actualizado que no deja títere con cabeza. Las viejas costumbres no se pierden.

Las canciones son una blasfemia tras otra. No hay tiempo para respirar y si lo haces solo inhalarás hollín, humo y olor a carne quemada de los condenados del infierno. Todas tienen las típicas parafernalias simpáticas del satanismo de cartón piedra entrañable y sobado tan característico. En ese aspecto es muy digna “Omen”, en la que el fin del mundo se presenta ante nosotros sin ofrecer ni una luz de esperanza. Incluso clásicas introducciones como “Chant of Oblivion” o “Temple of Samael” cumplen con esto. Imposible no esbozar una sonrisa al verlas. ¿Las demás fórmulas utilizadas? Las de toda la vida. Unas guitarras oxidadas que rugen como una motosierra bien engrasada facturando riffs demenciales, una batería poseída por el mismo Lucifer, un bajista que cumple y un Jeff Becerra vocalizando mejor que nunca con su voz rota inconfundible, lo cual ayuda a darle más énfasis a cosas como “Graven”, que es como si sintieras cómo te crucifican en una cruz invertida, sobre todo en el brillante estribillo. Si hay algo que destacar es que veo más influencias thrasher que death metaleras, sobre todo en cosas desoladoras como “Abandoned” o en tiros en la nuca como “No more room in Hell” o “Shadowcult”, las cuales abrasan sin dejar supervivientes.

El disco es redondo. Uno se lo puede poner varias veces sin cansarse. Incluso hay varias canciones que sin duda alguna se han vuelto clásicos modernos, algo que he podido comprobar de primera mano en directo. Si se puede achacar algo tal vez sea la duración del disco, que me parece algo excesiva para un álbum del estilo. Esto se podría haber arreglado quitando dos canciones como mucho o, en su defecto, disminuyendo la duración de alguna canción, pero puedo entenderlo al ver el cariño que le han puesto, por lo que se les perdona sin problemas. Tal vez algo más de salvajismo y tralla de la vieja escuela hubiera estado mejor pero, sinceramente, con la cantidad de bandas que están consiguiendo resultado geniales imitando esa fórmula hoy en día, les les honra no haber tirado por esos predecibles derroteros. Total, no tienen que demostrar nada a nadie. Su legado y este disco se defienden por sí solos.

Cuando se quiere se puede. ¡Joder si se puede! Nos encontramos sin duda alguna con uno de los mejores regresos que uno se puede echar en cara, y no me refiero a los de este año, sino en general. Si POSSESSED quieren recuperar el tiempo perdido en treinta años no han podido empezar mejor. Siempre son bienvenidos, pero si siguen manteniendo el nivel sacando discos de este nivel, que no se vayan nunca, por favor.

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